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Santiago González

CARTA DEL DIRECTOR

Santiago González

Director de El Día de Valladolid


Cuenta atrás para elegir al nuevo gobierno municipal

15/05/2022

Apenas han pasado tres meses desde la última visita a las urnas para renovar el Gobierno autonómico y ya comienza la cuenta atrás para que volvamos a abrir los colegios electorales, esta vez para elegir a unas nuevas corporaciones municipales. Un año es un abrir y cerrar de ojos, en muchos casos, y con el verano y las navidades por el medio se pasará rápidamente, pudiendo incluso pillar a alguno con el paso cambiado si no realizan bien su planificación. Ya sucedió en los anteriores comicios, en mayo de 2019, cuando la candidata popular Pilar del Olmo fue designada tarde y mal lo que influyó negativamente en su resultado. A falta de un año para las elecciones es el momento de iniciar la carrera para luego poder esprintar sin que sea demasiado tarde o los rivales estén demasiado lejos.
A falta de estos doce meses, la situación en cada formación política es diferente y cada uno se encuentra en un momento de preparación. Desde luego, en estos momentos el más aventajado es el alcalde y, por tanto, el PSOE. Óscar Puente cuenta con la seguridad de que será el candidato a revalidar su mayoría e incluso esta misma semana se mostraba «muy optimista» por las «buenas expectativas y datos», según sus propias palabras. Él puede presentar la gestión de estos años y, sobre todo, puede catapultar o hundir sus expectativas en función de este último ejercicio, en el que siempre se rematan varios de los proyectos más importantes del mandato. Los socialistas tienen «proyecto y rumbo», decía Puente, y claro eso es una ventaja, aunque en algunos casos le puedan quitar votos su decidida apuesta por la movilidad con las restricciones de tráfico en el centro o su persistente defensa de la integración en contra del soterramiento ferroviario.
Otras formaciones no tienen tanto avanzado y deben hacerlo deprisa si quieren aspirar al 'trono' municipal. El Partido Popular se encuentra enfrascado aún en una renovación orgánica de consecuencias aún incalculables en el ámbito municipal y provincial. La actual presidenta del grupo municipal, defenestrada hace unos meses, se ve ahora con ganas y posibilidades de repetir en su candidatura a convertirse en la primera alcaldesa de la ciudad. Debería, no obstante, acometer una profunda remodelación en su equipo e incluir personas de refresco, que oxigenaran el proyecto popular para Valladolid y los vallisoletanos. No obstante, suenan otros nombres, por lo que el PP debería cuanto antes designar quién será su aspirante a la Alcaldía para evitar tensiones internas y para preparar con tiempo suficiente una dura campaña para no pasar tres mandatos en la oposición.
Los aliados del alcalde, o sea del PSOE, también presentan muchas incógnitas. Los tres ediles de Valladolid Toma la Palabra, María Sánchez, Manuel Saravia y Alberto Bustos, tienen importantes áreas de gobierno y mucha visibilidad pública, pero resulta que ninguno de ellos puede volver a presentarse en las próximas elecciones por esa incompatibilidad de su código ético para repetir más de ocho años en un cargo. Su ausencia se notará y mucho en sus resultados, por lo que es relevante que elijan con prontitud quiénes serán los primeros puestos en la candidatura municipal de 2023. Hace tres años PSOE y VTLP sumaron  justitos la mayoría absoluta (14 concejales) entre ambos, pero el empuje de Vox puede que les impida alcanzar nuevamente ese numerito mágico que les permita continuar al frente del Ayuntamiento.
Los minoritarios también se encuentran huérfanos de candidatos, no sé si también de proyecto. Por un lado, Ciudadanos cuenta con tres ediles pero su situación política no invita a creer en un resultado ni parecido. Aunque ha sonado Francisco Igea, único procurador naranja, como posibilidad por su 'tirón', no será fácil encontrar a alguien atractivo por las escasas expectativas. El caso contrario sucede en Vox, ahora con un único edil, donde se desconoce quién encabezará la candidatura, pero no les preocupa ni siquiera a sus votantes. A pesar de ello, aspiran a dar un salto importante para conseguir sumar con el PP ese número mágico de 14 ediles.
Ya les digo, un año y bajando.