CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


El niño no tan niño

A Errejón no te sale invitarle a un café, sino a un colacao, comentaba hace nada un periodista. En el Congreso le llamaban “el niño de Podemos” a pesar de que su cargo de portavoz era el más importante del grupo tras el de presidente; pero ese niño que parece que no creció tras aprobar primero de ESO no lo es tanto, y poro después de las elecciones cumplirá 36 años. No los aparenta, pero tiene 36 añazos.

Su nombre se pronuncia frecuentemente estos días de especulaciones sobre el resultado electoral, pues se ha asentado la idea, no tan equivocada, de que Errejón puede ser la llave que dé el gobierno a Sánchez o se lo quite.

A Errejón se le rompió el amor con Pablo Iglesias hace menos de dos años, pero además del amor rompió el partido que había creado con su hasta hacía nada gran amigo. No se quedó quieto Iñigo El Niño tras la ruptura, sino que se alió con la entonces alcaldesa Carmena y se presentó a las autonómicas madrileñas con Mas Madrid y consiguió más parlamentarios que Podemos.

Fue la piedra en el zapato de un Pablo Iglesias que no se encontraba en su mejor momento, y desde entonces, desde mayo, se ha convertido en la pesadilla del dirigente de Unidas Podemos, porque hace tiempo que en Podemos se advierte un movimiento crítico hacia la pareja Iglesias-Montero y si hasta ahora solo las llamadas confluencias se alejaban de las siglas, con la salida de Errejón se visualizaba que Pablo Iglesias iba perdiendo fuelle y que las adhesiones inquebrantables dejaban de serlo. Errejón era fundador del partido, como Carolina Bescansa, como Luis Alegre, ninguno de ellos ya en las filas podemitas.

Iñigo Errejon parece un crio pero sabe tela de estrategia política, porque lleva muchos años en esa peripecia. Advirtió el gancho de Manuela Carmena en la izquierda e incluso en un sector del centro derecha conquistado por la alcaldesa que pasará a la historia municipal por el cuestionado Madrid Central y por hacer política con madalenas y empanadillas. Una vez que Errejón consiguió ir en comandita con Carmena a través de Mas Madrid, ahora pretende aprovecharse del resultado de mayo para dar el salto gradual a otras regiones y hacer roto y descosido al tamdem Iglesias –Montero, que provocaron decepciones por imponer su criterio teniendo en cuenta las circunstancias personales.

Que no se equivoque nadie con Íñigo Errejón: parece una inocente criatura que nunca ha roto un plato, pero sus convicciones políticas son inamovibles, de izquierda rigurosa, sin concesiones a la moderación. Izquierda sin atisbos de tentación de caminar hacia el centro. Con una estrategia electoral bien diseñada, tras tomar nota Errejón de los aciertos y errores cometidos por el partido que él contribuyó a formar. Por eso ha creado otro con personas, como él, desengañadas por Pablo Iglesias. Ojo a lo que puede provocar en la izquierda.


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