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La Diputación detecta problemas en 39 consultorios rurales

R.G.R
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La institución pone en conocimiento de la Junta diferentes inconvenientes por falta de cobertura móvil, dificultades para concertar cita telefónica, localizar al médico cuando trabaja en varios consultorios o ausencia de facultativos.

Un hombre busca cobertura en su pueblo. - Foto: Jonathan Tajes

La polémica entre el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, y la consejera de Sanidad, Verónica Casado, por la implantación de la cita previa en los consultorios rurales ha sido agraria durante los últimas semanas. El primero declaró hace unos días que es imposible implantar la cita previa telefónica en 40 municipios por falta de cobertura, mientras que la segunda aclaró que los vecinos pueden usar el teléfono fijo para concretar una hora y un día para ver a su médico. 

La institución provincial lleva meses recogiendo las opiniones de los vecinos de los municipios a través de sus ayuntamientos para conocer de primera mano los problemas de los habitantes del medio rural. Un informe que compartió esta semana en una reunión que mantuvieron el diputado de Servicios Sociales, David Esteban, y el delegado territorial de la Junta, Augusto Cobos, con el objetivo de corregir estos problemas. 

En este encuentro, desde la institución provincial se puso de manifiesto que hay 39 municipios en la provincia (40 dijo el presidente de la Diputación) que tienen problemas suficientes como para no implantar el sistema de cita previa debido mayoritariamente a problemas de cobertura, pero también a otro tipo de inconvenientes. 

No solo se trata de problemas de conectividad, que son muy frecuentes en la mayor parte de los municipios, sino que son otros muchos inconvenientes como problemas en las centralitas, el hecho de que no contesten en el centro de salud de referencia a pesar de la insistencia, que los consultorios se mantienen cerrados o que simplemente el médico no acude cuando está previsto por circunstancias que se desconocen, o que el tiempo que permanecen los facultativos en el pueblo es insuficiente para atender a todos los vecinos que lo necesitan. En algunos casos, los consultorios permanecer abiertos, pero los médicos no pasan consulta los días que les toca por diversos motivos. 

«Nosotros hemos hecho el trabajo para conocer la realidad de los consultorios de la provincia, donde existen más dificultades. Sí es verdad que la conectividad es un problema general, pero que también existen otros relativos al funcionamiento que se deben solventar. Aunque siempre bajo factores de sostenibilidad, es fundamental mantener la presencialidad. La gente del medio rural no pueden ser los paganos de la situación», destacó David Esteban. 

Así, pueblos como Llano el Viejo, Villagómez la Nueva, Tamariz de Campos, Ramiro, Roturas o Urones de Castropone tienen problemas de cobertura. El alcalde de Urones, Basilio Ignacio Castañeda, comenta que además de los problemas de cobertura lleva mucho tiempo viendo cómo sus vecinos sufren muchas veces la impotencia de no poder contactar con el médico. «Dependemos del centro de salud de Valderas, en León, y muchos vecinos llaman para pedir cita previa desde el fijo porque no hay cobertura y nos van trasladando de un consultorio a otro para poder hablar con él y muchas veces al final no somos capaces de localizarlo», comenta.  

En otros casos, simplemente el consultorio está cerrado y los vecinos no tienen más remedio que desplazarse hasta otros municipios. Esto se refleja en el informe de la Diputación en pueblos como Cabezón de Valderaduey, Torrecilla del Valle, Puras y Roturas. En este último caso, los vecinos ni siquiera están yendo al médico, sino que acuden a Pesquera de Duero. Lo mismo ocurre en Manzanillo. El consultorio se cerró con la pandemia y no se ha vuelto a abrir. «Somos todos gente mayor y tenemos que llamar y si el médico considera nos receta y si no nos tenemos que ir hasta Peñafiel. La gente se está apañando como puede con hijos o vecinos». Los habitantes de este pueblo no tienen más remedio que desplazarse, ya que cuando tienen que comprar un medicamento, no tienen más remedio que ?ir a Langayo o Peñafiel para comprarlo en la farmacia. «Nosotros no tenemos farmacia, nos vemos obligados a viajar de todas las maneras». 

Los vecinos de estos pueblos se muestran claramente molestos por la situación. Israel Redondo regenta la tienda Comestibles y Frutas Conchi, en la localidad de Pollos. Reconoce que en el establecimiento se habla casi a diario. «En ocasiones nos quedamos sin cobertura y no podemos llamar por teléfono», comenta, para añadir que las quejas entre los vecinos de mayor edad llegan de forma fundamental ante la imposibilidad de contactar con el teléfono indicado para solicitar una cita.

Incluso en algunos pueblos de mayor población como pudieran ser Mucientes o Fuensaldaña hay quejas. Sí tienen médicos todos los días, aunque los vecinos lamentan que no acuden siempre. Un problema que no es exclusivo de estos municipios, sino que ocurre también en Foncastín y Corrales de Duero. En otros casos, ya se ha implantado la cita previa y los vecinos no terminan de acostumbrarse. Ocurre sin ir más lejos en pueblos como Benafarces o en Langayo. Y en otros casos, los vecinos se resisten a adaptarse y se han producido algunas ficciones con el médico. 

En el caso de Ramiro el problema es el sistema deficitario de internet, lo que imposibilita en muchas ocasiones que los profesionales médicos «puedan acceder a los informes médicos de los pacientes». 

Los vecinos de Tamariz de Campos han tomado la determinación de acudir a Medina de Rioseco directamente, ya que su consultorio está cerrado y muchos de ellos acuden a la Villa de los Almirantes. 

En Quintanilla del Molar, según recoge el informe, los vecinos se tienen que conformar con el hecho de que el médico solo acuda una vez al mes. Y resulta llamativo el caso de Sieteiglesias de Trabancos que en verano ha contratado a una persona para que ayudara a los vecinos a pedir cita telefónica ante las dificultades de poder contactar con el centro de salud.