Pajarillos exporta cocina tradicional

M.B
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Asunción Alonso nos abre las puertas del Restaurante Ali y nos descubre algunos de los secretos de su arroz con bogavante

Pajarillos exporta cocina tradicional - Foto: Jonathan Tajes

Está muy bien que os acerquéis a los barrios y que se destaque el trabajo que hacemos desde aquí». Asunción Alonso abre las puertas de su Restaurante Ali con una reivindicación. Cacereña de Caminomorisco lleva dos décadas dando de comer desde la calle Carbonero en Pajarillos. Amante de la cocina tradicional, «de hacer las cosas a fuego lento y con paciencia», llegó a la capital castellana por sus hijos y por ellos abrió este establecimiento cuando, como reconoce, se había prometido que no tendría nunca un negocio hostelero. Y menos en el que trabajase su familia. Hoy, el restaurante Ali es ella, como alma máter, su marido, José Antonio, y sus hijos, José Antonio y Alicia. Cosas del destino.
Asunción viene de familia vinculada a la hostelería. Ella misma trabajó con sus padres. Aunque pronto salió de su pueblo natal, emigrando a Bilbao:«Allí aprendí casi todo lo que sé de cocina». De vuelta a su Cáceres natal y con sus hijos en edad de entrar en la Universidad, un día decidió volver a salir de casa. «Elegí Valladolid por la oportunidad que daba de estudiar a mis hijos», reconoce. Y para aquí se vino dejando atrás un puesto de cocinera en la Junta de Extremadura.
Pero ese destino hizo que tanto ella como su marido y sus hijos acabasen trabajando en la hostelería. Y un día su hija Alicia y ella misma se decidiesen por un pequeño local en Pajarillos: «La verdad es que tuvimos mucha suerte desde el principio. Caso teníamos cola todos los días, así que decidimos ampliarlo al año y medio». De aquel primer local han pasado ya 20 años. Hace poco con reforma de por medio. «Hasta este último cambio, en cada aniversario hacíamos alguna actuación. Ahora, con la reforma es más complicado», asegura mientras mira un local para medio centenar de comensales.
«Aquí somos de cocina tradicional, de la de siempre. Que la patata se cueza lentamente, que las salsas se hagan aquí... todo lo hacemos nosotros. Al principio, incluso, no había muchos sitios de pizzas, y aquí hacíamos, la masa incluida», recuerda sobre sus inicios. Desde aquellos primeros días, uno de sus platos estrella fue el arroz con bogavante, el que hoy le ha hecho salir del barrio y ser conocido y reconocido en prácticamente todas las zonas y pueblos de alrededor: «La verdad es que tiene bastante éxito. Mucha gente viene a por él para llevar, como el Día de Reyes, que podíamos haber llenado tres comedores».
¿Su secreto? «Que hacemos las cosas de manera artesanal, no me gusta lo rápido», asegura. Hoy hace más arroces, como la paella los viernes; uno con boletus y conejo los martes... además de cocidos los jueves. Todo dentro de un menú diario de 10,50 euros («que en breve subiremos a 11», apunta). Aunque su buque insignia, el arroz con bogavante, es de carta y sale por 22 euros por comensal (bebida y postre aparte). «Mucha gente habla de que si los precios deberían ser más bajos por estar en Pajarillos. Mi respuesta es clara: pagamos lo mismo por el producto que un comercio que está en el centro. Lo importante es cómo está hecho».
Asunción cuenta con un ayudante en cocina. Entre los dos se encargan de esa cocina tradicional, de esos menús con 5-6 primeros y segundos; de ese arroz con bogavante... Abren todos los días, menos los domingos, desde las siete y media de la mañana. Y Asun, la cocinera, asegura que tienen una clientela muy fiel, aunque no solo del barrio. «Soy muy exigente, me gustan los platos brillantes y bien presentados», asegura mientras relata más de una anécdota por esa misma exigencia.
Por cierto, siendo de Cáceres, ¿algún plato de allí? «Claro, las migas, las hacemos muy ricas y suelen estar los miércoles», responde. La marca Pajarillos también se vende desde la cocina y los fogones. En este caso desde el restaurante Ali.