La VA-10 del bus dejará un carril para coches en Poniente

M. Rodríguez
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El transporte público se potenciará con la ampliación de los carriles bus segregados en ocho zonas. Poniente, Lopez Gómez o Angustias tendrán un único vial para los vehículos privados

La VA-10 de bus dejará un carril para coches en Poniente

La apuesta del Ayuntamiento de Valladolid por fomentar la movilidad sostenible en la ‘nueva’ normalidad, que comenzará este lunes con la fase 1 de la desescalada, pasa por ampliar la red de carriles bus segregados para mejorar la velocidad comercial, entre otras medidas.
El proyecto ‘Valladolid Ciudad Verde. Red de vías sostenibles’, que se presentó hace varias semanas, detalla acciones como la señalización de carriles exclusivos para buses y taxis en ocho zonas de la capital. El objetivo es potenciar el transporte público y, a la vez, reducir el uso del vehículo privado y «minimizar a lo necesario su presencia en la ‘almendra central’». Entre estos itinerarios destaca la puesta en funcionamiento, en breve, de una ronda interior del transporte público, bautizada como VA-10, que bordea gran parte del casco histórico.
La VA-10 conllevará cambios importantes en la circulación. El nuevo carril prioritario implicará que la distribución de viales, por ejemplo, en el Puente de Poniente vuelva a cambiar. Así, de los dos carriles actuales para el tráfico rodado, uno se destinará exclusivamente al transporte público y la circulación en vehículos privados quedará limitada a un único carril. Este carril bus se extenderá hacia el centro por Rinconada, Cánovas del Castillo, López Gómez, Plaza España, Miguel Íscar, María de Molina, Doctrinos, puente de Isabel la Católica y avenida Miguel Ángel Blanco. «Esta discriminación positiva del bus mejorará la velocidad comercial de las líneas y es un paso previo importante para poner en marcha las líneas exprés, que necesitan de estos carriles prioritarios para ser efectivas», explica Álvaro Heredia, gerente de Auvasa. 
Un planteamiento de futuro que pivota sobre el fomento de la accesibilidad a pie al centro, apoyándose en la red de aparcamientos públicos y disuasorios existentes y la red de transporte público. «Esta red permite acceder a cualquier punto de la ciudad en menos de cinco minutos andando. Yde esta forma se anticipan medidas preventivas ante la carencia previsible de aparcamiento en el centro y se evita el aumento de congestión importante, que podría colapsar el entorno según las estimaciones realizadas», apunta el concejal de Movilidad, Luis Vélez.
Un argumento que el responsable de la empresa de transporte público avala explicando que estas medidas, en algunos casos, «mejoran»un 50% la velocidad comercial de los buses, en «algunos tramos», y un 10% en toda la línea. Y apunta una comparativa para entender esos beneficios. «La velocidad media de un coche en la capital es de unos 24 kilómetros/hora y la del autobús de 13 kilómetros/hora. Si la conseguimos mejorar en varios kilómetros tendría un efecto muy importante para los usuarios del transporte público», concreta.
Este nuevo carril exclusivo, al igual que los que se habilitarán en otras zonas de la capital, discurrirá por el vial derecho de la calzada. «Estará balizado en algunas zonas para hacerlo más presente y que sea más respetado por los conductores. Y en las intersecciones se suspenderá para permitir los giros», detalla. 
En las próximas semanas se habilitará en el tramo de la calle de San Ildefonso con Paseo Zorrilla;en la calle Nicolás Salmerón y Dos de Mayo;en la Bajada de la Libertad, la calle de las Angustias y en Cardenal Torquemada;en la calle Paraíso, la avenida Ramón y Cajal , Chancillería y Gondomar;en la Avenida de Segovia, en la calle Embajadores y en el Paseo Zorrilla, a la altura del Lava.