La avenida de Burgos sumará dos cruces y 4 nuevas calles

M.Rodríguez /M. Belver
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La zona cambiará con la construcción de unos 1.200 pisos en Puente Jardín, el edificio de Uña y la calle Eneldo. El próximo mes de marzo se abrirá la prolongación de la calle Peseta y el resto de las calles, incluida una nueva peatonal, en verano

La avenida de Burgos sumará dos cruces y 4 nuevas calles - Foto: Jonathan Tajes

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Obras y nuevos accesos a Puente Jardín

La imagen de la avenida de Burgos va a cambiar radicalmente en los próximos meses. Una transformación que ya comienza a ser visible gracias a las distintas obras, que se están ejecutando en ambos márgenes, pero que solo son un aperitivo del resultado final que incluirá la construcción de más de 1.200 viviendas, la apertura de cuatro nuevas calles al tráfico rodado más una peatonal, un nuevo cruce semaforizado en la avenida de Burgos –casi a la altura del enlace con la ronda interior– y dos nuevas pasarelas peatonales, que comunicarán Puente Jardín con la calle Parva de la Ría.


El Plan Parcial del sector 5 de la avenida de Burgos contempla la construcción de casi 1.150 viviendas, de las que unas 470 serán protegidas, en la ampliación de Puente Jardín. Los trabajos de urbanización de este nuevo’ barrio’, que se iniciaron en agosto de 2017, ya dejan ver el esquema de los futuros viales y rotondas, que estarán listos en verano. Por otro lado, la accesibilidad para los vehículos de motor a la zona residencial se garantiza desde Puente Jardín, pero también desde las nuevas calles que se abrirán a la avenida de Burgos, incluida el nuevo con regulación semafórica y la rotonda que comunicará la calle Peseta con Puente Jardín. «Se ha actuado sobre dos kilómetros que van a cambiar la fisonomía del entorno y van a permitir una permeabilidad peatonal y ciclista transversal que ahora estaba vedada en medio de unos sectores que se desarrollan y se desarrollarán a mucha velocidad», explica el concejal de Planeamiento y Vivienda, Manuel Saravia.


Una de las nuevas arterias, que se abrirá en marzo, unirá la calle Brezo con la calle Peseta, con una rotonda semaforizada en la avenida de Burgos. En esta zona se construirán mayoritariamente viviendas, pero también está previsto parcelas de uso comercial, como la que acoge las nuevas instalaciones de Adarsa. La otra conexión del nuevo barrio se ubicará a la altura del número 55, donde está previsto habilitar un cruce con regulación semaforizada para garantizar tanto el acceso dirección Valladolid como hacia Palencia y la VA-20. En este zona convivirán los nuevos bloques de viviendas con industrias, como las instalaciones de Frenos y Conjuntos.


Aunque los grandes beneficiados serán los peatones y vecinos, que disfrutarán de nuevas zonas verdes y dos pasarelas peatonales para comunicar esta zona con la calle Parva de la Ría. «Se ha diseñado una estratégica de conexión del Canal de Castilla con el Pisuerga por medio de numerosos ‘canales de irrigación’, no solo las nuevas calles peatonales, ciclistas y de vehículos, sino también la estructura abierta de las actuaciones comerciales -sobre todo Aldi y Burguer King-, que permiten el tránsito entre un lado y otro del Obregón», apunta Saravia.


Pisos por industrias. Parte de este cambio es fruto del plan de reubicación de empresas municipal para eliminar de zonas residenciales fábricas y dotar a las empresas que se trasladasen de suelo industrial para que pudieran mejorar y ampliar sus instalaciones, como en el caso de Metales Extruidos, que construyó su nueva planta en Pinar de Jalón. Así, en esta misma área se anuncia para principios del 2021 la promoción municipal de 25 viviendas, entre el paseo del Obregón y la avenida de Burgos, que se destinarán a alquiler para jóvenes menores de 35 años, con una renta máxima de unos 330 euros al mes. El Ayuntamiento invertirá 2,2 millones de euros para la construcción de pisos de 60 metros cuadrados, que saldrán al mercado con un precio del alquiler inferior a los 5,5 euros por metro, de modo que la renta mensual se situará en torno a esos 330 euros. 


La intención del equipo de Gobierno es que en este área, denominada PA Avenida de Burgos 45 y 59, se pueda configurar como «una zona joven», no solo por las viviendas que va a construir VIVA, sino porque en las parcelas adyacentes, algunas de propiedad municipal y otras que se venderán, se pondrán en marcha viviendas preferentemente orientadas a los jóvenes, como confirma Saravia.


Este área disfruta ya de una nueva conexión con la avenida de Burgos, la calle Eneldo, que se abrió en 2014, y que sirvió para descongestionar el tráfico de salida de Puente Jardín hacia la propia avenida de Burgos y la avenida de Salamanca, desatascando las salidas naturales por La Victoria hacia la plaza de San Bartolomé o el primer tramo de la avenida de Burgos. En este sector también se está construyendo un nuevo vial que ampliará las comunicaciones entre Puente Jardín y la avenida de Burgos, a la altura del número 37, donde se anuncia la construcción de nuevas viviendas y locales comerciales.


El grueso de las viviendas previstas en la ampliación de Puente Jardín todavía no se han comenzado a construir, pero sí que se anuncian varias promociones en la zona rebautizada como ‘Jardines de la Victoria’, con precios que oscilan entre los 209.000 hasta los 321.000 euros. Entre los nuevos servicios que tendrán los nuevos vecinos estará un nuevo supermercado Lidl, junto al edificio de Adarsa.


Edificio Uña. Otro nueva calle se abrirá tras la reconversión de la antigua fábrica Uña en un bloque de viviendas. Esta operación de regeneración urbana se apoya en una modificación del PGOU en el año 2007, que convirtió los terrenos de la antigua fábrica de chocolates Uña en un sector residencial, una vez que la empresa que la había comprado en 1994, Lacasa, desapareció en 2005. Desde el año pasado se está tramitando en el Ayuntamiento el proyecto de actuación y de urbanización del sector, que comenzó en 2007 pero los promotores no lo retomaron hasta el año pasado. El proyecto plantea nuevas dotaciones y 39 viviendas en un edificio de seis y cuatro alturas, además cinco viviendas en régimen de protección pública. La nueva estructura viaria que se construirá enlazará la avenida de Burgos con el paseo del Obregón y la calle Coinvasa, lo que facilitará la movilidad del conjunto del barrio.


Más reciente es la comunicación, tanto para el tráfico rodado como para los peatones, que se ha abierto gracias al aparcamiento del nuevo supermercado Aldi, que se inauguró el año pasado junto al remozado Mercadona.


Muy cerca, en las antiguas instalaciones de Talleres La Mora, en el número 42, se ha construido una nueva gasolinera, que se une a la amplia oferta que ya existe en la zona. Mientras que en el número 33 se modificó hace dos años el PGOU para dar a una parcela de casi una hectárea una nueva ordenación con un nuevo uso terciario. Una decisión que se adoptó porque se considera que mejora la «morfología» de la zona, manteniendo el tejido productivo y la creación de empleo, pero minorando el impacto (contaminación ambiental y acústica) que la instalación de industrias puede generar en un entorno que se ha ido consolidando como enclave residencial. Y se apunta que el planeamiento actual impide la posibilidad de implantación de ‘grandes establecimientos comerciales’ tal y como son definidos en la normativa autonómica vigente en la materia. De hecho, se matiza que cualquier superficie de venta al público que se instale en esta parcela no podrá tener una superficie superior o igual a 2.500 metros cuadrados de venta al público.
El Plan Parcial de ordenación del sector 5 de la carretera de la antigua carretera de Burgos se aprobó en noviembre de 2005, aunque había iniciado su tramitación en 2002. En el camino se han sumado vicisitudes derivadas de los sucesivos cambios de las propiedades del suelo urbanizable y modificaciones planteadas por los técnicos municipales. Pero finalmente, tres lustros después este área, una zona eminentemente industrial, está mutando en una avenida repleta de distintos servicios como supermercados, gasolineras, tiendas de muebles o concesionarios de coches. Este desarrollo en la zona norte de Valladolid tiene su reflejo en el sur, donde también se está desarrollando la ampliación de la urbanización de una parte de El Peral y en el Callejón de la Alcoholera.