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Santiago González

CARTA DEL DIRECTOR

Santiago González

Director de El Día de Valladolid


La participación vecinal en la construcción de la ciudad

17/04/2022

Una ciudad es mucho más que la suma de edificios, dotaciones e infraestructuras que conforman su término municipal. En su construcción y en su funcionamiento es indispensable una cohesión que dé sentido y unidad a todo dentro de un mismo proyecto. Los vecinos son quienes forman esta argamasa, imprescindible para conseguir que la ciudad sea asumida por todos como algo propio y cercano, que puede convertirse en un elemento impulsor de la calidad de vida. Bajo estas premisas, la participación de los ciudadanos en las decisiones municipales y en la proyección futura del espacio público de convivencia es fundamental para que las administraciones, en especial la local, vayan dibujando un modelo compartido de ciudad en el que se enmarquen las políticas e iniciativas que se vayan aprobando y ejecutando en el territorio.
En este sentido, el movimiento vecinal es básico para que todo funcione correctamente. Este colectivo debe ser una brújula que guíe los pasos del Ayuntamiento en muchas de sus decisiones, debe ser quien lleve la voz de los ciudadanos individuales al equipo de gobierno municipal y también a quienes integran la oposición. Las asociaciones deben canalizar la reivindicación, la queja o el aplauso de los habitantes de cada rincón y trasladarla, tanto a la sociedad como a quienes ostenten el poder en cada momento. Sin embargo, hoy en día existen numerosos problemas para que este engranaje marche correctamente. Y no siempre es culpa de las administraciones o de las autoridades municipales, sino que en muchas ocasiones se debe a la dejadez y falta de compromiso de los propios vecinos, que no son capaces de sumar sus fuerzas y encauzarlas a través de los colectivos que existen en cada barrio y prefieren protestar en el bar o en las redes sociales, que dan mucha más visibilidad pero son muchísimo menos eficaces.
En este punto cabe destacar y agradecer a todas las personas que se dedican a mantener vivo este colectivo. Varias asociaciones vallisoletanas, como la de Rondilla, ya han cumplido medio siglo velando por defender los intereses de los vecinos del barrio, por mejorar sus dotaciones, por impulsar las actividades culturales, en definitiva por dinamizar el entorno más cercano de cada uno de los vecinos. Su labor casi nunca es fácil, más bien me inclino por calificarla de difícil, ya que se encuentran en muchas ocasiones con la incomprensión de la administración local y de los propios ciudadanos, sin encontrar apoyo a su labor. Tan solo cabe hacer un llamamiento a la participación para que cada vez tengan más fuerza en sus reclamaciones y encuentren un mayor respaldo entre sus propios asociados y personas del barrio, algo que revitalizaría un movimiento que lucha contra viento y marea para evitar su desaparición.
En el ámbito de la participación de los ciudadanos en la gestión pública de la ciudad también hay que resaltar el impulso que le está dando el Ayuntamiento con la puesta en marcha desde hace años de los presupuestos participativos, a lo que destina una importante partida para iniciativas que los propios vecinos votan con el objetivo de mejorar su entorno. Aunque con aspectos mejorables, este programa municipal permite una elección directa de los afectados sobre las obras, dotaciones o necesidades que detectan durante su vida diaria, algo que en ocasiones se escapa a los políticos que pisan de vez en cuando los barrios. El fortalecimiento de este sistema tiene que llegar por ambas partes, es necesario que la ciudadanía se involucre, aporte ideas y luego acuda a votar por aquellas que le parecen más urgentes o necesarias; a la vez que el Ayuntamiento debe hacer un esfuerzo por ejecutar las obras con diligencia, incrementar la partida para este plan e incluso fijarlo en un porcentaje del presupuesto municipal.
En resumen, la administración debe contar con los ciudadanos y éstos deben responder y comprometerse. Sencillo de explicar, difícil de conseguir.

ARCHIVADO EN: Construcción