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El feminismo llega dividido al 8-M

Agencias
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El colectivo vuelve a tomar hoy las calles de forma masiva en ciudades como Madrid, donde dos marchas distintas visibilizarán la fractura en asuntos como la abolición de la prostitución

El feminismo llega dividido al 8-M - Foto: Juan Carlos Hidalgo

Tras la multitudinaria y polémica marcha de 2020, seis días antes de que se decretara el estado de alarma por la pandemia, y la prohibición de convocar grandes manifestaciones el año pasado, el movimiento feminista vuelve a echarse hoy a la calle por el Día Internacional de la Mujer, con movilizaciones que recorrerán todo el país, aunque el colectivo llega ahora dividido.

Diversas organizaciones han decidido desmarcarse de las marchas tradicionales en varias ciudades para reivindicar un feminismo «abolicionista» de la prostitución y mostrar su rechazo a las políticas del Ministerio de Igualdad. Una de estas situaciones se vivirá en Madrid, en donde la Comisión 8-M, que lleva años organizando las movilizaciones en este día, comenzará su protesta a las 19,00 horas desde Atocha a la Plaza de Colón, donde se leerá un manifiesto. La misma hora ha sido elegida para la manifestación convocada por el Movimiento Feminista de Madrid, cuyo recorrido partirá de la Gran Vía y terminará en la Plaza de España.

Con la pandemia dando aparentemente sus últimos coletazos, es una incógnita cuántas personas participarán en la jornada, aunque se esperan a 30.000 manifestantes en la primera marcha (lejos de los 350.000 que se registraron en 2019), mientras que las convocantes de la segunda estiman 3.000 personas.

En vísperas de su celebración, una de las portavoces de la Comisión 8-M, Patricia Aranguren, consideró que la COVID-19 ha pasado «mucha factura» a estos eventos, además del «dolor físico y psicológico» vivido. A su juicio, aún hay gente que «tiene miedo», pero desde la organización esperan que «poco a poco» se pueda recuperar el «músculo» de años anteriores.

Para ello, el equipo del Ministerio de Igualdad, encabezado por Irene Montero, se sumará a la manifestación grande, aprovechando la jornada para gritar «No a la guerra», al tiempo que restó importancia a la división, recordando que en el feminismo siempre ha habido opiniones diversas y debates.

En este sentido, la exvicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo pidió que no se «desvíe el tiro» hacia cuestiones que no benefician a las mujeres: «el feminismo tiene que estar en los problemas reales». Para Calvo, presidenta de la comisión de Igualdad del Congreso, el 8-M tiene que ser un día reivindicativo de la lucha por la igualdad y debe ser también un movimiento que no deje de lado la prostitución, uno de los ejes visibles en la sociedad contra los que marchará el Movimiento Feminista de Madrid.

La capital no será el único lugar dividido y otras ciudades también se han desmarcado de las marchas tradicionales, con múltiples concentraciones en toda España. Pese a ello, las mujeres alzarán de nuevo su voz tras el parón por la pandemia y, desde Barcelona, Zaragoza o Sevilla aprovecharán la jornada para reclamar medidas para reivindicar la igualdad.