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Hacia una ciudad más saludable e inclusiva

D.V.
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La Auva 2030 propone un modelo urbano que responda a la eficiencia y al bienestar social de los ciudadanos

Vista del paisaje arbóreo del Parque Ribera de Castilla. - Foto: Jonathan Tajes

Con el fin de alcanzar una mejora en la salud y el bienestar de la ciudadanía, la Agenda Urbana de Valladolid 2030 (Auva 2030) trata de encaminar la localidad hacia un modelo urbano saludable y que responda a las necesidades de seguridad y bienestar de sus habitantes dentro de un contexto marcado por los cambios demográficos.

De esta forma, uno de los grandes cometidos que se plantea este segundo propósito recogido por la Auva 2030 consiste en evitar la dispersión urbana y revitalizar la ciudad existente. Para ello, actuaciones como facilitar la cobertura universal y accesibilidad al sistema sanitario, incrementar la atención sanitaria equitativa y de calidad, activar a la ciudadanía para co-crear hábitos de vida y ocio saludables, además de apostar por la innovación e investigación sanitaria, adquieren un papel fundamental. 

Igualmente, otro de los grandes pilares de esta línea de acción consiste en favorecer la implementación de planes compatibles con los cuidados y amigables con las personas en situación de vulnerabilidad. Todo ello con el fin de posicionar la alta calidad de vida como una de las principales señas de identidad de Valladolid.

Objetivos específicos

Entre los objetivos específicos para la construcción de una ciudad más saludable e inclusiva destacan la definición de un modelo urbano que fomente el equilibrio y la dotación de servicios básicos. Para ello, la Auva 2030 propone diseñar un sistema de equipamientos locales, asegurar la prestación de los servicios públicos que favorezcan la conciliación familiar a la vez que contribuyen a la igualdad de trato, reurbanizar zonas industriales abandonadas, reutilizar terrenos y edificios, así como potenciar el espacio público para generar energías renovables.

Asimismo, esta segunda prioridad recogida dentro del plan estratégico busca garantizar la complejidad funcional y la diversidad de usos por medio de asegurar un planeamiento urbanístico de ocupación eficiente, equilibrada y diversa de los suelos.

Por su parte, otras de las principales líneas de actuación se orientan a mejorar la calidad y la accesibilidad universal de los espacios públicos y de los diferentes edificios de la ciudad, al mismo tiempo que se mantiene una firme apuesta por impulsar la regeneración urbana. 

Planes de implantación

En cuanto a los proyectos asociados a la consecución de estos objetivos, se contempla la puesta en marcha de una variada propuesta de estructuras o instrumentos de implantación asociados entre los que se incluyen el desarrollo del plan general de ordenación urbana, el plan municipal de salud, el plan integral de movilidad urbana de Valladolid y el plan integral de movilidad urbana sostenible y segura.

También se engloban el plan director de la bicicleta (actualmente en elaboración) y el plan territorial de protección civil del municipio de Valladolid, entre otros.

Mejorar al medio ambiente urbano

La segunda prioridad estratégica de la Auva 2030, encaminada hacia la mejora del medio ambiente urbano y la reducción de la contaminación, también incluye una serie de acciones relacionadas con la creación o mejora de las zonas e infraestructuras verdes. Así, una de las propuestas para su consecución es la implantación del plan del arbolado y los caminos de sombra.

El objetivo del plan director de arbolado viario de Valladolid (presentado el pasado 2021) trata de incrementar la biodiversidad en la ciudad, especialmente en aquellos espacios que no están utilizados, además de aprovechar los beneficios sociales, medioambientales y económicos. De esta forma, el árbol pasa de ser considerado como un componente únicamente ornamental a configurarse como un elemento estructural.

El proyecto es un documento que guía la acción municipal en materia de planificación y gestión de arbolado y que, con una visión a largo plazo, se marca propósitos como la maximización de los beneficios de los árboles a través de la realización de una correcta selección de especies y la mejora de los espacios, el establecimiento del árbol como un elemento vertebrador y la divulgación de sus beneficios para que sean percibidos por los ciudadanos como elementos positivos y necesarios.

En el documento se han registrado 49.174 posiciones de árbol viario de 126 especies diferentes y, con el objetivo de incrementar su implantación en las calles sin árboles, zonas verdes o espacios ajardinados, se han inventariado 1.911 calles o tramos que pueden ser objeto de nuevas introducciones.