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Piden 8 años para los acusados del atropello mortal de 2021

A. G. Mozo
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El fiscal solicita 6 años para el conductor acusado de arrollar a un motorista de 61 años y huir dejándole aún con vida. Al copiloto, que llegó a estar en prisión por este caso, se le piden dos. Ocurrió en julio de 2021 en el Camino Viejo de Simancas

Estado en el que quedó el vehículo de alquiler en el que iban los dos acusados. - Foto: D.V.

Los dos hombres implicados en el atropello mortal del verano de 2021 en el Camino Viejo de Simancas se sientan el próximo 25 de noviembre en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número 4 para responder de un presunto delito de homicidio por imprudencia grave y otro de omisión del deber de socorro, tras llevarse por delante la vida de un motorista de 61 años y darse a la fuga sin auxiliarle. 

El fiscal del caso solicita para los dos acusados un conjunto de penas que se va hasta los ocho años de cárcel. Tal como detallan fuentes jurídicas a El Día de Valladolid, las más severas son las que se piden para el conductor, el español Juan Manuel A.H., al que se le reclama una condena de cuatro años por el homicidio imprudente y otros dos años por la omisión del deber de socorro, mientras que al súbdito marroquí Karim A.A. se le imputa solo este último delito. Ambos se dieron a la fuga nada más llevarse por delante al motorista, dueño de un taller mecánico y al que dejaron con vida tendido en el asfalto.

Juan Manuel y Karim se conocieron el mismo día de los hechos, el 8 de julio de 2021, tras coincidir en una zona de venta de estupefacientes madrileña y acabar su particular jornada de fiesta en la ciudad de residencia del primero, en Valladolid. Viajaron a bordo de un coche alquilado por el español y ambos reconocieron que llevaban todo el día consumiendo cocaína y heroína (en el vehículo había varias jeringas), pero jamás se han puesto de acuerdo sobre quién conducía.

Es más, Karim llegó a estar tres meses en prisión preventiva por este caso, después de que la Policía Local le encontrara tirado en un parque cercano a los hechos horas después y se le identificara como uno de los ocupantes  del Citroën C3 que había alquilado Juan Manuel. Éste, hoy acusado, logró llegar a su domicilio –residía por el antiguo Matadero– y convencer a sus tres compañeros de piso de que avalaran la coartada de que había regresado hacía varias  horas, un relato que él supo sostener declarando que había estado con Karim, pero él se había ido antes, dejándole a él el coche.

El ADN

La Policía Local detuvo únicamente al marroquí y el juez instructor le envió a prisión como autor material del homicidio, pese a que Karim siempre negó ser el conductor y se mantuvo firme en su acusación a Juan Manuel. Tres meses después, con el caso ya en manos del Grupo de Homicidios de la UDEV de la Policía Nacional, un informe sobre el ADN hallado en el C3 elaborado por la Policía Científica, iba a dar la vuelta a este asunto: Juan Manuel, a prisión y Karim, a la calle.

El perfil genético del español era el que único que estaba en el airbag del conductor, mientas que el del marroquí se encontraba en el del copiloto y en el airbag lateral del conductor, algo que se explica por el hecho de que ambos tuvieron que salir por la puerta izquierda, al quedarse encajada la del copiloto tras el brutal impacto.

Eran las once de la noche de un jueves de verano. El Citroën había invadido el carril contrario de forma sorpresiva, empotrándose de frente contra un motorista que moriría mientras los dos acusados trataban de escabullirse en la oscuridad; sin mirar atrás. Quince meses después llega la hora del juicio.