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Renovar plantilla y captar alumnos, retos del nuevo rector

M.Rodríguez
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La campaña electoral pone sobre la mesa las carencias de la universidad, pero también sus aspiraciones de futuro para continuar escalando en los rankings y mejorar su conexión social con las cuatro capitales donde tiene campus

210222JT_0074.JPG - Foto: J.T.

Más de 25.000 miembros de los cuatro campus (Valladolid, Palencia, Segovia y Soria) están llamados a participar en las elecciones previstas el próximo 17 de marzo, o el 31 si es necesaria una segunda ronda de votaciones , y decidir quién será el nuevo rector de la Universidad de Valladolid. La comunidad la forman 22.148 estudiantes, unos 2.700 profesores y más de 1.000 integrantes de la plantilla de personal administrativo.

En esta ocasión se han presentado tres candidaturas, frente a las cuatro del proceso previo. Y los cabezas de cartel son el actual rector, Antonio Largo, y los catedráticos Helena Castán y José Ramón González. Todos ellos tienen experiencia de gobierno en anteriores equipos rectorales, ya que Castán fue secretaria general de Largo en la primera parte de su mandato y González ocupó el puesto de vicerrector de Relaciones Internacionales y Extensión Universitaria (posteriormente, de Internacionalización y Política Lingüística) entre 2014 y 2018.

Tres perfiles muy diferentes para afrontar los retos pendientes de la UVa, entre los que figuran atraer más alumnos, rejuvenecer una plantilla muy envejecida, mejorar las condiciones de los investigadores y subir escalones en los rankings universitarios. También está en el debe mejorar la conexión con las capitales donde tiene campus y que esto sirva como elemento revitalizador y de  innovación social.

 

Matriculaciones.

Una radiografía de la institución muestra que desde el curso 2013-14 no se han superado los 26.000 alumnos matriculados en las diferentes titulaciones y ciclos. Desde entonces se ha producido un descenso continuado, que solo se ha frenado este curso cuando se ha vuelto a superar la barrera de las 22.000 matrículas. Un incremento que se debió, en gran parte, a las primeras matrículas, gracias al tirón de Medicina y de Enfermería, pero también a nuevos grados como el de Biomedicina y Terapias Avanzadas  y Criminología.

300119JT_0098.JPG300119JT_0098.JPG - Foto: Jonatan TajesLas causas de este estancamiento, que está por ver si se deja atrás, se vinculan a la inversión de la pirámide demográfica regional, pero también el cambio en las preferencias de los estudiantes, que en los últimos años se decantan más por la  Formación Profesional. Por eso los candidatos apuntan a la necesidad de adaptar las titulaciones a las demandas sociales y empresariales, además de coincidir en la urgencia de fortalecer la marca UVa para atraer universitarios de otras comunidades y países. De hecho, este curso el 5% son alumnos de otras nacionalidades, el porcentaje más alto desde 2008. Y lo mismo sucede con los procedentes de otras regiones, que ahora suponen el 17%, la cifra más alta en la última década. 

 

Grados y ranking.

Este curso, además de los dos nuevos grados, se han implantado tres nuevos másteres: Nutrición Geriátrica, Inspección, Dirección y Gestión de Organizaciones y Programas Educativos y Formación e Intervención Sociocomunitaria. A la oferta de los actuales títulos propios, se sumaron el máster en Agenda Urbana 2030 para el Desarrollo Local; el diploma de Especialización en Técnicas Cuantitativas en Medicina Traslacional, Bioimpresión, Radiómica e Inteligencia Artificial; el de experto en Consultoría de Balance y Acreditación de Competencias y experto en Metodologías Fundamentadas para la educación Steam. Un listado al que hay que añadir otros dos másteres (Cine, Comunicación e Industria Audiovisual y Estudios Avanzados en la Unión Europea) y tres grados (Antropología Social y Cultural, Ciencias de la Actividad Física y el Deporte e Ingeniería Energética) del curso anterior. 

El rejuvenecimiento de una plantilla que ronda los 2.700 profesores es otro de los retos para el nuevo equipo rectoral. En 2020, el Ministerio de Educación reflejaba que el 58,3% del personal docente e investigador tenía más de 50 años. Esto suponía el séptimo porcentaje más alto entre las 47 universidades públicas y contrastaba con el 49% de la media nacional. Solo seis universidades públicas tenían una plantilla más envejecida que la de la UVa. 

Entre los motivos, todos apuntan a las limitaciones en la tasa de reposición impuesta por los recortes presupuestarios de años anteriores, aunque la tendencia ya se empieza a revertir en los dos últimos años. El presupuesto del ejercicio 2020 sumó seis millones de euros más que el del año anterior por el aumento de los gastos de personal. En el 2021 se notó el impacto de la pandemia, pero en el de 2022, recién aprobado, también incrementa los fondos destinados a contratos predoctorales y postdoctorales y a la adquisición de infraestructura científica.

Este apoyo a la investigación incide en la mejora en la posición en los rankings. Esta era una de las grandes preocupaciones de Largo cuando ganó en 2018. Entonces la valoración de la UVa en el listado CYD, que detecta los puntos fuertes y débiles de cada universidad, era la de no poder «estar satisfechos». Y dos años después había subido 12 posiciones en el listado nacional hasta el peldaño 44 y en cinco años ha sumado valoraciones positivas en 17 indicadores.  

En el ranking CWTS, que valora el rendimiento científico de casi 1.000 de las principales universidades del mundo, está en el puesto 23 entre las 42 seleccionadas, mientras que a nivel internacional se ubica en el 749 de 1.225. Por contra, se desploma en el ranking Shanghái, donde ocupa los últimos puestos nacionales y baja al último rango en los internacionales.