Un derbi siempre será un derbi

M.B
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El VRAC Quesos Entrepinares y el SilverStorm El Salvador se ven las caras este domingo en Pepe Rojo

Un derbi siempre será un derbi - Foto: JCR

Un derbi siempre será un derbi. Y no es una frase hecha. Porque lo de este domingo (12.00 horas) en Pepe Rojo es el encuentro más relevante del rugby español, se mire como se mire. Enfrente el VRAC Quesos Entrepinares y el SilverStorm El Salvador. Es decir los dos grandes dominadores del deporte del oval en la última década. Pero también el actual líder de la División de Honor contra el segundo clasificado, separados por tan solo un punto. 
Un derbi siempre será un derbi. Pese a que entre ambas plantillas haya treinta extranjeros. Y pese a que de la ‘casa’ haya menos jugadores en los quinces iniciales que años atrás.
Un derbi siempre será un derbi. Porque sus aficionados lo viven así durante la semana previa, los 80 minutos del partido y la semana siguiente, en la que los ganadores recuerdan a sus ‘amigos’ la derrota.
Un derbi siempre será un derbi. Porque al frente de ambas plantillas hay dos entrenadores que han marcado estilo en sus clubes. Dos técnicos de la casa, que saben que lo que significa el VRACy El Salvador. Diego Merino llegó al club azulón en el verano de 2013 tras tener que colgar las botas antes de tiempo y no ha dejado de ganar desde entonces, con cinco Ligas, tres Copas del Rey, cinco Supercopas y 3 Ibéricas. Juan Carlos Pérez está en su segunda etapa como técnico chamizo. La primera fue de 2005 a 2006, conquistando cinco títulos (dos Copas del Rey, dos Supercopas de España y una Copa Ibérica). La segunda arrancó en noviembre de 2010 y ya acumula una Liga, dos Copas del Rey, una Supercopa y una Ibérica más.
Un derbi siempre será un derbi. Aunque sobre el césped falten seguro los queseros Gareth Griffiths y Guido Albertario y los chamizos Juan Pablo Socino y Christian Rust -si llega será muy justo-.
Un derbi siempre será un derbi. Y más éste, el primero de la temporada 2019-2020, que puede hacer dudar al que pierda y ‘levantar’ al que gane. La Liga está siendo la más igualada de los últimos años, con Ordizia, Santboiana y Alcobendas buscando, ya abiertamente, acabar con la hegemonía vallisoletana.
Un derbi siempre será un derbi. Y más si ambos llegan con un punto de diferencia, con dos derrotas ya en su haber y sin liderar las principales clasificaciones -salvo la de puntos bonus a favor y ensayos encajados-.
Un derbi siempre será un derbi. «Tenemos que hacer bien todo lo que no hicimos frente al Ordizia. Nos va a exigir mucho trabajo, mucha concentración. Es un rival muy duro, es el derbi de la ciudad y estos partidos son muy complicados y habitualmente hasta el final no se sabe quién va a ganar», señalaba esta semana el técnico quesero, Diego Merino.
Un derbi siempre será un derbi. «Es el partido más difícil que podemos jugar, técnico, táctico y mentalmente. Una de las claves será estar concentrado los 80 minutos ante VRAC. Ellos presionan y en la toma de decisiones hay que estar muy concentrado», argumentaba el chamizo, Juan Carlos Pérez.
Un derbi siempre será un derbi. Aunque pueda llover, aunque la temperatura no sea agradable, aunque haga frío. Llega el derbi, el derbi del rugby español, el derbi vallisoletano, el derbi por antonomasia, el derbi de la rivalidad, el derbi del balón oval, el derbi que suele decidir los títulos.