La UE da luz verde al primer tratamiento agnóstico

Carmen Ansótegui (Spc)
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La UE da luz verde al primer tratamiento agnóstico

Tradicionalmente se ha diferenciado un tumor de otro por su localización, pero todo apunta a un cambio de paradigma que hará que dejemos de hablar de cáncer de mama o de pulmón para pasar a denominar a los tumores en función de su biología. Es decir, ya no tendrá tanta importancia la parte del cuerpo en la que se desarrolla  sino que se les empezará a dividir en grupos en base a las alteraciones genéticas que presenten.
Este cambio de paradigma tiene su implicación también en las terapias, que serán más efectivas al diseñarse para atacar el problema de raíz que hace que se origine el tumor. Aparecen así los llamados tratamientos agnósticos, que llegan por primera vez al continente después de la que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) haya dado luz verde recientemente a una terapia de este tipo desarrollada por Bayer. 
Se trata de Larotrectinib, un fármaco oral para el tratamiento de pacientes adultos y pediátricos con tumores sólidos que presentan una fusión del gen NTRK, una alteración genética presente, por ejemplo, en cáncer de pulmón, mama, tiroides o colon. Los ensayos clínicos realizados han demostrado que ocho de cada 10 pacientes con esta alteración genética responden al tratamiento y además los resultados son muy positivos. 
Quienes han accedido a este medicamento han logrado tener la enfermedad controlada durante más de dos años y la supervivencia global alcanza los cuatro años. Además, tal y como explica Jesús García Foncillas, director del departamento de oncología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, todavía se están recogiéndo datos, de manera que cabe esperar que el beneficio perdure durante un plazo mayor del que se ha podido observar hasta la fecha.
Cabe destacar, además, que es un fármaco seguro, sin efectos secundarios notables y que se administra de forma oral, lo que ayuda a que los pacientes cumplan con el tratamiento. Basta con dos pastillas diarias o dos dósis de jarabe, en el caso de los pacientes pediátricos. Por otra parte, el efecto es casi inmediato con resultados incluso a las pocas horas de comenzar el tratamiento. 

Plan genómico

Los expertos demandan ahora una estrategia nacional para abrir centros de referencia en secuenciación genómica. Para García Foncillas, «a medio plazo será una prueba rutinaria» como hoy una analítica de sangre, pero mantiene que «está tardando demasiado en llegar» porque hay países, como Francia o Inglaterra, que van por delante. 
Asegura que en España todavía no hay una infraestructura creada y que la mayoría de los hospitales tampoco cuentan con un personal cualificado para realizar análisis genómicos, ni para interpretarlos. A su juicio, es el momento de que las autoridades dediquen financiación suficiente para poner en marcha estas unidades en lugares estratégicos y que se las dote de equipamiento y profesionales adecuados. De este modo, cualquier oncólogo podría enviar las muestras de sus pacientes a estos centros de referencia y recibir los resultados en cuestión de días.