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El Ayuntamiento busca peatonalizaciones con consenso

D.V.
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Invirtió en la peatonalización del entorno de María de Molina 623.000 euros. La actuación se completará en los próximos meses con la colocación de un buen número de bancos de madera y jardineras de fundición

El Ayuntamiento busca peatonalizaciones con consenso - Foto: Rubén Cacho ICAL

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, considera que las peatonalizaciones que se llevan a cabo en el centro de la ciudad deben ir precedidas de "cierto consenso" tanto con los ciudadanos como con los empresarios de la zona, tal y como ha ocurrido en la zona del entorno de María de Molina.

Puente, quien ha visitado ésta y otras calles del entorno, ha incidido en que una parte muy importante del centro está peatonalizada y cree que hasta ahora con estas actuaciones se ha procedido "con bastante racionalidad" y "se ha ido poco a poco".

Así, considera que se ha conseguido que cada intervención de estas se perciba como algo "plenamente justificado", incluso sean los propios comerciantes los que lo soliciten y ha apuntado que fue "muy claro" en el caso de la calle Regalado y también en María de Molina, informa Europa Press.

"Yo creo que es bueno que estas cosas vayan de alguna manera precedidas de un cierto consenso, tanto ciudadano como empresarial, y en este caso lo hay", ha señalado el primer edil, quien ha asegurado que la idea del Equipo de Gobierno es que, si la situación así lo demanda, como ha ocurrido en estos casos, se proceda con peatonalizaciones, pero "tiene que seguir un curso racional y natural de las cosas".

Precisamente el alcalde ha visitado el entorno de María de Molina acompañado del concejal de Movilidad y Espacio Urbano, Luis Vélez, el jefe del Servicio de Espacio Público e Infraestructuras, Francisco Pérez, y el jefe del Centro de Conservación de la Vía Pública, Jesús Briones.

Óscar Puente ha señalado que la intervención convierte en peatonal un espacio de 4.700 metros cuadrados para que sean "para el uso de las personas, para que las personas sigan en el en el centro de la acción de gobierno municipal".

El coste de la misma ha sido de algo más de 600.000 euros, de los cuales 400.000 aproximadamente se han invertido con cargo al contrato de mantenimiento de Vías y Obras del Ayuntamiento y el resto es una inversión de Aquavall en la renovación de la red de estas calles, es decir, una parte ha sido más "superficial" y otra "funcional" con la renovación del saneamiento y el abastecimiento, que era una intervención necesaria.

 

BUEN RESULTADO

El alcalde ha incidido en que, con el tiempo transcurrido, "a la vista está" que el resultado del los materiales empleados "es bueno" y no se ha tenido la experiencia "negativa" en la anterior peatonalización de las calles Menéndez Pelayo y Claudio Moyano, en la que los materiales no han respondido al propósito que inicialmente se había planteado.

"En este caso, tanto la conservación del material como el color están en muy buen estado, se limpian razonablemente bien y aunque obviamente se oscurece y con el paso de coches de personas, etcétera, y la caída de algunos materiales sufre algún tipo suciedad, entendemos que el pavimento limpia bien y cumple con la función que nos habíamos propuesto", ha concretado.

Al respecto, ha apuntado que además se ha logrado un "coste razonable" porque, de haberse hecho con adoquín se habría tenido que invertir "el triple o el cuádruple" de lo que se ha gastado con este material, "muy funcional" y que permite una accesibilidad "muy buena" porque permite el paso de sillas de ruedas de personas con movilidad reducida mucho mejor que el adoquín.

Además, ha insistido en que tiene "una conservación muy razonable", lo que permite ser "optimistas" de cara a la utilización de este tipo de materiales en el futuro y ha abierto la posibilidad de utilizarlo en las calles ya peatonalizadas de Menéndez Pelayo o Claudio Moyano.

El alcalde ha aclarado que el adoquín se ha utilizado sólo en una parte de la calle, en el tramo del Convento de San Joaquín y Santa Ana, respetando también el carácter histórico del inmueble y con un resultado que cree que también es muy bueno y ya se evita el paso de coches por ahí, de forma que desde la plaza del Poniente ya no se puede discurrir por la calle María de Molina, sino que "como mucho" se puede utilizar esa calle para las zonas de aparcamiento que hay en el entorno.

A este respecto, ha reconocido que les hubiera gustado peatonalizar hasta la plaza de Poniente, algo que no descartan en un futuro, pero ha matizado que hay un parking público con un número de plazas muy importante, lo que les ha "retraído" a pesar de que los comercios de la zona han pedido. Así, aunque no lo imposibilite, la presencia del aparcamiento "dificulta mucho" la peatonalización de ese espacio.

Puente también ha señalado la respuesta "positiva" que ha percibido entre comerciantes, que le trasladan su satisfacción por la mejora de la calle y la mayor afluencia de la gente por un espacio "mucho más habitable" y que incluso les gusta estéticamente.

 

CARACTERÍSTICAS

Esta segunda fase de peatonalizaciones de la zona centro -la primera se centró en Constitución, Menéndez Pelayo y Claudio Moyano- ha consistido en el ensanche de las antiguas aceras, dejando únicamente una banda central de rodadura estricta de tres metros de anchura, con zonas específicas de carga y descarga en Pasión, María de Molina y Veinte de Febrero.

Todas estas superficies quedan abiertas al tráfico únicamente para residentes y carga y descarga (en horario establecido), habiéndose elevado su cota hasta la de las aceras de modo que las calles quedan con plataforma única, y se las ha dotado de un acabado ornamental, coloreado en rojo carmesí y con superficie antideslizante. De este modo el conjunto de los viales resulta perfectamente accesible para el uso peatonal preferente.

El tramo de la calle San Lorenzo se ha tratado con adoquines de granito para realzar el entorno del Museo de San Joaquín y Santa Ana, también con plataforma única y tráfico aún más restringido.

En el tramo de la calle Doctrinos, se ha completado el acabado superficial de la zona de rodadura que quedó pendiente el verano del año 2020.

En total, se ha acometido la peatonalización de 726 metros lineales de viales, con la intervención en una superficie total de 4.758 metros cuadrados.

AsImismo, se ha aprovechado la reordenación para recolocar todos los puntos de alumbrado de la calle Pasión y dos de ellos en la calle María Molina.

En esta última vía, por su mayor anchura, ha sido posible la construcción de parterres elevados, ajardinados con arbustos y la colocación de cuatro nuevos árboles en alcorques.

Por otra parte, en la calle Pasión se han colocado 16 nuevos faroles de led con un presupuesto total de 17.723 euros, puesto que los que había eran de distintos tamaños y muy deteriorados.

Adicionalmente, se han renovado completamente las redes de abastecimiento en las calles María de Molina y Veinte de Febrero hasta Paseo de Isabel la Católica, y las de saneamiento en la calle Pedro Niño (donde también se han mejorado los pasos de peatones y se ha renovado la capa de rodadura de la calzada) y zonas puntuales de calle Pasión.

En los próximos meses se completará la intervención con la colocación de un buen número de bancos de madera y jardineras de fundición.