Iberdrola logra un récord histórico de beneficios

Agencias
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La energética gana un 13% más respecto a 2018 e invierte 8.158 millones, de los que el 41% se destinaron a renovables, lo que permitirá aumentar el dividendo hasta los 0,4 euros por acción

El director de los Negocios de Iberdrola, Francisco Martínez Córcoles (i), junto al presidente, Ignacio Sánchez Galán (c) y el director de Finanzas y Recursos, José Sainz Armada.

Iberdrola obtuvo un beneficio neto récord de 3.406 millones de euros en 2019, lo que representa un incremento del 13% con respecto al ejercicio anterior, según informó ayer la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
El beneficio bruto de explotación (Ebitda) del grupo superó por primera vez los 10.000 millones, tras registrar un crecimiento del 8,1% impulsado por las actividades de redes y de generación, y a pesar de haber registrado una de las menores producciones hidroeléctricas de los últimos años en el grupo.
Los resultados de la energética se vieron impulsados en 2019 por las inversiones récord de 8.158 millones, que se incrementaron un 32% con respecto al ejercicio anterior. De ellas, un 44% se destinaron a redes y un 41%, a renovables.
Esto permitió al grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán reforzar su potencia en todos sus mercados, con 5.500 nuevos megavatios instalados en 2019, multiplicando así por cinco la capacidad media anual.
A esta nueva capacidad, la eléctrica añadirá para 2021 y 2022 los 9.000 MW que ya está construyendo en la actualidad en España, Portugal, el Reino Unido, Estados Unidos, México, Brasil y otros nuevos mercados como Australia. 
Galán destacó que «estos resultados reflejan la visión estratégica y la capacidad de ejecución de la compañía, que nos han permitido anticiparnos en 20 años a la actual transición energética».
En este entorno de grandes inversiones, la generación de flujos de caja creció en 2019 un 10%, hasta los 8.060 millones. Este incremento se vio también reflejado en la mejora de los ratios de solvencia financiera. Además, el grupo culminó su plan de rotación de activos por valor de 3.500 millones tres años antes de lo previsto, viéndose además incrementado en 2020 con la venta de la participación en Siemens Gamesa por 1.100 millones.
Así, la deuda financiera neta ajustada del grupo se situó a cierre de 2019 en 37.769 millones, con un incremento de 3.620 millones respecto al año anterior.
Para este año, gracias a unas inversiones récord superiores a 10.000 millones, Iberdrola espera que su beneficio neto crezca a un ritmo high single digit (entorno al 8% o 9%), manteniendo la solidez financiera y la política de dividendos. 
En lo que respecta a la remuneración al accionista también crece un 14%, en línea con los resultados del grupo, y se sitúa en 0,40 euros por acción. Así, el consejo de administración propondrá a la Junta General de Accionistas del próximo 2 de abril un dividendo complementario de 0,232 euros por acción, a los que hay que sumar el dividendo a cuenta de 0,168 euros por acción abonado el 5 de febrero.