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El germen del éxito

Ical
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Hace un siglo se creó en México la sociedad mercantil Cervecería Modelo que capitanearían dos leoneses durante ocho décadas

Imagen del primer consejo de administración de la cervecera Modelo. - Foto: Ical

El 8 de marzo de 1922, ante el notario público número 36, licenciado José Morales Medina, los señores Braulio Iriarte, José Sáinz, Francisco Cayón y Cos, Florencio Sánchez, Santiago Galas, Alfredo Noriefa, Ángel Álvarez y Vicente Fernández de la Reguera manifiestan que han convenido formar una sociedad mercantil anónima que se denominará 'Cervecería Modelo, Sociedad Anónima'. Hace un siglo nacía lo que llegaría a convertirse en un un exitoso grupo empresarial cuyos productos se comercializan en todo el mundo.

El documento recogido en el Libro diario número 1 de la compañía detallaba también como objetivo principal de la sociedad mercantil "la fundación y explotamiento en la ciudad de México, de una fábrica de cerveza y productos anexos a dicha industria, para todo lo cual podrá ejecutar, practicar y celebrar toda clase de actos operaciones y contratos mercantiles o civiles".

Braulio Iriarte, accionista mayoritario, y Vicente Fernández de la Reguera aportaron a la naciente sociedad "una instalación moderna y completa para fabricación de cervezas con la capacidad para mil cien barriles por jornada de ocho horas", así como un terreno ubicado en la colonia de Santa Julia, en la municipalidad de Tacuba del Distrito Federal, con una superficie aproximada de 239.945 metros cuadrados. Pedro Montes de Oca y Gabriel Baldeón fueron los testigos del acto notarial.

Escultura de Pablo Díez, fundador de Cervecería Modelo.Escultura de Pablo Díez, fundador de Cervecería Modelo. - Foto: Campillo (Ical)

Ese mismo año, Pablo Diez, nacido en Vegaquemada (León) en 1884 y llegado a México en 1905, ya se había incorporado a la Sociedad de Distinguidos Comerciantes, Industriales y Banqueros, que aportaron "un considerable capital para concretar el proyecto", según apunta Martha Beatriz Guerrero Mills en el trabajo 'Redes y estrategias empresariales de la Cervecería Modelo. 1925-1955'. Algunos testimonios sitúan al que todos se referían como don Pablo en el accionariado y administración de la sociedad en noviembre de 1922, como uno de los hombres de confianza de Iriarte, que como él procedía del sector del pan y la levadura.

En 1925 se inauguró la primera Cervecería Modelo y el 24 de diciembre de ese año la gerencia de la empresa hizo el acuse de recibo de los diez mil pesos que el accionista Pablo Diez entregó a la Cervecería, cantidad que sería abonada a su cuenta y que se cubriría "con los vencimientos finales de la última suscripción de acciones de la compañía, a razón de mil quinientos por mes", tal y como refleja la documentación que alberga el Museo de la Emigración Leonesa (MEL) de la Fundación Cepa, impulsada por sus sobrinos, Cesáreo y Pablo González Díez.

Pablo Diez asumió la presidencia en 1932, tras la muerte de Iriarte y tras comprar sus participaciones a los herederos junto a Martín Oymaburi. Una acertada acertada operación bancaria le llevó a convertirse en accionista mayoritario a partir de 1936 y cabeza visible de la compañía hasta su muerte, de la que el próximo otoño se cumple medio siglo.

Permaneció en el cargo hasta 1971; casi cuatro décadas en las que acometió una política de expansión alimentada por su carácter emprendedor, que le valió no sólo el éxito empresarial sino el reconocimiento del país que le acogió cuando decidió iniciar en el continente americano una aventura vital. Entre los muchos galardones recibidos por su trayectoria empresarial, la Presidencia de la República Mexicana le otorgó en 1969 la Orden del Águila Azteca, la más alta distinción que se concede a los extranjeros en ese país.

Le sucedió en el cargo su sobrino político, Antonino Fernández Rodríguez (Cerezales del Condado, León, 1917) que había llegado a México en 1949 invitado por don Pablo, tío de su esposa, que inició su andadura en el Grupo Modelo como empleado de almacén para ocupar distintas responsabilidades hasta sucederle como presidente en 1971 -cargo que ejerció hasta 2005- y director general. En sus manos, la compañía experimentó un proceso de internacionalización y crecimiento.

Ocupó el puesto hasta ser relevado en 1997 por Carlos Fernández González, sobrino-nieto de don Pablo, que fue director general del Grupo hasta 2013, cuando pasó a manos de la multinacional belga Anheuser-Busch InBev, el mayor fabricante mundial de cerveza en la actualidad.