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Partido trampa antes de visitar al Eibar en Ipurúa

M.B
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El Real Valladolid cierra la jornada el lunes (21.00 horas) ante la Real Sociedad B

Weissman anotó uno de los dos goles en Anoeta. - Foto: realvalladolid.es

El Real Valladolid tiene este lunes lo que en el mundo del fútbol se llama un 'partido trampa'. Primero porque juega en el José Zorrilla, ante sus aficionados, donde apenas ha cedido puntos. Segundo porque lo hace cerrando la jornada, con todo lo que ello conlleva, sabiendo los resultados de sus rivales por el ascenso. Tercero porque recibe a un conjunto, la Real Sociedad B, al que superó con solvencia, pese a algún sufrimiento final, en la primera vuelta en Anoeta. Cuarto porque Pacheta acumula siete bajas seguras, entre sancionados y lesionados; todos titulares. Y quinto, y último, porque en el horizonte está el Eibar, en un duelo que empieza a presuponerse como clave, que no definitivo, por lograr una de las dos plazas que dan derecho a subir a Primera directamente.

Por todo ello, lo de este lunes es un 'partido trampa'. Si eso se le añade que esta semana se ha hablado más de los triples empates entre Eibar, Almería y Pucela; o de los tres mediocentros que de los pupilos que dirige Xabi Alonso, más hierro para la acepción.

Lo único claro es que para llegar en condiciones de asaltar una de las dos primeras plazas, el conjunto blanquivioleta debe ganar a la Real Sociedad B. No queda otra.

Pacheta hará variaciones en el once. Está obligado a ello. No tiene a ninguno de sus dos laterales titulares, Luis Pérez y Nacho, con lo que lo normal es que Janko y Raúl Carnero vuelvan a la titularidad. En el centro de la zaga, Joaquín es duda y El Yamiq debería ser uno de los elegidos. A partir de ahí se abren más dudas. Aguado y Anuar son los dos únicos mediocentros disponibles, con lo que lo normal es que sean de la partida, con Plata y Toni en los extremos, e Iván Sánchez, o bien como mediapunta o bien como tercer centrocampista. La última incertidumbre es quién será el delantero, si Weissman, que acumula cuatro amarillas, o si Cristo González, que lleva meses sin salir de inicio.

En el otro lado del campo estará el filial de la Real Sociedad B, inmerso en la lucha por evitar el descenso a Primera RFEF y que volvió a ganar en la última jornada tras perder tres encuentros seguidos. El Sanse se juega una de sus últimas balas.