Pérdidas de hasta un millón en el presupuesto

R.G.R
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Los ayuntamientos de la zona de Pinares ven caer sus ingresos como consecuencia de quelas subastas de piñas quedan desiertas

Pérdidas de hasta un millón en el presupuesto

Los alcaldes de la zona de Pinares muestran su desesperación ante la caída de ingresos en sus presupuestos municipales durante los últimos años debido a la situación de los pinares. Una merma en las cuentas municipales que llega incluso al millón de euros, como ocurre en el caso de Portillo, sin duda el municipio más perjudicado de la provincia en este sentido. 
Su alcalde, Juan Antonio Esteban, manifiesta que el año pasado no se realizaron subastas de aprovechamientos de piñas en ninguna de las 8.000 hectáreas de monte público existentes en el término municipal de Portillo. «No ingresamos nada cuando en 2010 percibimos casi un millón de euros por el monte público», lamenta. Asegura que esta caída de los ingresos supone una merma para las inversiones que se realizan en el pueblo. «Tenemos menos ingresos y es normal que hagamos menos».
El regidor indicó que la producción de 2020 es «completamente nula» y espera lo mismo para el próximo año. «Es una situación complicada para los ayuntamientos».
Esta situación es generalizada en todos los municipios de la zona, con pérdidas importantes en sus presupuestos. El regidor de Valdestillas, Alberto Sanz, indica que desde hace dos años tampoco ingresan nada por los pinares municipales, pero que estaban acostumbrados todos los años a recibir «en torno a unos 100.000 euros cada año por el monte». Esta cantidad representa un cinco por ciento de los ingresos del Ayuntamiento y obliga a reajustar otros servicios. 
En Pedrajas de San Esteban, aunque en menor medida, también ocurre lo mismo, ya que las subastas que se realizan quedan desiertas. Lo mismo en Íscar, La Pedraja de Portillo, Matapozuelos... El regidor de Pedrajas, Alfonso Romo, indica que todos los años contaban con unos 15.000 euros procedentes de las piñas que ahora no llegan. «No nos afecta como a otros municipios, pero es un dinero que ayudaba».
Algunos ayuntamientos ya han dejado incluso de realizar las subastas de piñas y únicamente las están realizando para el aprovechamiento de la madera. «No es lo mismo porque es algo que se acaba y que no dura más de unos años porque cuando cortas una parcela ya n o la vuelves a cortar en años», explica Romo.