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Los 18 'escudos' de la ciudad contra las lluvias torrenciales

Óscar Fraile
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Valladolid tiene 17 tanques de tormenta subterráneos y uno en superficie, unas infraestructuras que retienen el volumen de agua de una precipitación que exceda la capacidad de transporte de la red. Evitan inundaciones y vertidos sin tratar al río

Tanques de tormenta de Valladolid. - Foto: J. Tajes

Históricamente, los meses de octubre, diciembre y noviembre son, por ese orden, los que registran más precipitaciones en Valladolid. Lluvias que en ocasiones son torrenciales y ponen a prueba la red de saneamiento, ya que esta infraestructura se ve obligada a gestionar un gran caudal en un espacio corto de tiempo. Si no existiera ningún sistema de almacenamiento temporal, la red no podría depurar todo ese agua en tan poco tiempo y todo el excedente que no pudiera asimilar acabaría en el río sin pasar por la depuradora. Un problema de salubridad si se tiene en cuenta que, además, el agua de las primeras lluvias es la más contaminada, puesto que arrastra toda la suciedad del asfalto y las tuberías.

Para evitar este problema medioambiental y el riesgo de inundaciones, Valladolid cuenta con 17 tanques de tormenta bajo tierra distribuidos en zonas estratégicas de la ciudad, al que se suma otro que está en la propia Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del Camino Viejo de Simancas, aunque este último está en la superficie.

Estos depósitos subterráneos permiten retener el primer volumen de agua que exceda de la capacidad de transporte de la red de saneamiento para incorporarla posteriormente, cuando pasa la tormenta, tras tratarla convenientemente.

Interior del tanque de tormenta ubicado en la plaza de Las Cortes, en Villa del Prado, con una capacidad para almacenar mil metros cúbicos de agua. Interior del tanque de tormenta ubicado en la plaza de Las Cortes, en Villa del Prado, con una capacidad para almacenar mil metros cúbicos de agua. - Foto: Jonathan TajesEl caudal que llega a los tanques de tormenta viene a través del un colector que comparte la evacuación de agua del saneamiento y la de lluvia, de ahí su alto grado de contaminación. Cuando la capacidad de transporte se rebasa, el líquido se empieza a acumular. Si la tormenta no cesa y el agua llega a un cierto nivel, controlado por un detector, el excedente se va sin tratar por un aliviadero al río, aunque esto no es habitual. Además, el tanque dispone de «elementos de agitación y de aireación» para que el agua que está acumulada durante un tiempo se oxigene y no entre en proceso séptico. Esto se hace a través de una bomba que inyecta aire y agua. «Aunque no es normal que esté acumulada más de unas horas o un día», explica el gerente de Aquavall, Pedro Luis Arroyo.

Estos depósitos también cuentan con un dispositivo que envía una alerta a los responsables de Aquavall cuando el agua llega a ese nivel, algo normal durante las lluvias torrenciales, pero que también puede suceder por un atasco en la red de transporte. Y para evitar estos problemas puntuales es importante que el tanque de tormenta se mantenga limpio. Esto se consigue a través de un sistema automático formado por una serie de volquetes que se llenan de agua hasta que, por su propio peso, cae y forma una ola que se lleva por delante la suciedad acumulada en el suelo.

Los 17 tanques de tormenta subterráneos de Valladolid tienen distintas capacidades, que van desde los 60 metros cúbicos del situado en la calle Fray Antonio de Córdoba hasta los 2.650 del que está en la calle Níquel del polígono de San Cristóbal. Otras zonas de la ciudad que disponen de esta infraestructura son Villa del Prado, La Overuela, El Peral y Los Viveros, entre otros.  «Yo creo que es mejor tener varios tanques de tormenta que uno inmenso», señala Arroyo.

301122JT_0222.JPG301122JT_0222.JPG - Foto: Jonathan TajesLa capacidad de almacenamiento de los 17 tanques subterráneos supera ligeramente los 12.000 metros cúbicos, a los que hay que añadir otros 10.500 del de la EDAR, que es el más grande de todos. En total, más de 22.000 metros cúbicos. Esta capacidad está lejos de los 35.000 metros cúbicos que se pueden acumular en el canal de tormenta de Arroyofresno, en Madrid, gestionado por el Canal de Isabel II, que es el más grande del mundo.

El gerente de Aquavall señala que el criterio para la instalación de estas infraestructuras viene definido por la disponibilidad de terreno y por la necesidad de la capacidad de transporte. No siempre es fácil en las zonas ya urbanizadas, pero en los nuevos desarrollos urbanísticos ya se proyectan por defecto.

Más fotos:

Tanque de tormenta de la EDAR del Camino Viejos de Simancas, el único que está en la superficie.
Tanque de tormenta de la EDAR del Camino Viejos de Simancas, el único que está en la superficie. - Foto: Jonathan Tajes
Detector para controlar el nivel de agua en el tanque de tormenta.
Detector para controlar el nivel de agua en el tanque de tormenta. - Foto: Jonathan Tajes
Listado de tanques de tormenta subterráneos de Valladolid.
Listado de tanques de tormenta subterráneos de Valladolid.