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Valladolid aún acumula un déficit de precipitaciones del 21%

A.G.M.
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Noviembre no llegó a sus registros medios y la provincia necesita un diciembre el triple de lluvioso de lo normal para paliar el déficit anual. 2022 suma por ahora 300 litros por metro cuadrado y la media anual vallisoletana está en 433

Una mujer camina bajo la lluvia por la Plaza Mayor. - Foto: J.T.

El año entra en su recta final y ni siquiera con un noviembre en el que ha llovido casi la mitad de los días se ha conseguido paliar el déficit que viene arrastrando el balance de precipitaciones de Valladolid. Ahora mismo se sitúa en el 21%, únicamente cuatro puntos menos que al cierre de octubre, de manera que, salvo que diciembre se rebele como un mes extraordinariamente húmedo, 2022 llegará a su fin como el año más seco del último lustro vallisoletano, puesto que habría que remontarse hasta 2017 para poder encontrar otro con un peor balance de precipitaciones.

Los datos son elocuentes y hasta la fecha solo se han contabilizado 300 litros por metro cuadrado, es decir, 80 por debajo de lo normal a estas alturas del año. Noviembre se despidió después de acumular 48 litros en 13 jornadas, lo que supone que se quedó solo cuatro litros por debajo de la media anotada en los últimos treinta noviembres vallisoletanos. Y a pesar de que en octubre se registró casi un tercio más de lluvia de lo normal (fueron 71 litros en lugar de los 55 que aparecen en las tablas de la Agencia Estatal de Meteorología), lo cierto es que el déficit acumulado es tan grande que el año solo podría acabar en cifras si diciembre se destapa como un mes pasado por agua, en el que se acumule el triple de lo habitual en Valladolid, que son 53 litros por metro cuadrado.

Ahora mismo faltarían 133 litros, gracias a los siete registrados el lunes 5 de diciembre, después de cerrarse noviembre con esos 48 para llevar el total anual provisional hasta esos 300 litros acumulados durante los primeros once meses (y casi una semana) de un año en el que solo se han registrado precipitaciones en 78 jornadas (uno de cada cinco días, prácticamente), con meses como enero, febrero y julio con únicamente un par de días de lluvia. Septiembre no fue mucho más prolijo, puesto que se saldó con solo tres, por los cuatro de agosto y mayo, y los cinco de junio.

Marzo, el mes con más días de lluvia

Los únicos meses que se han movido en una cierta normalidad han sido los de marzo –el que dejó más días de lluvia de este 2022 a expensas de lo que ocurra en diciembre–, ya que hubo precipitaciones en 17 fechas, para terminar sumando más de 45 litros por metro cuadrado (más del doble de lo normal); abril y sus doce jornadas pasadas por agua en las que se acumularon 60 (catorce por encima de la media de los últimos 30 años); y octubre y noviembre, con trece días lluviosos cada uno y las cifras de precipitaciones ya apuntadas de 71 y 48 litros, respectivamente.

El idílico objetivo de llegar a esos 433 litros por metro cuadrado anuales no es sencillo, ya que, en el último lustro, solo se ha logrado en dos ocasiones: 2020 dejó 442 y 2018, 596. Por el contrario, 2021 se cerró con 398 litros por metro cuadrado en Valladolid, que fue casi lo mismo que en 2019 (397), mientras que en 2017 la precipitación anual se quedó en 190.

Diciembre ha arrancado con frío y desde la Aemet se advierte de un 'macropuente' de la Constitución-Inmaculada pasado por agua que, en su primer tramo, está cumpliendo con lo anunciado por los meteorólogos. Pese a ello, las últimas estadísticas no son halagüeñas, ya que en cuatro de los últimos cinco diciembres ni tan siquiera se llegó a la media y tendría que triplicarse.