Buen partido del Promesas

D.V.
-
Buen partido del Promesas - Foto: realvalladolid.es

El filial blanquivioleta cuajó un gran partido ante colíder, el Atlético B, y mereció más que el empate final (1-1)

El Real Valladolid B firmó un gran encuentro ante el colíder del grupo I de Segunda B, el Atlético de Madrid B. Personalidad, descaro y capacidad de reacción para obtener un empate que pudo haber sido un triunfo. El Promesas acumuló ocasiones en el segundo período para haber volteado el tanto inicial colchonero al filo del descanso, pero la fortuna no se alió con los blanquivioleta. Al final, obtuvo un punto que, tras veinticinco fechas, le deja con 32 puntos.

El duelo comenzó con brío y una jugada de peligro por cada bando, como recoge la web del Real Valladolid. En primer lugar, Darío no empalmó un pase atrás desde el costado izquierdo para adelantar a los colchoneros. Después, Miguel cayó dentro del área y el árbitro entendió que el ariete blanquivioleta se desmoronó y le amonestó con amarilla. Dos llegadas para unos primeros cinco minutos eléctricos y en los que el Real Valladolid B demostró cuáles eran sus intenciones.

Los de Miguel Rivera querían 'rasear' el cuero, ofrecer apoyos en corto y mover el balón de lado a lado al tiempo que presionaban arriba con el objeto de taponar la vertiginosidad visitante, catapultada mayoritariamente por su mejor hombre en los Anexos: Mollejo. De este modo llegó la mejor ocasión del Promesas pasado el cuarto de hora. Casi todos los hombres de ataque tocaron el balón hasta que alcanzar el flanco izquierdo donde Corral dispuso un centro al corazón del área que no fue remachado con contundencia y de tacón por Miguel.

Al Atlético de Madrid se le atragantaba el empuje local, aunque exhibía su pegada en cuanto daba tres pases consecutivos. De ahí que intentase presionar con mayor inteligencia a Mario y Salisu. No obstante, El Hacen o Kike Pérez, ambos descomunales este sábado, se incrustaban entre ambos para dar continuidad en la salida asociada y limpia, lo que propiciaba que el cuero se trasladase con cierta facilidad hasta la zona de tres cuartos, donde al Real Valladolid B le costaba encontrar el último pase.

Los visitantes se juntaron también al medio centro vallisoletano que oxigenaba el control desde atrás y eso contribuyó a que los hombres de Miguel Rivera perdiesen el monopolio y el Atlético de Madrid se desperezase en posiciones atacantes. Fruto de estos instantes de mayor igualdad llegó el primer tanto del partido.

Un despiste de los jugadores del Promesas a la hora de protestar una falta en medio del campo ayudó a que el Atlético abriese rápidamente a banda y centrase al segundo palo, donde Tachi remató sin oposición al fondo de la red y cuando restaban escasos segundos para el minuto 45.

Un tanto que podría haber supuesto un mazazo psicológico pero ocurrió todo lo contrario. El Real Valladolid B salió dispuesto a poner una marcha más, con mayor juego por profundidad por bandas y verticalidad. Un plan de acción que enseguida trajo consecuencias con el gol de Mario. El central cabeceó de forma inapelable un buen centro tras saque de esquina. Discurría el minuto 51 de partido y regresaban las tablas al marcador.

Un empate parcial que pudo verse ampliado con sendas ocasiones de Miguel y El Hacen, aunque el Atlético de Madrid B, con un fútbol más directo a sus hombres de arriba tras pérdida blanquivioleta, también puso en apuros a los defensores del filial. La entrada de Garcés dio otro aire a los colchoneros hasta que este fue expulsado tras agredir a Raúl Navarro.

Entonces, el Real Valladolid B controló aún más el duelo y contabilizó alguna que otra llegada de peligro con Casi y Waldo (quien reaparecía tras lesión) come estiletes antes de que el árbitro decretase el final de un partido que deja a los avezados alumnos de Miguel Rivera con 32 puntos y en una momentánea décima posición de la tabla clasificatoria.

El Promesas visitará en la próxima jornada al Real Madrid Castilla. Será el próximo sábado 23 de febrero y a las 19,45 horas en Valdebebas.