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Los ocho deseados de Ciudadanos

R.G.R
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El alcalde de Valdestillas, Alberto Sanz, que se presentó bajo las siglas de Ciudadanos a las elecciones ha entrado en la nueva Ejecutiva del PP. Los otros alcaldes de Cs son objeto de deseo de PP y PSOE para los comicios de 2023.

Infografía de los ocho alcaldes de Ciudadanos en la provincia.

La presentación de la moción de censura en la región de Murcia por parte del PSOE y Ciudadanos desató una tormenta política que pudo incluso ocasionar un cambio de color político en la Junta de Castilla y León. Un maremoto de magnitudes enormes que zarandeó los niveles más elevados de todas las formaciones políticas, pero cuyas repercusiones se pueden notar en la política provincial de Valladolid, especialmente en los cimientos de Ciudadanos que se tambalea.

Los vecinos de nueve localidades otorgaron su apoyo a alcaldes de la formación naranja en las elecciones de 2019: Valdestillas, Amusquillo, Esguevillas de Esgueva, Manzanillo, Santovenia de Pisuerga, San Vicente de Palacio, Valbuena de Duero (que lleva adjunto la pedanía de San Bernardo), Valverde de Campos y Villaverde de Medina. Sin lugar a dudas, las consecuencias de este fuerte temblor del mapa político ya han comenzado a sentirse en la formación naranja. El primero que ha dado el salto al PP ha sido el alcalde de Valdestillas, Alberto Sanz, quien ya forma parte del nuevo organigrama provincial de los populares tras haber logrado la alcaldía con las siglas de Ciudadanos. Aunque ha pasado desapercibido su nuevo cargo, el presidente del PP, Conrado Íscar, decidió que Sanz formara parte de su junta directiva como persona de confianza. 

Sanz destacó a este periódico que fue a mediados del pasado año cuando, tanto él como los otros seis concejales del Ayuntamiento de Valdestillas, se inscribieron como militantes del Partido Popular debido a la forma de hacer política de la dirección provincial de Ciudadanos. «Nos salimos del partido cuando vimos la deriva que estaba adoptando a nivel provincial hace más de un año, y el tiempo nos va dando la razón». El regidor comentó que tanto él como sus concejales estaban a disgusto con la tarea que se estaba llevando a cabo por parte de las dos diputadas provinciales, «dando continuos bandazos». 

Tras darse de baja de la formación naranja, los siete concejales de Valdestillas son no adscritos. «Éramos cinco concejales de Ciudadanos y dos de un grupo independiente, quienes decidieron incorporarse al equipo de Gobierno». Sanz decidió dar el salto, junto con todo el equipo de Gobierno, al PP a mediados de 2020 y ahora es parte de la nueva junta directiva. «Se está buscando un Partido Popular de centro y a nosotros nos ilusiona el proyecto», dice.

El alcalde de Valdestillas tiene claro que estará a disposición del PP para volver a presentarse y optar a la reelección en el pueblo dentro de dos años. «Si lo tienen a bien mis compañeros y el PP estaré encantado». Ante este panorama, Ciudadanos solo mantiene a ocho regidores que se presentaron bajo sus siglas, pero parece claro que Sanz no será el único que acuda a los próximos comicios municipales bajo otras siglas, aunque aún quedan dos años. 

Sin ir más lejos, el alcalde de San Vicente de Palacio, Miguel García, reconoce que abandonó la afiliación del partido hace más de un año y medio debido a una disparidad de criterios. Desde entones no ha asistido a las reuniones del partido y tampoco muestra interés por las directrices que se puedan marcar desde la formación que lidera Inés Arrimadas. «Me voy a presentar por el PP y no tengo tiempo para ir a las reuniones de Ciudadanos». Deja claro que en los pueblos pequeños como el suyo, con unos 150 vecinos censados, lo importante no es el partido por el que se presenta cada uno. «Se vota a la persona y no al partido». Así, deja claro que sin dejar de mirar por su pueblo, cambiará sus miras políticas hacia el PP. 

La alcaldesa de Amusquillo, Nuria Duque, sí es afiliada. También se mantiene fiel el regidor de Valbuena de Duero. En estos dos casos parece claro que pueden continuar, al menos de momento. Duque es diputada provincial y ello le refuerza su compromiso y la confianza del partido en ella, mientras que también parece poco probable que pueda cambiar la situación de Augusto Rodríguez por circunstancias personales del regidor de Valbuena. 

No ocurre lo mismo en el caso de Esguevillas de Esgueva. «Empezamos muy bien, pero vamos a acabar muy mal», reconoce su alcaldesa, Rosa Ana Alba. «Tengo claro que en el caso de presentarme a las siguientes elecciones no será por Ciudadanos. Lo que no puede ser es que vengan cuando falten cinco o seis meses para tener sus listas preparadas». Alba apunta que se ha sentido completamente abandonada durante este mandato. «Yo eliminé mi afiliación al partido en el primer año de mandato. Para estar abandonada, al menos no era afiliada. Ahora estoy como alcaldesa de Ciudadanos, pero independiente». «Veo difícil que dentro de dos años, en las siguientes elecciones, exista Ciudadanos».

Los pueblos de Manzanillo y Valverde de Campos cuentan con menos de cien habitantes y la elección de alcalde se realiza de forma directa en los comicios.

Por último, en Villaverde de Medina y Santovenia de Pisuerga habría que esperar a ver si la actual alcaldesa, Patricia Hernández, quiere repetir (está más vinculada al PSOE) y si Bernardo Canedo es capaz de volver a ser alcalde (ahora lo es pese a ser la formación menos votada en la corporación).

Con este panorama, el futuro de Ciudadanos en la provincia no es nada halagüeño y mucho menos en los municipios donde obtuvieron mayor respaldo en las pasadas elecciones, algo que tendrá difícil de repetir en los próximos comicios.