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La brecha salarial se ha recortado un 20% en quince años

Óscar Fraile
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El salario medio anual de los hombres sigue siendo 5.131 euros superior al de las mujeres en la provincia

Una mujer realiza un trabajo en el sector de la construcción. - Foto: Reyes Martínez

"Me pagan menos que a un hombre por tener vagina". Así de contundente se mostró hace unos días la actriz norteamericana Jennifer Lawrence para denunciar la brecha salarial en Hollywood. Y, en cierto modo, para poner sobre la mesa un fenómeno global cuyas consecuencias se extienden desde la meca del cine a los mercados de trabajo mucho más modestos. Y el de Valladolid no es una excepción. Según los últimos datos del estudio Mercado de Trabajo y Pensiones en las Fuentes Tributarias, elaborados por la Agencia Tributaria y relativos al ejercicio 2020, el salario medio de los hombres en la provincia es 23.810 euros; y el de las mujeres, 18.679. Es decir, 5.131 euros de diferencia.

Bien es cierto que esta brecha se ha reducido un 20,7 por ciento en los últimos quince años, tal y como demuestran los datos del mismo informe de la Agencia Tributaria, pero correspondientes al ejercicio de 2006. Por entonces el sueldo medio de los hombres era de 20.681 euros y el de las mujeres, 14.212. Una brecha de 6.469 euros.

Actualmente los hombres cobran un 21,6 por ciento más que las mujeres de media en Valladolid, un porcentaje que está por encima del 20,3 por ciento nacional. El recorte de los últimos 15 años se ha producido porque el incremento de salario medio de ellas ha sido de más del doble que de ellos. Un 31,4 por ciento frente a un 15,1 por ciento.

Hay varias causas que explican una desigualdad histórica que se repite en la mayoría de los países del mundo, en mayor o menor medida. Una de las principales en la menor participación de las mujeres en el mercado laboral, toda vez que son ellas las que tradicionalmente han sacrificado sus carreras profesionales para atender las labores domésticas y cuidados familiares. Y esto sigue siendo así. Al menos eso es lo que reflejan los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Según esta estadística, el año pasado solo el 6,5 por ciento de los hombres tenía un contrato a tiempo parcial en España, frente al 22,4 por ciento de las mujeres.

¿Y cuáles son las razones de tener ese contrato? Los datos del INE también responden esta pregunta. En ambos sexos, la razón principal es no encontrar un trabajo a tiempo completo (58,6 por ciento en el caso de los hombres y 51,7 por ciento en el caso de las mujeres). La gran diferencia está en la segunda causa, que en el caso de los hombres es seguir formándose (13 por ciento), mientras que en el caso de las mujeres es "cuidado de niños o de adultos enfermos, incapacitados o mayores" (16,2 por ciento). Solo el 6,9 por ciento de las mujeres elige un contrato a tiempo parcial para compatibilizarlo con estudios, seis puntos menos que los hombres. En el año 2009 esa diferencia era de trece puntos.

Otras razones que explican la brecha de género es la mayor presencia de mujeres en profesiones peor pagadas y el conocido como 'techo de cristal, que impide que lleguen a puesto de mayor responsabilidad.