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Los pueblos destinan el dinero de las fiestas a obras

R.G.R
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Los ayuntamientos que no han podido celebrar sus fiestas patronales por las restricciones de la pandemia destinan el dinero que se han ahorrado en conciertos y encierros para ayudas, rehabilitaciones y obras en calles y colegios

Imagen de archivo de la celebración del Bolsín Taurino de Medina de Rioseco.

Los ayuntamientos que han celebrado ya sus fiestas patronales y aquellos que están a punto de hacerlo han tenido que acomodar sus programas a las restricciones ocasionadas por la pandemia. El mayor gasto que realizan los consistorios se basan en la contratación de orquestas para las verbenas y de toros y vaquillas para los espectáculos populares. Ni una ni otra se han podido llevar a cabo y las partidas presupuestarias que se reflejaban en las cuentas del presente ejercicio destinadas a la celebración de las fiestas no han ido destinadas para este fin. 

Muchos de estos equipos de Gobierno no se han quedado parados y ya han realizado modificaciones en sus presupuestos para destinar este dinero a otros aspectos que nada tienen que ver con las actividades lúdicas. 

No se trata de grandes cantidades de dinero, ya que algunos ayuntamientos ya habían reducido sus partidas para las fiestas en previsión de que no podrían hacer unas fiestas como antes de la pandemia. Son partidas que no sobrepasan los 100.000 euros, pero que servirán para complementar algunos proyectos o continuar ayudando a los vecinos en situaciones más precarias.

Los consistorios ya han ideado proyectos que van, de forma primordial, en dos vertientes. La primera basada en obras de mejora y rehabilitación de proyectos u obras nuevas de pequeña envergadura que no estaban previstas a principios de año. Por otro, nuevas líneas de ayuda para pequeñas y medianas empresas y autónomos como sectores más perjudicados como consecuencia de la pandemia. 

Algunos ayuntamientos incluso han ideado nuevos proyectos para invertir este dinero. Es el caso de Boecillo, que destinará 50.000 euros, a la rehabilitación del centro cultural. El alcalde, Raúl Gómez, indica que se hará también con otra partida procedente de la Junta que ascenderá hasta los 95.000 euros. «Lo teníamos previsto y las fiestas serán menores tanto ahora en julio como las que tenemos en septiembre».

El Ayuntamiento de Villafranca de Duero tenía previsto invertir 35.000 euros en sus fiestas, pero finalmente solo serán 5.000. El regidor, José Antonio Seco, indica que los otros 30.000 se destinará a dos proyectos. 20.000 para la construcción de una pequeña nave para guardar utensilios. «Ahora mismo los tenemos en una nave de alquiler y vamos a hacer una propia. Ya lo tenemos adelantado y esperamos que este mismo año esté acabado». Con los 10.000 euros restantes se asfaltarán calles del pueblo. 

En Pedrajas de San Esteban se intervendrá en el Colegio de Educación Infantil y Primaria Vigen de Sacedón, donde se llevarán a cabo obras de reparación de la cubierta por valor de 74.500 euros. Esta actuación acabará de una vez por todas con la uralita en el edificio. 

Algunos alcaldes han optado por cambiar los toros y las verbenas por las ayudas a los sectores económicos que peor lo están pasando como consecuencia de la pandemia. Medina de Rioseco destinará unos 34.500 euros de sus fiestas de San Juan al apoyo del pequeño comercio de la localidad. Una nueva línea de ayudas para solventar las pérdidas ocasionadas por la pandemia. Lo mismo harán en Zaratán con ayudas para autónomos y pequeñas empresas. 

Igualmente, se ha hecho en Arroyo de la Encomienda, donde se han aumentado las ayudas escolares para los vecinos con el dinero que no se ha destinado para las fiestas. 

Los arreglos de calles llegan a Megeces y Santovenia, entre otros municipios, mientras que en La Cistérniga irán un poco más lejos y realizarán un plan de actuación para «obras urgentes» en el municipio.