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Sacyl 'busca' a los 50.000 vallisoletanos sin ninguna dosis

A. G. Mozo
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La Consejería de Sanidad ha logrado atraer a más de diez mil vallisoletanos con las convocatorias de repesca del último mes y ahora fía todo al éxito de la autocita, tras haber finalizado con los llamamientos masivos en el Delibes

Cola del Miguel Delibes para la vacunación de los nacidos en 2009. - Foto: Jonathan Tajes

Valladolid concluía el pasado jueves su campaña de vacunación masiva con la administración de la segunda dosis a los nacidos en 2009 con los doce años ya cumplidos. Ellos eran los últimos miembros del grupo de población diana para el que están indicadas las vacunas actuales y, por tanto, han sido los encargados de echar el cierre a un proceso que arrancó el pasado mes de abril en el Centro Cultural Miguel Delibes (y en los polideportivos de Medina del Campo, Rioseco y Peñafiel, en el caso de las zonas rurales) y que ahora solo espera la fecha para la clausura de esos ‘vacunódromos’, con las últimas fechas de repesca ya señaladas a través del sistema de autocita. En los próximos días, la Junta habilitará nuevos puntos de menor capacidad para pinchar a los rezagados.

Sacyl tiene por delante el reto de conseguir acabar con una bolsa de no vacunados que se calcula que puede estar formada por unos 50.000 vallisoletanos. Personas que no han recibido ninguna dosis ni en el momento en que se produjo el llamamiento de su franja de edad ni en las posteriores repescas.

Los motivos de estas ausencias incluyen desde vacaciones hasta la imposibilidad de pincharse porque estaban contagiados cuando se les convocó, pasando, claro está, por el negacionismo y el rechazo a una vacuna que tienen ya inoculada más de 430.000 vallisoletanos, lo que supone más del 83 por ciento de la población.

Eso con una dosis, mientras que con dos la inmunidad de rebaño ya se encuentra en la franja del 80%, puesto que superan los más de 416.000 con la pauta completa a lo largo de estos casi diez meses de campaña de vacunación contra el covid, superando ya el umbral del 80%.

Una inmunidad de rebaño que se sigue situando ahora en el 90%, lo que exigiría atraer prácticamente a todos esos 50.000 vallisoletanos que aún no han recibido ninguna dosis, a expensas de ver cuándo se pincha a los 40.000 menores de 12 años. La autocita y las llamadas de repesca en el ámbito rural están funcionando como un goteo que ya ha llevado a diez mil personas hasta la vacuna en el último mes. Semanas que se habían señalado en rojo por ser las de la vuelta de las vacaciones de mucha gente.

El gran salto se ha dado entre los más jóvenes, hasta el punto de que la franja de 12 a 19 años, que hace un mes estaba en torno al 60% con una dosis, ahora ya ha saltado al 84%. Incluso está por encima del siguiente grupo de edad, el de los veinteañeros, que ha subido del 76 al 83 por ciento y que ya tiene al 73% de los vallisoletanos de 20 a 29 años con la pauta completa, por el 63% de los de 12 a 19.

En cambio, los últimos datos que ha podido recabar El Día de Valladolid en fuentes de la Junta de Castilla y León desvelan que casi no hay avances en la vacunación de los rezagados del resto de las franjas de edad, donde destaca la escasa respuesta que están dando los treinteañeros, que representan ya el grupo con menor porcentaje de vacunados. Es el único que está aún por debajo del 80%, faltarían unos 13.000 por pincharse.

Entre las personas de 40 a 49 años, el porcentaje solo ha crecido un uno por ciento en el último mes, acariciando ya el 90% pero a la espera de que unos 13.000 reciban aún la primera. Mientras, no hay avances en cincuentenarios y sexagenarios, donde la bolsa de 7.000 no vacunados (la mayoría de 50 a 59 años) sigue inamovible. Así, restaría en torno un 5% de los cincuentenarios y como un 1% de los sexagenerarios, pero es que esas son prácticamente las mismas cifras que se manejaban ya hace un mes. Por lo demás, de los 70 años en adelante, la protección es del 100%.