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El único grupo de black metal de Valladolid

M.B.
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Porfiria 666 cuenta con dos trabajos y este 2023 quieren sacar un tercero, para el que ya tienen sus nueve canciones definidas

Grupo musical Porfiria 666. - Foto: Jonathan Tajes

Porfiria 666 es, hoy en día, el único grupo musical de black metal en Valladolid. «Dentro del heavy, es el género maldito», señala su cantante y fundador, Amehc. «Claro que es underground, no hay cabida ni en Valladolid ni en Castilla y León. En España se da, sobre todo, en Galicia y el País Vasco», añaden el resto de sus componentes.

El black metal nació en el norte de Europa en los años 80 –los primeros grupos surgieron en Suecia y Noruega, entre los que se pueden citar a 'Bathory', 'Mayhem' o 'Immortal'–. «Tiene un sonido frío, repetitivo, chillón y más primitivo», relatan desde Porfiria, añadiendo que «es muy de Valladolid, con la niebla, la oscuridad y el frío». Categorizado como subgénero del heavy metal, sus letras tienen tintes satánicos, aunque en el caso de esta banda vallisoletana no se centran solo en eso: «Son más polivalentes. Algunas son de sentimientos nuestros redirigidos al satanismo; pero hay otras de dioses egipcios, de aquelarres de brujas, de críticas a dios, ya que somos hijos del universo. Y en el último disco hay más filosofía, paganismo sin llegar al satanismo».

El grupo surgió en 2006 de la mano de Amehc, al que sus propios compañeros señalan como «una enciclopedia del metal en Valladolid». «Escuchaba black por entonces y venía de cantar en 'Duros de Mollera'. Me junté con Poison, ex de Los Fulanos, y empecé a tocar la guitarra sin casi saber. A los pocos años llegó Okap como bajista e hicimos un primer concierto en Salamanca», recuerda el cantante, que reconoce que el nombre del grupo surgió de un día viendo en la tele el programa 'Cuarto Milenio': «Como había muchos Porfiria, le añadimos el 666». Con algunos cambios en la formación, en 2009 llegó Irdor y sacaron su primer trabajo, 'Opus Tenebricosus', con seis canciones, autoproducido y casi grabado en su local de ensayo. En 2017 llegó el segundo, ya un Cd, 'Tiempo de viajar', con siete temas de estudio.

En 2019 se incorporó Eneri a la batería. Y juntos andan preparando su tercer trabajo, con los nueve temas definidos y muchas ganas de que vean la luz este 2023: «Vale mucha pasta y lo queremos hacer bien».

Con todas las letras en castellano, «y alguna palabra en latín», Porfiria tiene una estética clara: la ropa de color negro, a veces con túnicas, y el maquillaje 'corpse paint', con la cara blanca y los labios y los ojos pintados de negro: «Es un rollo triste, pagano, nada festivo. De hecho, encima de los escenarios no sonreímos nunca». 

Aunque no hay mucho espacio en la escena musical local para su género, ya han tocado en casi todas las salas de la capital, visitando también Palencia, Sevilla o el País Vasco, donde volverán en marzo a Llodio.