«El cierre de barras es patético y no tiene ningún sentido»

M.B
-

Jaime Fernández, presidente de los hosteleros de Valladolid, analiza la actualidad de su sector, que pasa por esa última decisión de la Junta, la Feria de Día, la pandemia...

Jaime Fernández, presidente de los hosteleros de Valladolid. - Foto: Jonathan Tajes

Lleva casi un mes de nuevo como presidente de la Asociación de Hosteleros de Valladolid, con unos 380 asociados, y no ha parado. Nueva Junta Directiva, Feria de Día, Concurso Provincial de Pinchos, Comisión para investigar presuntas irregularidades, convenio del sector... su agenda es amplia y con él siempre van un montón de carpetas: de la asociación y de sus negocios. Con 56 años, lleva casi 40 en Moka, donde comenzó con su padre, Boni; y en algunas otras cafeterías de la ciudad. Tiene su hoja de ruta clara. «He notado una actitud positiva de todas las instituciones hacia mi persona, algo que agradezco. Con Mañueco e Igea cuando me reúna lo diré, aunque prefiero no hacerlo ahora porque a lo mejor se me escapan algunas barbaridades y creo que no es el momento», asegura.

Parece que habrá Feria de Día.

Se publicarán estos días las bases para que el hostelero se apunte. Hemos dado un plazo, dada la situación epidemiológica, hasta el 17 de agosto. Si ese día se continúa con las restricciones habrá que tomar la determinación con el Ayuntamiento de suspenderla. Si la situación ha mejorado y hay posibilidades de poder celebrarla, para adelante. 

¿Cuánto tiene que pagar cada empresario?

La media es de unos 600 euros por metro cuadrado. Lo que buscamos es que, como el montaje y desmontaje son gastos fijos, ese 17 de agosto, en función de cómo estemos y de la fase, se sepa si es factible aunque sea con condiciones. Quedaría una semana escasa para el montaje (que comienza el 24 o 25 para que el 3 de septiembre se empiece a funcionar). Si ese 17 seguimos como estamos actualmente no tiene ningún sentido la Feria de Día; si estamos nivel 1, con grupos de máximo 25 personas y distancia, y se pueden organizar las zonas de casetas con aforos, tiramos para delante. Lo principal es que tengamos seguridad de que si se celebra sea con todas las garantías.

Porque la Feria es casi un salvavidas tal y como estamos ahora...

Aparte del atractivo que supone para la gente que vienen a las ferias. Aunque este año, cuidado, es complicado y hay que hacer números. Porque hay miedo y no sabe si la gente va a responder o si la distancia de 1,5 metros en barra hará que las ventas bajen un 35-40%... por lo que hay que hacer números. Creo que habrá hosteleros para los que, por zona, sea muy rentable; y otros quizá que no. Pero ahí ya es el riesgo de cada uno. Lo que tenemos claro es que queremos una Feria con zonas seguras para evitar cualquier tipo de problema, que luego pueda repercutir de forma contraproducente para nuestros negocios.

Lo que sí es seguro es a finales de septiembre el Concurso Provincial de Pinchos.

Efectivamente, ya está en marcha. Ahora nos tenemos que poner con el tema del jurado, que siempre buscamos un cocinero, alguien de medios, un Estrella Michelin... más o menos lo tenemos apalabrado, pero tenemos la duda de hacer un jurado itinerante, como siempre de ir a los bares, o hacerlo en la Escuela de Cocina. Hemos mandado una encuesta a los hosteleros participantes para ver qué prefieren y según nos digan nos basaremos.

¡Vaya regreso a la Presidencia de la Asociación!

Bueno, sí... Menos mal la experiencia de esos cinco años con anterioridad, que al principio también fue complicada y fuimos regulando, como ahora. Yo he entrado a trabajar y de lo que había atrás que decida una Comisión económica y un abogado externo. Lo mío es trabajar porque hay mucho retraso. Y he de decir que la actitud de la gente y del hostelero está siendo positiva, y eso facilita más las cosas.

Esta semana ya han tenido el primer revés con la decisión del lunes a última hora del cierre de barras...

Son las decisiones de tapadilla, que llamo yo. Por la mañana nos dicen una cosa y llegan por la noche se juntan y lo de siempre, hostelería. Es patético, denigrante, no tiene ningún sentido y es más de lo mismo. Lo que pasa es que ya estamos hartos y cansados. Invito al señor Mañueco y al señor Igea a que se vayan a dar una vuelta por los barrios y vean los bares que han cerrado barras sin ningún sentido. Ya lo hemos dicho, quien no cumpla, como ya se ha hecho con dos locales, que se sancionen. Es verdad que cuando se dijo que nos quitásemos las mascarillas, nos volvimos locos. La gente joven lleva más un año encerrada, ¿cómo no va a salir? El ocio nocturno, 15 meses cerrado, y efectivamente a lo mejor alguno cometió fallos, pero se corrigen.

Pero está claro que el problema de los contagios, y se ha demostrado, ha sido otro: botellones, reuniones... Es patético y sentimos impotencia por esta situación y que no se pueda hacer nada porque unos sujetos tomen estas decisiones.

¿Y qué se le dice a la gente que ve esas fotos con terrazas llenas de gente sin mascarillas ni distancia?

Si hay terrazas que no cumplen, que las puede haber, hay que tomar medidas. Porque son cosas puntuales que hacen un daño tremendo. También se puede sacar un repertorio de imágenes de botellones y temas sociales, pero no consiste en entrar en esas guerras. Si esa terraza no cumple y lo está haciendo mal, es sencillo, que se aperciba y a la siguiente, se multa (y se cierra). Pero igual que cuando se haga un botellón.

Yo he dado mi opinión sobre lo de las 10 personas. Que saque un bando el Ayuntamiento por el que cuando se vea en la calle a más de diez en un grupo se sancione. Pero no puede ser que la Policía tenga que ir a un botellón cuando ya hay más de 100 personas, porque al final se les enfrentan. Se puede prever. Y al que le pilles que no se le multe con 50 euros y actos sociales, si no con 1.500 o 2.000, y ya verás como se acaban los problemas.

Uno de los peores parados dentro del sector es el llamado ocio nocturno... 

Es tremendo lo de los bares musicales, discotecas... quince meses y sin ayudas y sin nada para poder subsistir. Y ahora, cuando se les permite abrir otra vez, con una inversión y con más personal, de repente otra vez para atrás. Es totalmente injusto. Hubo unos casos puntuales, se localizaron, se multaron y se cerraron. Y los demás, ¿qué culpa tienen ahora? Si se está haciendo bien, con medidas de seguridad, distancias... no pueden meterlos a todos en el mismo paquete. Hay que reflexionar, estudiar el problema y si no viene por aquí, que no se meta a todos. No tiene sentido cerrar barras... ¿qué pasa con el bar de Pajarillos o de las Delicias que hacen sus pinchos y viven de las rondas del clarete o de las cañas y no tienen terraza? No se puede permitir.

¿Y ve luz al final del túnel?

Complicado. Porque realmente el ocio nocturno ha estado muy castigado y esto que ha pasado ahora es un punto que hará que, por desgracia, caigan muchos.

Ya ha habido muchos cierres...

Y sigue habiendo y con lo que está pasando... y el desánimo... es lo que digo, impotencia. ¿Y ahora, qué? Yo estoy haciéndolo bien y ahora otra vez para atrás, ¿por qué? No es justo.

Y aun así, en los últimos tiempos ha habido aperturas de negocios y había previstas algunas más.

Es que Valladolid es una ciudad que tiene mucha fama en lo que es la gastronomía, las tapas y el ocio nocturno. Es muy cómoda para viajar y la gente está encantada. Y eso incita a nuevos locales. Pero aunque abran cuatro están cerrando veinte. 

Lleva un mes, ¿qué se ha encontrado dentro de la Asociación?

Desánimo por parte de todo el mundo. Había un malestar general entre los empleados y hemos descubierto que tienen sonrisa y eso ya es positivo. Pero agua pasada... mejor dejarlo atrás. Todo lo que ha pasado no es bueno para la Asociación, porque la imagen ha sido nefasta. Llevamos poco tiempo pero la actitud es positiva por parte de todo el mundo.

Una de las primeras decisiones que anunció es la de nombrar gerente a María José de la Calle...

Estamos en ello. Se hizo una Comisión y una Junta Directiva y ahora hay que plasmarlo. Hay que hablar de cómo está la situación, de todo, aunque ya se ha puesto en marcha la Feria de Día, el Concurso Provincial, se ha hablado del ocio nocturno, para incentivarles; y hay que poner los estatutos cuando pase el verano porque la Asociación tiene que estar protegida, no el presidente o la Junta Directiva, si no la Asociación.

Era otro de sus objetivos...

Los estatutos son de cuando se creó la Asociación, de los años 70, y hay que actualizarlos. Y que los estatutos protejan a la Asociación, no al presidente o a la Junta Directiva, que estamos de paso y trabajamos para los asociados sin ánimo de lucro. Lo que no puede ser es que alguien entre y se aproveche de la Asociación para su interés personal. Y cambiar el tema de elecciones, en la línea actual.

¿Ha hablado con la anterior presidenta, María José Hernández?

No, no. Ni me ha llamado ni yo la he llamado. Lo dije en la Asamblea, que lo lógico es que ella hubiese estado allí porque si tienes que defenderte de algo, el mejor sitio es la Asamblea. Si se me acusa de algo, están los asociados para decirles que es mentira. Luego ya te puedes presentar o no. Si no vas y te callas... no sé si habrá denunciado o no. A la Asociación no ha llegado nada.

Se anunció la creación de una Comisión para estudiar los gastos sin justificar y posibles irregularidades, ¿cómo está el tema?

Hicimos una Comisión Económica a través de la Junta Directiva y contaremos con un abogado externo para evitar problemas, que es el que tomará las decisiones. Y cuando se sepa lo ocurrido con María José Hernández y la anterior gestión, se convocará una Asamblea para que decida. Si me preguntan, soy de lavar los trapos sucios dentro. 

Tan mal ha ido la Asociación estos cuatro años, ¿o se ha hecho algo bien?

Se han hecho cosas bien. María José ha hecho cosas buenas, las cosas como son. No hay que criticarla porque se ha esforzado por la Asociación. Pero la Asociación no es solamente ir a sitios... hay que gestionar, hay empleados, hay cosas de dentro... y sobre todo comunicación con tu Junta Directiva. Tienes que notificar. Me dicen ahora que en 10 días se ha comunicado más que en 4 años. Es una cosa que tenía de antes, al acabar semana comunico todas las reuniones, igual que las futuras, para ver si alguien quiere venir. Eso evita muchos problemas.

Cuente que se ha hecho bien estos años.

Se ha continuado con la promoción gastronómica de Valladolid; han salido cocineros nuevos; hemos estado en concursos; y el tema de los convenios en la provincia, que los veo bien.

¿Y el convenio colectivo?

Una incógnita. Ya he estado reunido con UGT y lo haré con Comisiones Obreras para charlar y hablar. De forma distendida para que sepan que estamos ahí y ver cómo está la situación. Un convenio no puede estar parado desde 2017. Hay que hablar por respeto al trabajador y al empresario, y estoy seguro de que nos vamos a entender sin problemas.

De hecho, los sindicatos aseguraban que uno de los problemas era la Presidencia de la Asociación.

Me han dicho que no ha habido comunicación, que todo lo manejaba la presidenta y la jurídica que teníamos antes, que ya se jubiló. Así no se pueden hacer las cosas. Aparte que somos empresarios y en un convenio tiene que haber un abogado al que se exponga las ideas, igual que las de los sindicatos, como se ha hecho siempre.

¿Qué se hará con las categorías, el caballo de batalla del convenio?

Hay que hablarlo, verlo todo y ponerlo encima de la mesa. Porque no es lo mismo Segovia que Valladolid, por mucho que digan que es todo Castilla y León. No es la misma tesitura la de Burgos que la de Ávila. No puede ser que se pueda comparar un camarero de un bar normal a uno de un hotel. Pero hay que hablarlo. No sé si hay cuatro tablas y habrá que meterlas al 50 por ciento; y a lo mejor el convenio de hospedaje es distinto al de restauración. Creo que puede ir de la mano pero a lo mejor hay que poner un fleco que no tenga que ver con el otro. Pero hay que hablarlo, insisto. 

Y en noviembre habrá juicio para ver qué asociación es la que puede negociar.

El juicio es malo para sindicatos, hoteles y para nuestra Asociación. A lo mejor ninguno tiene representatividad, ni siquiera los sindicatos. Vamos a intentar no llegar a ese juicio.

¿Y hablar con la Asociación de Hoteles?

Tengo que quedar con su presidente. Íbamos a hacerlo la semana pasada y por un problema no pudimos. Quiero hablar con él. Estuve en una época en la que tuve un problema con Hoteles, pero no tengo ningún resquicio de aquello y ya he dicho que vengo a trabajar, y creo que debemos ir de la mano. Sería de tontos ir cada uno por un lado. Sería absurdo. Somos empresarios y sería tonto tirarnos piedras entre nosotros.

¿Qué objetivos se marca como presidente, aumentar asociados...?

Tener la base, trabajar y que la gente vea que el asociacionismo es fundamental. Siempre lo digo, pero sé que es complicado. La Asociación está abierta para que todo el mundo venga y opine. No es lo que diga Jaime Fernández ni la Junta Directiva, es lo que digan todos los asociados. Y luego hay que tomar decisiones. Debemos estar todos juntos en la Asociación.

También me gustaría que todos fuésemos juntos: la Asociación Más que Bares, los hoteles y la provincia. Tengo que hablar con Más que Bares, que no les conozco. Creo que es mejor ir todos juntos. Porque ya se sabe, divide y vencerán. A ver si podemos juntarnos tras el verano, que sigan con la Asociación, pero englobados dentro de la Asociación.



Las más vistas