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Mañueco reivindica ante Felipe VI su autonomismo leal

SPC
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El presidente de la Junta transmite al monarca durante su encuentro que Castilla y León es clave para la cohesión nacional y le expresa la importancia de combatir la despoblación

El rey Felipe VI (i) y Alfonso Fernández Mañueco conversan antes de la audiencia de ayer en la Zarzuela. - Foto: Juan Lázaro (Ical)

Cohesión territorial, despoblación, salida de la crisis de la covid-19 y lealtad a España y sus instituciones. Estos fueron, a grandes rasgos, los temas que el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, trasladó ayer al jefe del Estado, Felipe VI, en la audiencia con el rey en el Palacio de la Zarzuela tras su reelección al frente del Gobierno autonómico. Reivindicó ante el monarca un «autonomismo útil, leal y cooperativo» para mejorar el bienestar de las personas «y para ocupar un lugar propio en España y, desde ella, en Europa, que sigue siendo referencia y marco de convivencia para el futuro». De hecho, Fernández Mañueco le explicó que la Comunidad es un elemento «clave» para la cohesión e integración de España y reafirmó el total apoyo de Castilla y León a la Constitución y sus instituciones, especialmente a la monarquía, con innumerables vínculos históricos con la autonomía, a la que consideró un cualificado reflejo de la tradición nacional, y uno de sus mejores símbolos dentro y fuera de ella.

En el encuentro, el segundo en dos días después de haber estado juntos este martes en el XXV aniversario del campus de Ponferrada (León), el máximo responsable del Gobierno regional expresó a Felipe VI los dos grandes objetivos del nuevo Ejecutivo autonómico, que son avanzar en la modernización, buscando superar los efectos de la pandemia y las consecuencias añadidas de la invasión de Ucrania, e incorporarla a la cuarta revolución industrial; y conseguir una mayor integración social y territorial que sirva para combatir la despoblación. 

A este respecto, volvió a recordar, siempre según informó la Junta en un comunicado, que la despoblación es un problema global que requiere una estrategia a gran escala y debe considerarse en todas sus dimensiones, nacional e internacional.

Fernández Mañueco trasladó a Felipe VI que la receta para luchar contra el drama demográfico es afrontarlo desde diversos ámbitos. Hizo referencia así al impulso de la sociedad del conocimiento y la digitalización; favorecer el desarrollo rural; prestar los mejores servicios públicos de España en sanidad, educación, servicios sociales o atención a la dependencia; y también ofrecer toda la riqueza natural y cultural para hacer de Castilla y León un lugar con calidad de vida y capaz de liderar el turismo de interior. Por último, el presidente de la Junta invitó al jefe del Estado a participar y asistir a «cuantos actos considere oportunos» en Castilla y León, ya que, según explicó, es una Comunidad que «siente admiración y cariño por la Casa Real».