El 'jefe' de Manresa

M.B
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El ‘jefe’ de Manresa

Román Montañez jugó siete temporadas en tres etapas diferentes en Valladolid. Dos en ACB y la última en LEB Oro. Aunque sus inicios fueron en el TDK y hoy es el director deportivo del Baxi Manresa, que está peleando por entrar en los play-offs

Hoy manda desde la Dirección Deportiva. En la del Baxi Manresa, su casa, uno de los dos equipos donde más temporadas jugó, un total de siete. El otro está aquí, en Valladolid, bajo el nombre de Fórum, Blancos de Rueda o MyWigo. Román Montañez jugó en Pisuerga en tres etapas diferentes, cada una con sus matices, pero todas con un mismo resumen: «Me llevaré siempre el cariño de la gente y de la afición. Siempre me ha sentido muy respetado allí». 
Nacido en Sant Joan de Vilatorrada (Barcelona) hace 40 años (18 de febrero de 1979), Montañez comenzó a jugar al baloncesto en su colegio, Mare de Deu del Carme: «Por entonces alternábamos fútbol con basket. Mis amigos se decantaron más por el segundo y, aunque compaginé los dos deportes, a los 9 años ya me decidí por el baloncesto».
A los 12 ya entró en la cantera del TDK Manresa. Por entonces, Ricard Casas -hoy entrenador ayudante de Svetislav Pesic en el Barça- se encargaba de los jugadores jóvenes del club manresano y le hablaron de Montañez. Le fue a ver y le incorporó a su cantera.
De ahí, pasando por todas las categorías inferiores, llegó al primer equipo, debutando en 1998, precisamente el año que el TDK Manresa se hizo con la Liga, «probablemente con el presupuesto más bajo de todos los equipos». Pero tras jugar en Europa, el club catalán descendió y decició apostar por un perfil de jugadores más veteranos. «Entonces me llamó el Fórum de Gustavo Aranzana y Chechu Mulero. Tenían a Carles Marco de base y querían un jugador joven y con hambre. El acuerdo fue muy rápido», recuerda. Y así comenzó su primera etapa en Valladolid. La empezó de base, lo que era por entonces, aunque poco a poco fue pasando a escolta.
«Los primeros años fueron muy buenos, metiéndonos en la Copa Korac. Luego hubo un cambio, con la salida de Raúl Pérez, Carles Marco, Jordi Llorens... se desmanteló el equipo, pero llegó Manel Comas y firmamos otra buena temporada. La última de esa etapa la empiezo a menos ritmo tras recuperarme de una fascitis plantar en el verano. Comienza a aparecer Fernando San Emeterio y juego menos de lo esperado. El final fue bueno con la llegada de Carlton Myers, aunque acabo yéndome a Bilbao», relata sobre ese primer paso por Pisuerga. De aquí se va a Bilbao, luego a Girona y regresa a Manresa. Hasta 2012: «Tenían dudas sobre mi condición física y, aunque tenía contrato, decidí no ser una carga y salir». En diciembre apareció el Blancos de Rueda Valladolid que, tras la lesión de David Navarro, necesitaba un nacional por un tiempo: «Jugué tres partidos en LEB con Andorra y me fichó Valladolid hasta febrero. Luego acabé la temporada». Entrenaba al equipo Roberto González. Le llamó Fuenlabrada y se fue con un contrato de dos temporadas, pero en la segunda no se contaba con él y regresó a Valladolid, a la LEB Oro, al proyecto que encabezaba Porfirio Fisac: «Parecía que se estaban haciendo bien las cosas y tenía ganas de disfrutar». Fue el último año del CBValladolid.
Guarda recuerdos, ovaciones de la grada, amigos, compañeros... por encima de problemas económicos o malas gestiones desde las directivas. «Valladolid es una ciudad de baloncesto. Ahora se están haciendo bien las cosas y estoy seguro de que se conseguirá un proyecto para volver a la ACB», añade. Él mantiene contacto con amigos de dentro y de fuera del baloncesto. Javi Bello, Alonso, Salcedo, Mulero, Corrales, San Emeterio... relata aunque sabe que hay muchos más.
En 2017 se retiró y al año siguiente su club de toda la vida, Manresa, le llamó para hacerse cargo de la Dirección Deportiva: «Había estudiado un Máster para ello, pero quizá no esperaba que fuese tan pronto. Acepté y tuvimos la suerte de subir de LEB a ACB. Teníamos un gran equipo pero en los playoffs todos van a muerte». Esta temporada sigue mandando desde los despachos y el Baxi Manresa pelea por jugar otros playoffs, los del título de la Liga ACB.

Montañez sin tilde en la a

Una de las cosas que dejó claro el escolta de 193 centímetros en su segunda etapa en Valladolid fue el hecho de que su apellido no llevaba tilde. Es decir, durante años se escribió Montáñez cuando realmente era Montañez. El catalán se retiró en el año 2017, acumulando 541 partidos en ACB (más un buen puñado en la LEB Oro), en los que promedió 7 puntos en 21 minutos por encuentro. Fue internacional hasta la B en unos Juegos del Mediterráneo.