«La Hípica no tiene espacio para acoger a 40.000 personas»

R. Gris
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El portavoz de Turismoto, José Manuel Navas, asegura que habría que ampliar la zona con más parcelas. Además, añade que la Asociación de Hostelería "no se implica nada, mas bien al contrario"

«La Hípica no tiene espacio para acoger a 40.000 personas»

Sin perder detalle de todos los preparativos de cara a la próxima semana cuando tenga lugar la 37 concentración de Pingüinos, pero con la mente puesta también en la 40 edición de 2023. José Manuel Navas lleva décadas organizando la concentración y sabe de la dificultad  de ponerlo todo en marcha. Pero se marca como objetivo conseguir lo que denomina Semana Blanca de Pingüinos, diez días con dos fines de semana de reunión que conviertan a Valladolid en el centro neurálgico de la moto en el panorama nacional e internacional. Sabe que el reto es complicado, aunque también es consciente de la fortaleza de Turismoto. 
¿Cómo se presenta esta nueva edición de Pingüinos? 
Con mucha ilusión. El año pasado fue de las pocas ediciones donde todo fueron parabienes y eso me preocupa porque siempre se hace algo mal. La ausencia de críticas no es buena y más teniendo en cuenta que debemos mejorar.
¿Cuáles serán las principales novedades de esta edición?
Siempre hablamos de novedades, pero es complicado tenerlas después de tantos años. La novedad es que todo está consolidado. Luego tenemos una exposición de fotografía, que estará abierta hasta el 20 de enero. También hay una muestra de motos antiguas y la nueva actuación de stunt, que no son fáciles de ver de forma gratuita. Y luego la mejora de actuaciones musicales, nuevas infraestructuras en la concentración... No son novedades, pero sí mejoras que se hacen poco a poco. 
¿Cómo están transcurriendo los días previos a la concentración?
Desde el punto de vista de organización, cumpliendo los plazos perfectamente y deseosos de que comience la concentración. Nerviosos porque queremos estar en la campa ya disfrutando del frío. Las expectativas son buenas. 
¿La previsión es que no llueva?
Sí, serán días fríos, pero secos. Si las previsiones aciertan estaremos muy bien porque no lloverá nada. ?
¿Cuándo estiman que llegarán los primeros moteros?
El día 6 o 7 como muy tarde. Hay gente que quiere enmarcar su zona. Lo han comenzado a hacer desde hace ya mes y medio, pero no creo que acampe nadie hasta el día de Reyes.  Alguno lo hará para reservar el espacio dentro del ‘nido’. El día de Reyes ya estará la Antigua Hípica con seguridad y es el momento de empezar.
¿Cómo van las inscripciones a través de internet?
Pues hasta el momento al 200 por ciento. Eso no quiere decir que vayamos a multiplicar el número de inscritos, sino que estamos potenciando que cada vez mayor número de personas lo hagan por internet, que paguen por el banco, que no traiga dinero en metálico. Favorecemos económicamente a aquellos que lo hacen de forma previa. Se pueden pagar 20 euros para los primeros inscritos, 26 hasta el 2 de enero y 30 desde esa fecha. También de esta forma podemos hacer nosotros una previsión para la compra que tenemos que hacer. 
¿De qué cifras podemos estar hablando? 
No he podido comprobar todavía los números de forma exacta, pero tenemos diferentes establecimientos colaboradores, hoteles, también en la red... Creo que podemos estar hablando de unas 6.000 inscripciones. Luego tenemos también un pase de día, para aquellos que solo quieren entrar para ver el ambiente. Lo que hacemos es adaptarnos a las necesidades de cada uno. Por eso, hay varios tipos de entrada. Hay gente que solo quiere un caldito y otros que pretenden desayunar, comer y cenar. Nos adaptamos a todos los gustos. 
¿Qué os dicen desde el sector hostelero? 
Muy bien. Alguno de ellos está completo para el fin de semana desde el mes de noviembre. Creo que se va a registrar un lleno. Lo que sí les pedimos es que suavicen un poco sus tarifas, ya que queremos que la gente que venga a Valladolid por Pingüinos repita. Eso se consigue si no se les achucha mucho económicamente. Parece que vamos poco a poco hacia ese objetivo. Si el hotel ha sido moderado seguro que se vuelve de nuevo y eso es lo que perseguimos. 
¿Hay algún tipo de descuentos para estos días? 
Sí, hacemos un acuerdo con los hoteles y dependiendo de la categoría de cada uno tenemos una banda de precios por debajo de lo que normalmente cobrarían un fin de semana normal. 
Turismoto y la Delegación del Gobierno apuestan por la seguridad para convertir esta edición de Pingüinos en «la mejor de todas». ¿En qué se puede mejorar en este aspecto? 
No queremos que se registre ningún tipo de incidentes. Estamos muy contentos en este sentido. Nos gustaría que no haya ningún problema ni de orden ni de accidentes. Van a montar un par de carpas de exposiciones para evitar accidentes y los motoristas van a poder probar los efectos del alcohol y las drogas. Nosotros también intentamos separar la moto de la fiesta. Recordamos que hay un servicio de autobús para que la gente que ha bebido y quiera moverse pueda usarlo. No está reñido. Si están inscritos además es gratis. Todos estos elementos animan a la gente para que se divierta y disfrute de la moto. Solo hay que saber separar una cosa de la otra. 
¿Qué objetivos se busca con acciones como la apertura de la exposición ‘Pingüinos 2020. Fotoperiodismo y motos’?
Es un paso previo a tener la Semana Blanca de Pingüinos, con dos fines de semana. Durante la semana habrá que estar haciendo actividades culturales, como exposiciones de moto, proyecciones de cine..., o cualquier otra manifestación cultural. Hay que hacerlo poco a poco, pero esta exposición representa una de las formas de llevarlo a cabo. 
El alcalde fijo en 40.000 los inscritos para 2023 coincidiendo con la 40 edición. ¿Es un objetivo realista? 
Sí, es un objetivo viable. Ya lo hablábamos el año pasado. Pero hay que buscar qué tipo de participante queremos. Ahora bien, para llegar a ese punto necesitamos ampliar la casa. Ya estamos apretamos y no podemos meter a 10.000 participantes más, aunque solo se queden a dormir unos 3.000 más, porque empezaríamos a tener problemas de espacio. Si vamos a tener más familia, tenemos que comprar la casa de al lado, necesitamos muchos más servicios, que llevamos tres años con algunos portátiles porque son insuficientes los que tenemos. Nosotros no pedimos que lo hagan para Pingüinos porque hay que equilibrar los gastos, sino que esa ubicación está cumpliendo una función durante todo el año y comienza a requerir una inversión importante. 
¿Qué tienen en mente para los 40 años de la concentración? 
Todavía quedan tres años... (risas). Vamos a ir peldaño a peldaño. Ahora estamos en un descansillo, nos quedan escaleras por subir y debemos hacerlo de forma tranquila. Estamos intentando captar a un público más joven y sabemos dónde tenemos que incidir para que continúe creciendo el número de participantes.
¿Dónde hay que incidir? 
En la gente más joven. El frío es complicado. Te puedes encontrar lluvia, niebla... Y todos esos inconvenientes son complicados para los más jóvenes. Cuando empezamos Pingüinos lo hacíamos para que viniera el menor número de personas posible. Y  luego cambiamos para intentar adaptarnos a las demandas de todo el mundo y poco a poco hemos llegado hasta aquí. 
¿Cuál es el objetivo de participantes para esta edición? 
La previsión es esperar a los 30.000 como ocurrió en la pasada edición. Lo ideal sería tener un crecimiento de entre un dos y un cinco por ciento. Si llegamos a crecer por encima del 10 por ciento ya tendríamos problemas. No se pasa tan fácil. No es tan sencillo organizarlo todo. Si organizas comidas para 40.000 y luego por lo que se no llega esa cantidad de gente tienes que tirar alimentos e ir con un déficit importante para la siguiente edición. 
¿Algún problema con la antigua Hípica o descartan en absoluto un cambio de ubicación dentro de Valladolid en el futuro? 
La zona está muy bien y se están haciendo muchos espectáculos, pero siguen faltando servicios. Se montan algunos portátiles, pero son para necesidades urgentes. Hacen falta duchas y vestuarios. El problema es que en la zona no se puede construir nada y las edificaciones que siguen estando ahí tenemos que intentar darlas un valor, bien como almacenes o bien como servicios. En definitiva, un almacén, dependencias auxiliares y servicios. 
¿Se han sentado a hablar de esta circunstancia con el Ayuntamiento?
Sí, pero el Consistorio ya no tiene que escuchar solo a Turismoto, sino que hay más colectivos que tienen intereses en la parcela porque llevan a cabo allí sus actividades. Conciertos, concentraciones... Cada quince días hay actividades y cuanto más se utilice mejor. Hay que administrar los recursos públicos, pero cada año hay que hacer algún tipo de actuación. 
¿Cabe la posibilidad de ampliar la zona? 
Si hay ahora una zona protegida habrá que intentar que deje de estarlo. Habrá mil fórmulas para que se amplíe no solo para Pingüinos, sino para todo tipo de actuaciones. Yo sé que hay alguna parcela que está sin uso de ningún tipo y es del Ayuntamiento. Habrá veinte mil formas de poderlo cambiar y las cosas se pueden modificar. Todo tiene un proceso, pero se podrá hacer. 
¿Para acoger a 40.000 personas hay que llevar a cabo esta actuación? 
Sí, haría falta más espacio y más parcelas sin duda alguna. Y eso que hay mucha gente que duerme de hotel y nos libera un poco, pero luego al final todo el mundo viene a vivir el espíritu de Pingüinos. El espacio es el que hay y queda justo. Ahora, está casi todo ocupado con la gente actual. 
Han quedado atrás las rencillas dentro de Turismoto. ¿Se puede hablar de que eso ya es cosa del pasado?
Fue algo del pasado. Fue alguien que quiso llevarse algo que no era suyo y se le puso en su sitio. La gente ahora está encantada y hay una gran armonía. Todo el mundo se siente integrado, no es de nadie el club, solo de los socios. Nadie es dueño de nada, solo vale el trabajo de los socios. 
¿Qué relación mantiene Turismoto actualmente con la Diputación y el Ayuntamiento?
Somos una organización horizontal. Tratamos bien y hablamos con todo el mundo independientemente de su color político. Este año hemos conseguido recuperar las relaciones con la Junta, que llevaban unos años que no querían saber nada. Estamos de nuevo en sintonía. El Ayuntamiento es nuestro gran aliado. Queremos lucir Valladolid y con la Diputación por supuesto. Hacemos una excursión a Mojados, pero no tenemos problemas en hacerlo en otras localidades y la sintonía es perfecta. Valladolid es su capital y su provincia y creo que tenemos una sintonía perfecta. 
¿Por qué se ha apostado este año por Alex Rins y la Fundación Mapre como Pingüinos de Oro?
Cuando vimos el Gran Premio de Gran Bretaña y le roba la cartera a Marquez por muy poco dijimos todos ¡Eres un Pingüino de Oro! Hizo un carrerón de los que te ponen los pelos de punta. Es una muestra de que en el mundo de la moto hay mucha gente empujando. Ha dicho que viene en moto desde Cataluña, será el primero que lo haga. Mapre es una institución que tenemos nominada desde hace mucho tiempo y nunca ha sido por una cosas u otras. La investigación que están haciendo en la seguridad del conductor de coche y moto es impresionante y muchas cosas que ya están en marcha llegan gracias a ellos.
¿Echa de menos una mayor implicación por parte de los hosteleros de la ciudad?
Hay que distinguir a los hosteleros a nivel particular, que sí se implicar, y la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Valladolid, que no se implica nada, más bien al contrario. Cuando han querido implicarse ha sido para sacar ellos el rédito económico. Nosotros pensamos que tal vez no representen a los hosteleros, porque si tienen un 20 por ciento de asociaciones poco están representando. No es un problema de los hosteleros, mas bien de la dirección, así de claro y de llano. Nosotros tenemos muy buena relación con hosteleros a nivel particular.
Volviendo a la posibilidad futura de que Pingüinos se prolongase por espacio de diez días. ¿Se han dado pasos en este sentido, es algo que se plantea en el futuro?
La crisis paralizó un poco el proyecto, pero el objetivo es la 40 edición.  Dos semanas de concentración. Seguro que nos pasaríamos de 40.000 personas y además con el espacio de la Hípica podría ser suficiente ya que la gente llegaría de forma escalonada. Pero solo es una idea del club no se han dado pasos en este sentido. 
Cabe la posibilidad de que sea un grupo de motoclubs y no personas concretas los encargados de gestionar la concentración para que no corra peligro por discrepancias de un solo motoclub. 
De momento no. No hay conexión en todos los motoclubs para continuar con la línea de Turismoto. Nos gustaría que la concentración fuera de la afición motorista, pero eso es muy complicado. Estamos hablando de la imagen de Valladolid, de la gente que lleva 40 años trabajando y que entren otros para continuar con este legado es muy complicado.