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Maite Rodríguez Iglesias

PLAZA MAYOR

Maite Rodríguez Iglesias

Periodista


Las cuentas de la lechera

30/04/2022

Esta semana en Valladolid se ha vuelto a hablar, y mucho, del soterramiento. Un debate que no es malo, todo lo contrario, aunque el problema es que nadie parece haberse movido ni un centímetro de su postura inicial. Y lo que es peor, mucho me temo que ni siquiera se hayan escuchado los argumentos de la otra parte porque las réplicas se están realizando con un discursos predeterminados. Algo que hace que las posiciones sobre cómo integrar las vías del ferrocarril y mejorar la conexión entre ambas márgenes estén cada día más enconadas.
En lo que hay coincidencia es que la solución ideal es enterrar las vías, pero como pasa con todo lo bueno o lo mejor, la duda razonable es si está al alcance de Valladolid. Se prometió durante años, pero la explosión de la burbuja inmobiliaria acabó con las cuentas de la lechera de pagarlo con la venta de los terrenos liberados de las instalaciones ferroviarias. Era un escenario ideal, donde se dibujó una ciudad moderna, con un skyline que no tenía nada que envidiar al de algunas capitales europeas y nuevas dotaciones públicas, incluida una gran biblioteca. Pero las consecuencias de la crisis de 2007 obligaron a las administraciones públicas a repensar el proyecto y la financiación. Y finalmente se decidió optar por una solución más barata, que muchos consideran que nos convierte en una ciudad de segunda categoría.
Durante un tiempo se amortiguó el debate y parecía que había una aceptación implícita, pero el avance de las obras de la integración reabrió un debate cerrado en falso, aunque otros dirán que se reabre en falso con argumentos falaces. Pero ¿qué piensa la mayoría de vallisoletanos? Esa es la gran incertidumbre que hay en los partidos. Y no es nada fácil de contestar. La creación de la plataforma por el soterramiento ha generado más ruido del inicialmente previsto por el alcalde, que además ve  cómo alguno de los suyos ataca su línea de flotación, y eso ha animado a la oposición. Aunque también es verdad que las movilizaciones están teniendo una respuesta ciudadana limitada, en parte por la incertidumbre que genera recuperar un proyecto que ya se escurrió una vez entre los dedos. Hace falta información veraz, pero también ser honestos para analizar el proyecto y su viabilidad, desde la financiación hasta los plazos, para no volver a crear falsas esperanzas.