Carranza planta cara al Dakar

D.V.
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Carranza planta cara al Dakar - Foto: GUSTAVO EPIFANIO

La tercera etapa del Dakar fue mucho más dura de lo esperado y el vallisoletano acabó el 23º. Las famosas dunas de Tanaka hicieron honor a su leyenda y hasta los pilotos favoritos para hacerse con la victoria final sufrieron

Roberto Carranza sigue plantando cara al Dakar, acabando la tercera etapa en 23º posición. Una jornada muy dura en la que las famosas dunas de Tanaka hicieron honor a su leyenda y hasta los pilotos favoritos para hacerse con la victoria final sufrieron muchísimo.

El Promyges Rallye Team comenzó la etapa sin mayores complicaciones, marcando un buen ritmo que les llevó a pasar por el segundo punto de control en 17ª posición. A partir de ahí la mala suerte se cebó con Carranza y Fernández, dos pinchazos y dos roturas de correa dieron al traste con el magnífico ritmo demostrado en los primeros kilómetros del día. 
La estrategia a partir de repostaje y de cara a la segunda mitad de etapa se volvió más conservadora. Había que mantener la mecánica para llegar a meta y afrontar el largo enlace que había hasta el campamento en Arequipa, 462 kilómetros. Sin más ruedas de repuesto y con pocas piezas de recambio para el coche, fue un auténtico mérito terminar la etapa pasando por todos los waypoints y sin penalizar. Una excelente labor de navegación que mantiene al Promyges en el 23º puesto de la general. 
El equipo llegó al Vivac a las 3 de la mañana aproximadamente hora local. La salida de Carranza y Fernández está prevista para hoy a las 16:41 hora española. 

“Un día muy duro para nosotros. Hemos tenido muchos problemas en la pista, correas, pinchazos, el techo se nos voló, el coche se calentaba…pero así es el Dakar”, señalaba Carranza. 
La cuarta etapa del Dakar saldrá de Arequipa y llegará hasta Tacna, para coches, SxS y camiones, mientras que para motos y quads terminará en Moquegua. Es la primera del rallye denominada “etapa maratón” que consiste en la ausencia de asistencias y mecánicos a final de una etapa. En este caso, todos los pilotos deben arreglarse el vehículo ellos mismos, sin ayuda de nadie.  Por delante 664 kilómetros de los cuales 352 son cronometrados que servirá de preámbulo a la segunda etapa maratón del viernes. Tras estas dos duras jornadas los pilotos disfrutarán de una jornada de descanso.