«La Junta no acaba de creer en las empresas de aquí»

David Alonso
-
Agustín Lorenzo, presidente de Aetical - Foto: David Arranz

A finales de 2018 fue reelegido como presidente de la patronal de las TIC por otros cuatro años en los que reclama «más implicación y apoyo» de las administraciones a las empresas de Castilla y León

Hay talento, hay conocimiento, hay financiación, pero falta conciencia empresarial y apoyo de las administraciones. Este es el resumen que AgustínLorenzo, reelegido a finales de 2018 para su segundo mandato al frente de la Federación de Asociaciones de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica de Castilla y León (Aetical), hace de la situación de las TIC en la Comunidad. Un grupo de eventualidades que está lastrando a la región en uno de los «sectores del futuro».
A finales de 2018 fuiste reelegido como presidente de Aetical. Tras cuatro años en el cargo, ¿estamos mejor o peor que cuando llegó?
Como sector estamos mejor, hemos evolucionado. La parte económica ha ido a mejor, hay mas negocio, hay mas desarrollo. Sin embargo estamos peor en recursos humanos, ahora mismo estamos teniendo una carencia de personal y de talento muy grande. La mayoría de las empresas no encuentran perfiles adecuados para el desarrollo de su actividad.
Existe la sensación de que las TIC no han sufrido durante la crisis y que, además, han crecido exponencialmente. ¿Es cierto o es una imagen idílica que llega de Silicon Valley?
Es más una imagen idílica que no es real. Como sector quizás si que tardamos más en sufrirla, pero lo hemos pasado mal como todos los demás y tenemos la mitad de empresas que en 2010. Es verdad que en los últimos años ha vuelto a repuntar gracias a que han aparecido nuevas tecnologías que han fomentado nuevas empresas, programas de emprendimiento, startups… y eso ha contribuido a que haya mayor número de empresas pero si que ha sufrido.
Desde 2010 aquí la tecnología ha evolucionado mucho y hay más nichos de oportunidades ¿Cómo puede haber menos empresas?
Quiero decir que en 2014, cuando tocamos fondo, llegamos a la mitad de empresas que en 2009, pero ahora si que ha vuelto a subir, y tenemos más empresas que hace cuatro años. El problema es que ahora el tamaño de las empresas es más pequeño. 
Parece que hoy en día todo gira en torno a las TIC y las nuevas tecnologías, pero ¿están las empresas preparadas para dar el salto a utilizar estas tecnologías?
En temas de digitalización vamos por detrás de la media española y europea. Tenemos mucho recorrido todavía, porque se vende mucho la imagen de las empresas digitalizadas pero tener un pc o software no es digitalizarse. Estamos dentro de una economía digital donde las empresas tiene que sumergirse, y eso es actuar en temas de comercio electrónico, banca electrónica… 
¿Las sociedades están aprovechando el potencial del comercio online?
Todavía tiene mucho margen de crecimiento, porque el comercio online es como el tradicional. Si vendes es porque, o tienes un producto único que solo tienes tu, o por precio. Por precio, con todos los agentes implicados hoy en día es muy difícil competir, pero por producto único si. Por ejemplo en el ámbito agroalimentario o industrial tenemos una serie de productos que solo se fabrican aquí y no estamos sabiendo aprovechar la fuerza que tienen. 
¿A nivel nacional como se encuentra el sector de Castilla y León?
Como fortalezas yo creo que la principal es el talento que tenemos en esta Comunidad. Tenemos muchos centros de conocimiento con una calidad tecnológica muy alta, las universidades tienen todas algún grado relacionado con las nuevas tecnologías, e incluso en la Formación Profesional también se trabaja bastante. Nuestros profesionales son muy demandados y valorados fuera de Castilla y León, porque generamos productos y servicios de calidad. La principal debilidad es que no sabemos comunicar y ponerlo en el mercado. Nos falta creer que el trabajo que hacemos desde nuestras empresas tiene una calidad tan buena que la que pueden tener las que se generan en Madrid o Barcelona.
¿Hay complejo de Comunidad?
Hay complejo de empresas pequeñas. Y yo realmente me quedo asombrado de la calidad de muchos de los productos que se hacen aquí. Cuando hemos acudido a proyectos europeos hemos barrido. Un ejemplo es de un piloto que hicimos en una convocatoria europea orientada a pymes, donde de 100 proyectos que se aprobaron en toda Europa, veinte de eran de empresas de Castilla y León. Calidad y talento hay, falta que las empresas se lo crean y tengan esa filosofía de colaboración y cooperación. 
Sobre esa unión de empresas y la creación de un músculo potente, ¿son partidarios de crear un único y gran parque tecnológico regional? 
Es muy complicado porque somos nueve provincias y todas quieren su parte del pastel. En la época dorada del Parque Tecnológico de Boecillo se intentó y yo creo que funciono sinceramente. El problema es que nos falta la conciencia y cultura de colaboración entre las empresas, porque realmente tampoco hace falta un gran centro donde estén las empresas unidas físicamente, sino la cultura de unirse y establecer relaciones.
¿Hemos rentabilizado el tirón del Incibe para atraer actividad?
Yo creo que sí, ademas en los últimos años se ha generado el AEI de Ciberseguridad la cual ha sido posible gracias al Incibe que ha sido el catalizador y que permite que muchas empresas se sitúen e investiguen en torno a la ciberseguridad. Entonces si que se está aprovechando. ¿Qué se le podría haber sacado más partido? Pues seguramente si las empresas de la Comunidad hubieran tenido un tamaño mayor y hubiera esa cultura de comunicación se podría haber logrado mucho más, sobretodo en ámbito internacional.
¿Afecta a las empresas de Castilla y León la proximidad a un polo de atracción como Madrid?
Hay que mirarlo como una ventaja y un inconveniente. El gran handicap es que Madrid absorbe mucho talento porque allí se concentran las grandes compañías tecnológicas y contra sus cantos de sirena, es muy difícil de luchar. Pero luego tenemos una ventaja de que este es un sitio económico y con mucha calidad de vida. Pero nos falta una política adecuada en la fijación de empresas, porque nos cuesta mucho traerlas, y hoy en día las tecnologías no necesitan una ubicación concreta, por ejemplo Silicon Valley no está en el centro de Estados Unidos, sino en el campo. 
¿Está aprovechado el talento autóctono que sale de las universidades?
Hay que tener en cuenta que el talento que producimos es incluso insuficiente para satisfacer la demanda interna de Castilla y León. Las grandes multinacionales se han dado cuenta, y son las primeras que se han puesto cerca de las principales universidades, como Indra, y ellos son los que absorben la primera tanda de talento que sale de las universidades. 
¿Y cómo se frena esa fuga de talento?
Hace falta conseguir que compañías de aquí cojan un tamaño adecuado para poder ofrecer una posibilidad de carrera profesional a estos estudiantes. Se está dando un caso, que todavía no es muy significativo, pero si se está notando que está volviendo gente de determinada edad por la demanda de empresas de aquí de personal, buscando principalmente una calidad de vida que no te da Madrid.
¿Se sienten valorados por las administraciones públicas autonómicas?
Aunque realmente a nivel de interlocución tenemos relación con la administración, luego a nivel de compras y licitaciones se hace muy poquito por premiar a las empresas de Castilla y León. Nosotros llevamos muchos años con esto, se lo hemos comentado a la Junta por activa y por pasiva, y casos tan absurdos como que en las mismas condiciones económicas y con mejores productos se les han dado los contratos a empresas de fuera por no haber sabido concretar bien el papeleo. Asique no, no nos sentimos muy apoyados y es una de nuestras demandas. En otras comunidades como Extremadura, Castilla-La Mancha o Galicia, incluso les hemos llevado ejemplos, defienden que sean empresas de sus regiones las que hagan los trabajos de allí.
¿Es falta de confianza en su trabajo?
Al final la administración es un 20% del consumo de tecnología en Castilla y León, y si realmente apoyara a las empresas de aquí, haría que estas  generasen empleo y creciesen en tamaño, lo que permitiría que pudieran salir fuera a competir en contratos. Pero claro, si dan las licitaciones a empresas foráneas, al final nosotros quedamos para trabajar con subcontrataciones de las grandes multinacionales. Y así es muy difícil crecer.
Entonces, ¿cómo se sienten cuando  los políticos regionales señalan a las TIC como uno de los sectores de futuro de la Comunidad y que debe ser cabeza tractora del crecimiento...?
Nos sentimos usados. Se habla mucho de tecnología, somos el niño bonito de todas las campañas electorales, pero a la hora de la verdad es muy poquito lo que se hace. No podemos decir que no se hace nada, porque algunas cosas si que hay y determinadas consejerías si que trabajan en pro de que las nuevas tecnologías contribuyan al desarrollo de la Comunidad, pero se podría hacer mucho más.
En cualquier caso, ¿estaría preparado para serlo? 
A día de hoy no, por tamaño, porque las empresas son muy pequeñas. Entonces, a corto plazo desde luego que no puede tirar de la economía regional, pero a largo plazo sí. Porque lo más difícil de conseguir es el talento, y eso aquí lo tenemos. Si conseguimos fijar ese talento aquí, este sector puede ser tan importante como los estratégicos que tenemos hoy en día.
Recientemente se actualizó la RIS3, que consideraba a las TIC como un sector transversal, ¿se ha notado este plan de I+D+i en las empresas?
De momento no. Los recursos que invierten y que proponen son excesivamente pocos, y con dificultades de acceso. Para mí, incluir a las tecnologías como un sector transversal es un error porque al final no hay una apuesta por ese sector, sino por que todos los sectores utilicen la tecnología. ¿Qué están consiguiendo? Pues que realmente esta tecnología se importe desde fuera. Si fuéramos tratados como un sector vertical como los demás, aunque nos falta peso para serlo, sería una apuesta de futuro de esta Comunidad porque necesitamos una apuesta a largo plazo.
Herrera y Sánchez acordaron llevar la banda ancha a todos los pueblos. ¿Realmente se puede dotar de internet a todas las zonas de la región?
Es muy complicado y muy caro. No se acaba de conseguir porque no se ponen los recursos. Lo que habría que hacer es una estrategia más a largo plazo, no solo de los cuatro años que dura un mandato. Solucionarlo es sencillo, apostar por la tecnología del futuro, que además ya se sabe cual es. Vamos a trabajar con ello, y en vez de meter la banda ancha, vamos a llevar lo que funcionará dentro de cinco años, que es el 5G, que ya se están haciendo pruebas en España, como por ejemplo en Segovia. Y esta tecnología es compatible con la telefonía, y las operadoras van a montarla para sus servicios de datos, pues que la administración use estas redes para llevarlo a entornos rurales.
¿Hace falta un pacto de Estado que apueste por las nuevas tecnologías?
Se ha planteado, lo que pasa es que los Gobiernos no apuestan por algo que desconocen. Y meterse en un pacto de Estado que implique a las nuevas tecnologías les da miedo, entonces se limitan a programas que no suelen llegar a las empresas., y estamos perdiendo competitividad.
¿Es difícil conseguir financiación para una TIC en la Comunidad?
La parte de financiación no es un problema en Castilla y León, porque tenemos unas herramientas financieras como Iberaval y la Lanzadera Financiera de la Junta, con potencia de sobra para ayudar a desarrollar empresas de tecnología en la Comunidad. No he detectado que ninguna empresa se haya quedado sin desarrollar nada por falta de fondos.
No hay problema de financiación, no hay problema de talento, no hay problema de profesionales…
Es un problema de todo. En primer lugar es culpa de las empresas, que nos falta cultura de empresa. Sabemos hacer nuestro trabajo muy bien pero nos falta visión empresarial. Luego está la parte de la administración, que no acaba de creerse que las empresas de aquí puedan solventar sus necesidades y no apuesta por ellas. Y por último quizás la idiosincrasia del castellano y leonés porque nos cuesta mucho creernos nuestro trabajo, pero luego cuando salimos fuera nos damos cuenta de que no.
¿Es una utopía pensar en un Steve Jobbs, o Bill Gates o Mark Zuckerberg de Castilla y León?
Para ese tipo de proyectos aquí no hay esa cultura de inversión, porque nosotros burocráticamente somos muy lentos. Además, si creas una empresa y fracasas ya estás condena y estigmatizado de por vida. Pero bueno, ¿en Galicia no surgió un Amancio Ortega? ¿Por qué aquí no? Por conocimiento no es, otra cosa es la cultura empresarial.
¿Por dónde pasa el futuro de Aetical?
Tenemos una serie de puntos para reforzar como generar la cultura de colaboración, porque se consiguen muchas más cosas que compitiendo. También hay que animar a las empresas de la Comunidad a que se presenten a proyectos europeos, porque tenemos un mercado y muchas ayudas que no estamos aprovechando. Y por último nos gustaría conseguir que la interlocución del sector con la administración fuera mucho más cercana, porque en los últimos tiempos hemos tenido nuestros roces, y es momento volvernos a sentar juntos, acercar posiciones y trabajar juntos. La administración tiene que entender que estas empresas son sus empresas, son las que están en Castilla y León y son por las que tiene que apostar.