Adif pone vigilancia para evitar que se cruce mal por la vía

Óscar Fraile
-

La empresa ha reparado varias veces las vallas derribadas en la calle Malva y avisa de que empezará a denunciar una práctica que puede implicar sanciones de hasta 7.500 euros

Estado en el que estaba la valla el 2 de julio. - Foto: El Día

Atravesar las vías de tren por zonas donde no está permitido es una peligrosa rutina que trae de cabeza al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Y hay zonas que son especialmente conflictivas, dado que los vecinos tienen tan asumida esa práctica que incluso derriban las vallas que una y otra vez repara la empresa para seguir pasando. Es lo que ha pasado en las últimas semanas en el cruce de la calle Malva con la carretera de Madrid, por la zona de Arca Real. La valla apareció tumbada después de que Adif la reparara por enésima vez. Y para evitar que volviera a suceder, vigilantes privados de la empresa Eulen, subcontratada por Adif, han hecho turnos durante dos semanas. Y, aunque ya no están, personal de Adif sigue patrullando la zona de forma intermitente. «A partir de ahora, y después de que el departamento de Seguridad haya informado a las personas que utilizan indebidamente dicha zona, con riesgo de arrollamiento, Adif comenzará a denunciar en aplicación del Reglamento del Sector Ferroviario que regula el acceso y cruce de vías», señalan desde la compañía. Esta normativa contempla multas de hasta 7.500 euros
El artículo 40 del Real Decreto 2387/2004, de 30 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento del Sector Ferroviario, establece que «salvo autorización expresa del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, se prohíbe la entrada de personas o de vehículos en las vías férreas y el tránsito por ellas. Su cruce deberá realizarse por los lugares determinados al efecto, conforme a la normativa reguladora de los pasos a nivel y con las limitaciones o condiciones que se establezcan».
Pero algunos vecinos de esta zona prefieren ahorrarse los cerca de 200 metros que separan la valla rota del paso autorizado, a la altura del cruce que da acceso desde la carretera de Madrid al barrio de Las Delicias. Y lo hacen, por ejemplo, para llegar antes a las tiendas que hay al otro lado de las vías, ya que la zona de Arca Real tiene pocos equipamientos comerciales, y para llevar a los niños al colegio, lo que hace que esta práctica sea todavía más peligrosa. De este modo, Adif ha decidido dejar atrás las advertencias y avisa de que comenzará a remitir las denuncias correspondientes a la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria
El paso autorizado está a unos 200 metros.El paso autorizado está a unos 200 metros. - Foto: Jonathan Tajes«Yo llevo cuatro años viviendo aquí y siempre he visto la valla rota para pasar», reconoce un vecino de la zona, quien señala que a veces aparecía otra vez deteriorada 24 horas después de que Adif la reparase.
Poco tránsito

La vía que atraviesan estos vecinos es la que utiliza Renault para el traslado de los coches. No tiene mucho tránsito. «Uno o dos trenes al día», dice otro vecino, quien también apunta el descontento de muchas de las personas que viven por esa zona porque a veces el tren pasa de madrugada y el ruido es «muy molesto». Los que más lo padecen son los residentes de las casa bajas que están a solo unos metros de la vía.
El mismo vecino asegura que hay mucha gente molesta en el vecindario porque reclama otro paso por ese punto. «Hay gente mayor que tiene que rodear cuando va a comprar», se queja, ya que no tienen mucha fuerza para cargar con las bolsas.
Adif reparó la valla y el 8 de julio ya estaba otra vez deteriorada.Adif reparó la valla y el 8 de julio ya estaba otra vez deteriorada. - Foto: Jonathan Tajes«Yo llevo aquí más de 40 años y esas vallas antes no estaban, las pusieron hace dos o tres años», recuerda. Además, asegura que «nunca ha habido ningún problema» porque «la gente tiene cuidado». También añade que hay «vecinos cabreados» porque compraron la vivienda en esa zona con la promesa de que esa vía iba a desaparecer.
Pero Adif ha decidido ponerse firme con este tema para evitar que un día se produzca un accidente y para acabar con los continuos gastos que le supone arreglar las vallas. Por eso avisa de que los próximos a los que sorprenda su patrulla de Seguridad atravesando la vía de forma imprudente se irán a casa con una denuncia y una más que posible multa.