Técnicos vallisoletanos 'crean' respiradores para hospitales

Ical
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Un grupo de diseñadores logra adaptar respiradores domésticos para que puedan ser usados por pacientes con coronavirus. La iniciativa ya ha sido puesta en conocimiento de varios hospitales

Un grupo de técnicos vallisoletanos han elaborado un programa para que respiradores domésticos puedan ser adaptados de forma rápida y sencilla y ser reutilizados por enfermos de coronavirus en los hospitales. Se trata de una solución de emergencia y según recalca Constantino Ramos, uno de los padres del proyecto, no busca sustituir a los respiradores quirúrgicos, el objetivo es ofrecer una alternativa sencilla y casi sin coste económico cuando los hospitales se saturan y no cuentan con las máquinas suficientes para atender las necesidades.
La idea ya ha sido puesta en conocimiento de varios hospitales, algunos de Portugal y de Francia, con el objetivo de conocer la viabilidad del proyecto. “Sólo queremos saber si vamos por el buen camino”, asegura Juan Sánchez, diseñador de maquinaria industrial y vecino de La Cistérniga, que está siendo el encargado de fabricar con su impresora 3D las válvulas para la adaptación.
Ramos, propietario del campo de vuelo de Alcazarén, mecánico aeronáutico y especialista en electromecánica, fue el impulsor de la idea al plantearse cómo podría transformar el respirador doméstico que él utiliza todas las noches para combatir los problemas que genera apnea del sueño.
Técnicos vallisoletanos 'crean' respiradores para hospitalesTécnicos vallisoletanos 'crean' respiradores para hospitalesSegún explicó, este tipo de máquinas inyectan aire continuamente, lo que dificulta la expiración y  les convierte en respiradores no aptos para enfermos de coronavirus. Para modificar este funcionamiento, han introducido una válvula impresa en 3D y controlada por un pequeño procesador para que el paciente pueda expirar el aire sin esfuerzo. Además, se incorpora un potenciómetro para que la presión introducida por el respirador sea ajustable.
Ramos resaltó que la adaptación de los respiradores domésticos, aparatos que se pueden encontrar con mucha facilidad, es muy sencilla y tiene un coste que puede rondar los 50 euros. “Creemos que cuando no hay nada puede ser una solución de emergencia”, aseguró
El otro padre del proyecto es Hugo Alonso, ingeniero informático que vive en Tudela de Duero, y que ha sido el encargado de elaborar el procesador. Entre estos tres amigos y con la ayuda de la Guardia Civil, que ha sido la encargada de transportar las válvulas y el procesador hasta la casa de Constantino Ramos, en poco más de dos días han diseñado un prototipo que esperan que pueda ayudar a salvar vidas y que tienen a disposición de las autoridades sanitarias.