La primera 'Space Opera' de Corea del Sur

Ramiro González
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'Barrenderos espaciales' es una película de Netflix que guarda muchas, demasiadas, similitudes con 'Guardianes de la galaxia', con un guion muy sólido y buenos actores

Una de las grandes estrellas de la función es el robot sarcástico que acompaña a la capitana Jang (i), al señor Park y al expolicía Tae Ho (c).

La plataforma Netflix sorprende de vez en cuando a sus suscriptores estrenando obras desconocidas para el gran público europeo. Producciones asiáticas que en sus países de origen cuentan con un buen presupuesto y que han supuesto un cierto fenómeno en cuanto a audiencia. Recientemente, han lanzado una propuesta que solo busca el más puro entretenimiento y sin duda, lo consigue con creces. Se trata de una película titulada Barrenderos espaciales, que en su producción reúne un reparto internacional, con la clarísima intención de llegar al máximo público posible.

El filme, surcoreano, nos transporta a un futuro que se anuncia apocalíptico, siguiendo la moda de la ciencia ficción actual con los contenidos distópicos. 

En ese hipotético mundo que nos aguarda, la Tierra se ha convertido en un planeta que ya es prácticamente imposible de habitar, casi destruido por la contaminación y un inminente cambio climático que lo va a barrer todo. En este escenario tan catastrófico surge la figura del típico mesías que responde al nombre de James Sullivan (Richard Armitage), quien comienza a construir una especie de estaciones burbuja en el espacio exterior, con atmósferas idénticas a las de la Tierra que hacen posible la vida en ellas. Lógicamente, tienen un precio muy alto. 

Poco a poco, la gente se va marchando a vivir a esos sitios, dejando el planeta a su suerte, ya que no todo el mundo se puede permitir dicho viaje y ensucian más. 

Lo que por supuesto no admiten los salvadores como Sullivan es que su visión está suponiendo la contaminación a su vez del espacio, donde millones de restos navegan a sus anchas por la órbita de nuestro planeta, causando accidentes y pérdida de miles de vidas humanas. 

Este es el punto en el que surgen los protagonistas de este más que extraño relato. La capitana Jang, el señor Park, el expolicía Tae Ho y un robot demasiado sarcástico componen el particular equipo que deberá hacer frente a las ambiciones de Sullivan. 

Esta particular familia disfuncional lleva una vida rutinaria, centrada únicamente en recoger la basura y cobrar una cantidad miserable de dinero por ello; algo que afecta especialmente a Tae Ho, ya que afronta las consecuencias de su adicción al juego. Como se ve no es un tipo muy ejemplar. 

En el camino de estos singulares barrenderos (no se parecen en nada a los que hay en la actualidad) se cruzará una niña pequeña cuya foto sale mucho en los medios de comunicación. Una niña que esconde un secreto importante para el malvado Sullivan. 

 

Salvar a la humanidad

Los barrenderos abandonarán sus vidas, dejarán de lado el egoísmo, y se centrarán en proteger a la pequeña, sin ser conscientes de que a su vez están salvaguardando el futuro de la Humanidad. Sin duda, cualquier espectador pensará que este es un argumento bastante masticado en el género, de hecho, la cinta no oculta en ningún momento que su principal referente es Guardianes de la galaxia, de Marvel, lo cual se nota no solo en la concepción de los personajes sino también en la puesta en escena. 

Hay que añadir a este respecto las influencias del cyberpunk que caracterizaba a Blade runner o al universo del Juez Dredd

Hay unas buenas secuencias de acción, especialmente en su segunda mitad (la cinta dura dos horas y cuarto), y desde luego el guion contiene buenos momentos a nivel emocional, instantes en los que se construye a los personajes principales logrando que conectemos con ellos, especialmente con Tae Ho y un pasado marcado por el dolor que intenta superar. En definitiva, Barrenderos espaciales es una propuesta atractiva para los que busquen una tarde de diversión y también un poquito de reflexión sobre el mundo que estamos dejando a nuestros hijos.