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Fernando Aller

DESDE EL ALA OESTE

Fernando Aller

Periodista


Derribar las torres

13/05/2022

Primero fueron las torres de refrigeración de la térmica palentina de Velilla del Río Carrión, en octubre del pasado año, ahora han sido las mismas estructuras de la central de La Robla, y en breve continuarán los derribos en EL Bierzo. Así hasta dejar en tierra las cinco plantas de Castilla y León. Es la forma más gráfica de visualizar un cambio de paradigma económico, el arrumbe del carbón como fuente de energía y su progresiva sustitución por fuentes renovables. Ni siquiera es tiempo ya para quejarse de la falta de previsión de los sucesivos gobiernos, PSOE y PP desde el año 1990, cuando se anunció que esto iba a ocurrir. Alegar ignorancia sobre los daños colaterales de la guerra en Ucrania, al alcance de pocos visionarios, no exime de la responsabilidad de quienes gobiernan y fueron incapaces de establecer planes de contingencia para momentos de crisis como el actual.

El derribo de las torres ha sido interpretado como el exponente de una política de tierra quemada, interesada por enterrar todo vestigio que recuerde un pasado glorioso frente a un presente triste y un futuro incierto. Prometen generadores eólicos, placas solares e hidrogeno verde, pero lo que no garantiza es que el nuevo empleo compense el perdido con el cierre de las minas de carbón. José Vega, líder sindical de Comisiones Obreras, comparaba el derribo de estas torres con la pretensión de reducir a escombros todo vestigio del pasado. Conjurar la nostalgia, el peligro de los símbolos.

Proliferan estos días opiniones en favor de conservar estas mastodónticas estructuras, de unos cien metros de altura, como bienes de interés cultural, con aplicaciones museísticas o de simples miradores. Se da la paradoja de que la Junta de Castilla y León abogó por este tratamiento hace tan solo medio año. En la reunión del Consejo Nacional del Patrimonio Español, celebrado en Mahón en noviembre del pasado año, el director general de Patrimonio logró el respaldo unánime del grupo a la propuesta de la Junta de indultar elementos significativos de las centrales térmicas para preservarlas como parte del legado histórico español. No será porque falta espacio en Castilla y León para poner placas solares o plantas de producción de hidrógeno…