scorecardresearch

«El 16% de los covid sigue con dolor de cabeza tras 9 meses»

Alfonso G. Mozo
-

«Que duela la cabeza durante la fase aguda de la covid quiere decir que el sistema inmunológico ha hecho bien su trabajo y ha controlado la infección». Entrevista con David García Azorín, neurólogo del Clínico e investigador de las secuelas postcovid

El neulrólogo vallisoletano David García Azorín. - Foto: J. Tajes

El doctor García Azorín es de los que cree que un médico no solo debe atender y tratar a sus pacientes, sino que también tiene la «obligación» de investigar las causas de sus problemas. Un leitmotiv sobre el que nacen las investigaciones de la patología postcovid en el ámbito neurológico que él abandera en Valladolid y con las que busca una explicación a por qué en algunos contagiados las cefaleas se esfuman en un máximo de dos semanas y, en cambio, en otros persisten en el tiempo. Una inquietud vital y profesional que le lleva, a sus 34 años de edad, no solo a ser uno de los especialistas de la Unidad de Cefaleas del Hospital Clínico, sino también a ser un miembro activo de tres sociedades científicas nacionales e internacionales.

¿Qué papel están jugando los neurólogos en la atención del paciente con covid persistente?

Yo creo que los médicos no solo tenemos la responsabilidad de ver a los pacientes y darles el mejor tratamiento, sino que también tenemos la obligación de investigar para ver por qué suceden ciertos problemas. En este caso concreto, el objetivo es intentar saber por qué hay personas que una vez que han pasado la fase aguda de la infección por covid, todavía siguen teniendo síntomas y los neurólogos somos clave en ello porque algunos síntomas que describen los pacientes que han pasado la infección son neurológicos: niebla mental, problemas de atención, dolores musculares, cefaleas...

El neulrólogo vallisoletano David García Azorín.El neulrólogo vallisoletano David García Azorín. - Foto: J. Tajes¿Qué se está haciendo?

Se han iniciado una serie de investigaciones para intentar estudiar cómo de frecuentes son estos síntomas, a qué se deben y cuál es el mejor tratamiento posible. En Valladolid, nosotros nos dedicamos principalmente a cefaleas y lo que hicimos fue contactar con las primeras 2.100 personas que se infectaron de covid en el área de salud Valladolid Este, para estudiar de manera sistemática si tenían o no cefalea. Además, estudiamos cómo era la cefalea y si esa cefalea se podía diferenciar de un dolor de cabeza convencional, como el que pudiera provocar una migraña o una cefalea tensional. También estudiamos por qué se producía esa cefalea, así como intentar ver cuánto tiempo dura la cefalea una vez pasada la fase aguda.

¿Y qué resultados obtuvieron en ese estudio?

En esos 2.100 pacientes vimos que en la mayoría de los casos, esos síntomas solían durar  una o dos semanas, pero había un pequeño porcentaje de pacientes que seguía teniendo dolor de cabeza una vez que había pasado la fase aguda de la infección. Ahí lo que hicimos fue hablar con compañeros de otros hospitales españoles para estar seguros de que no habíamos cometido errores e hicimos un estudio muy muy grande entre seis hospitales de tercer nivel de todo el país, y evaluamos a más de 900 pacientes que habían tenido dolor de cabeza durante la fase aguda de la infección y los estuvimos siguiendo en consultas sucesivas hasta nueve meses, para ver cuánto duraba y por qué persistía ese dolor de cabeza.

¿En qué porcentaje de pacientes persiste la cefalea una vez superado el coronavirus?

Uno de los resultados fue que el 16% de los infectados de covid sigue teniendo dolor de cabeza a los nueve meses y vimos que eso se relacionaba con algunos parámetros importantes como la intensidad del dolor de cabeza o tener alguna enfermedad debilitante del sistema inmune.

¿Y en qué trabajan ahora?

Ahora lo que queremos es seguir avanzando y ver si se han producido cambios en el cerebro de los pacientes que siguen teniendo dolor de cabeza y, para eso, estamos haciendo un estudio con resonancia magnética en el que, por ahora, no vemos alteraciones graves. No estamos viendo que esa gente sufra dolor de cabeza porque tenga hemorragias cerebrales, ictus o porque hayan tenido una inflamación grave. Y ahora queremos analizarlo, además, a un nivel microscópico y es un proyecto que nos financia la Gerencia Regional de Salud y que pronto podremos comunicar los resultados.

¿Hay un patrón común entre el tipo de dolor de cabeza que presentan estos pacientes?

La mayoría de pacientes tiene un dolor de cabeza en la parte anterior, con un tipo de dolor como si tuvieran un peso encima. Suele ser un dolor de una intensidad moderada a grave y no es raro que tengan cierta molestia ante estímulos lumínicos, auditivos y a veces incluso un poco de sensación nauseosa. El dolor de cabeza postcovid tiene unas características mixtas entre la migraña y la cefalea tipo tensión.

Los problemas de memoria son otro de los síntomas que refieren algunas de las personas que sufren el síndrome postcovid...

Los fallos de memoria son de los síntomas más frecuentes en los postcovid. Además, la gente que tiene dolor de cabeza es más frecuente que tenga más síntomas postcovid que otras personas que tienen también síntomas postcovid pero no tienen dolor de cabeza. Creemos que se relaciona un poco con el hecho de que tener dolor de cabeza puede ser un reflejo del nivel de respuesta del sistema inmune y que, probablemente, se produzca porque el sistema inmune todavía tenga una cierta activación e inflamación sistémica y, por eso, aparecen algunos síntomas que puedan relacionarse también con esto.

Este estudio se publicó en la revista 'Scientific Reports'. Se vinculaba el dolor de cabeza en los enfermos de covid con una mejor evolución y pronóstico de la enfermedad, al entender que puede ser un indicador de un mejor funcionamiento del sistema inmunitario...

Que duela la cabeza durante la fase aguda de la enfermedad quiere decir que el sistema inmunológico ha hecho bien su trabajo y ha controlado la infección. Pero que siga doliendo la cabeza una vez superada la enfermedad, creemos que se debe a que el sistema inmune todavía no ha replegado las tropas y sigue aún patrullando por las calles, y por eso creemos que sigue doliendo la cabeza.

¿Es la única hipótesis? 

Otra hipótesis es que la covid pueda haber activado un dolor de cabeza preexistente, porque una gran parte de la población tiene dolor de cabeza. En concreto, entre el 30 y el 60 por ciento de la población en España tiene cefalea tipo tensión, y del 10 al 30 por ciento tiene migraña. Como el porcentaje de pacientes postcovid que sigue con dolor de cabeza es del 16%, creemos que parte de esa gente que sigue teniendo dolor de cabeza en el postcovid puede ser que se haya activado un dolor de cabeza preexistente.

En el otro estudio están analizando si hay cambios en el cerebro de estos pacientes que explican la no desaparición del dolor, ¿qué resultados se van extrayendo de ese trabajo?

Todavía no tenemos resultados definitivos, pero aquí es muy importante tener cautela al interpretarlo, porque cuando una persona tiene dolor, del tipo que sea, se producen cambios en la red del dolor del cerebro, en la matriz del dolor. Entonces, cuando interpretemos los resultados tenemos que ver si los cambios que se observan son debidos a que la gente tiene mucho dolor de manera mantenida o son exclusivos de la cefalea postcovid.

¿Se han detectado lesiones neurológicas recurrentes provocadas por el coronavirus? 

Con la resonancia convencional que hacemos, no estamos viendo prácticamente ninguna anomalía en las resonancias, lo que es, a priori, una buena noticia.

¿Qué tipo de tratamientos hay para mitigar esas cefaleas persistentes de los postcovid?

Es otro aspecto importante que estamos estudiando ahora, ver cuál es el mejor tratamiento para aliviar a la gente que siga teniendo dolor de cabeza. Porque a la mayoría le dura unas dos semanas, pero si el dolor de cabeza persiste pasados dos meses, probablemente ese paciente necesite ayuda y tratamiento para darle un empujón hacia  la mejoría.

¿Cuáles son esos tratamientos?

Normalmente, elegimos el tratamiento en función de qué tipo es el dolor de cabeza. Si se parece más una migraña, utilizamos tratamientos de los que se suelen usar en migrañas. Y si se parece más a una cefalea tipo tensión, pues utilizamos los tratamientos específicos de la tipo tensión. Normalmente, empezamos con tratamientos en forma de comprimidos orales, pero hay algún paciente en el que sí hemos hecho tratamiento local; bien con lo que se llaman bloqueos anestésicos, bien infiltrando toxina botulínica.

¿Cómo son estos tratamientos locales contra el dolor de cabeza?

Los tratamientos que se hacen infiltrando buscan que los nervios que están percibiendo el dolor, digamos que disminuyan el umbral doloroso. Nosotros siempre infiltramos donde están los nervios que perciben el dolor, con el objetivo de modificar el umbral doloroso, que ese nervio que está percibiendo una sensación dolorosa que se calme.

¿Este tipo de infiltraciones es una solución temporal o permanente?

En el caso de los postcovid, pensamos que puede ser permanente. Como es un problema que el paciente ha tenido durante la fase aguda de la enfermedad, pero secundario a tener la infección, lo que se necesita es que le ayudemos a mejorar. No es como la migraña, que uno la tiene para toda la vida. Cuando logramos que el paciente mejore, lo normal es que la mejoría se mantenga en el tiempo.

¿Aprecian diferencias en la sintomatología entre pacientes vacunados y no vacunados?

Es una pregunta muy interesante, porque es otro de los estudios que tenemos en marcha. Queremos comparar si la gente que está vacunada tiene un dolor de cabeza igual que los que se infectaron sin estar vacunados. Porque, a priori, si uno está vacunado debería de tener una respuesta frente al virus más eficiente y debería de tener una infección menos grave. Entonces, si el dolor de cabeza lo provoca el sistema inmune, es posible que la gente que está vacunada tenga más dolor de cabeza que los no vacunados, pero eso es algo que estamos analizando todavía.

¿En qué se diferencian estos pacientes de los que acuden habitualmente a la Unidad de Cefaleas?

Afortunadamente, los tratamientos para los dolores de cabeza han evolucionado mucho y ahora a la mayoría de los pacientes les podemos ayudar y mejorar mucho su calidad de vida. Han salido muchos tratamientos y están desarrollándose más. Antes alguien con dolor de cabeza tenía que sufrirlo toda la vida, pero ahora no; no curamos, pero hacemos que la gente tenga mucho menos dolor de cabeza y que el dolor de cabeza no les incapacite tanto, porque no podemos olvidar que el dolor de cabeza es la primera causa de incapacidad entre los 15 y los 50 años. La gran diferencia es que la gente que ha tenido covid, tiene otros síntomas además de los neurológicos.

¿La pandemia y la irrupción de ese nuevo tipo de paciente les ha obligado a intentar abordar una especialización o se puede trabajar en paralelo desde la Unidad de Cefaleas?

El problema de la cefalea es que la cantidad de gente que tiene dolor de cabeza es diez veces mayor a la suma de Alzheimer, Parkinson, epilepsia, esclerosis múltiple... Entonces, como es un problema tan prevalente, un porcentaje muy importante de los pacientes del servicio de Neurología. Y si a ello le sumamos el tema covid, con ese 16% de contagiados en los que persiste el dolor de cabeza, pues ha hecho que ahora mismo haya un volumen de pacientes notablemente superior al habitual. Una forma de medirlo es a través de la lista de espera. Antes de la pandemia no había y ahora tenemos una lista de espera importante.