«No estaremos parados mirando cómo languidecen los pueblos»

Santiago González
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Alfonso Fernández Mañueco (Salamanca, 1965) aparcó la abogacía para dedicarse a la política y, tras ser consejero y alcalde, aspira ahora a ser el próximo presidente de la Junta, con un proyecto renovado y el «legado» de hacer «bien las cosas»

Alfonso Fernández Mañueco. - Foto: Miriam Chacon (Ical)

La campaña electoral se acaba. ¿Qué sensaciones le deja? ¿Piensa que el PP recuperará votos respecto a las elecciones generales?
Ha sido una campaña muy intensa, vamos a superar a las encuestas. Estoy convencido de que seremos capaces de afrontar los retos y desafios del futuro concentrando el voto en el PP.
¿Entiende que haya personas que pueden desconfiar de sus promesas tras 32 años de gobierno?
El problema no son los años, sino la eficacia. Uno quiere que le opere un cirujano con 30 años de experiencia o que el conductor de su autobús tenga experiencia. El problema es si se han hecho bien o mal las cosas. Y al margen de anecdótas puntuales, si uno analiza la gestión de los servicios públicos, estamos en los primeros lugares en sanidad, servicios sociales, dependencia y educación. Por tanto, esa es la realidad y tenemos que seguir apostando por mejorar los servicios públicos. Eso es lo que está en juego y se pone en riesgo con un gobierno del PSOE, que quiere los modelos fracasados de la Andalucía y Extremadura sanchista.
Califica su proyecto como renovador dentro del PP. ¿En qué se diferencia del que había hasta ahora??
Nosotros cimentamos el futuro en lo que hemos conseguido hasta ahora pero no nos conformamos, queremos hacer las cosas mejor, ser ambiciosos, hacer una apuesta de transformación digital del mundo rural. Que internet llegue a todos los rincones y pueda haber posibilidad de teletrabajo y empleos de última generación va a generar muchísimos puestos de trabajo. También considero que hay que hacer una apuesta clara de exigencia y de reivindicación ante el Gobierno de Madrid. Quiero ser el presidente que se deje las uñas y los dientes por defender a Castilla y León en Madrid y Europa.
Dijo hace pocos días en Burgos delante de Juan Vicente Herrera que su camino iba a ser diferente. ¿En qué va a separarse?
Eso lo irá marcando el momento, las circunstancias. Me siento muy orgulloso de la herencia de Juan Vicente Herrera, que me deja el listón muy alto, pero soy un hombre inconformista. Aprendí de mi madre a no bajar nunca los brazos, a no relajarme y por tanto yo aspiro a lo mejor. Yo creo que lo importante es que la gente sepa que voy a seguir mi camino pero siempre dentro de lo que es el PP, un partido previsible que tiene las ideas claras. Somos un gobierno moderado, sensato y centrado frente al PSOE y el sanchismo.
¿Entiende que solo hay dos opciones, PP o PSOE?
Sí. O gobierna el PSOE o gobierna la moderación y la centralidad en Castilla y León. El sanchismo o el PP. 
Igea puso condiciones en el debate del pasado martes para obtener el apoyo de Cs. ¿Cree que son fáciles de asumir por parte del PP?
Por supuesto, pero eso son fuegos de artificio. Lo que quiere es distraer la atención. Lo importante es que los votantes de Cs y la sociedad en general sepan la verdad de su candidato. Hay votantes de Cs que se pueden acostar el domingo pensando que se van a levantar con un gobierno moderado de centroderecha, y a lo mejor el lunes por la mañana se encuentran con que su voto sirve para un gobierno sanchista. Nosotros no engañamos a nadie. Yo respondo por mí y por el PP de Castilla y León. Ellos tienen que consultar a Madrid. Yo digo con claridad que quiero presidir un gobierno moderado donde haya diálogo con todas las fuerzas políticas y en temas de Comunidad estemos todos juntos y unidos. 
¿Pero no cree que son más asumibles las condiciones que le pone al PP que al PSOE?
No puedo estar en la cabeza del señor Igea. Cs es el partido que pacta con Pedro Sánchez en la primavera de 2016, que ahora dice que no quiere al sanchismo, pero aquí quieren al presidente del club de fans de Sánchez. Esa es la realidad. Los que tienen que decidir y definir es Ciudadanos y no lo hace. Son un partido indefinido y necesitamos certidumbres. Y ahora el único partido que genera certidumbres es el PP. Hay que votar con el corazón y la cabeza.
¿Entonces está dispuesto a eliminar los aforamientos tanto en la Junta como en las Cortes?
Lo llevamos en nuestro programa electoral y lo habíamos debatido. Tenemos que modificar el Estatuto de Autonomía y es complejo, pero va en nuestro programa.
Lo cierto es que en la anterior legislatura Cs ha apoyado al PP ¿Qué ha cambiado en la formación naranja para que ahora crea que pactarán con el PSOE?
En vez de sentirse orgullosos de lo que hemos conseguido juntos, Cs rechaza lo que hemos hecho, no hacen más que criticar esa experiencia de gobierno que yo creo que ha sido provechosa. Por eso y otras cosas creo que ahora el proyecto de Cs en Castilla y León está más escorado hacia el PSOE que hacia el PP. No tienen un compromiso con el mundo rural, quieren fusionar municipios o hacer personas de primera y de segunda. Igea no quiere radioterapia en Soria, Segovia, Palencia, El Bierzo y Ávila. Y también dice Igea que hay que suprimir consultorios médicos. Por tanto los hechos demuestran que son personas que no tienen las ideas claras y que aquí en Castilla y León van por una línea distinta. 
Algunos colectivos de médicos también plantean el cierre de consultorios locales.
Yo a los profesionales de la sanidad les agradezco su contribución, pero tenemos que pensar en las personas que viven en todo el territorio, en cómo les podemos prestar la atención de la mejor manera posible, y no coincido con esos colectivos.  
¿Cuál sería la primera medida que aprobaría si presidiera el Consejo de Gobierno?
La eliminación del impuesto de Sucesiones, que me parece injusto. En esta comunidad somos ahorradores y no hay que pagar por todo lo conseguido con nuestro trabajo, esfuerzo y sacrificio cuando se lo queremos entregar a nuestros familiares. 
¿Tiene solución la falta de armonización fiscal entre las autonomías?
Cuando un socialista habla de armonización fiscal lo hace de subir impuestos y yo estoy en contra de eso. Yo quiero armonizar fiscalmente pero a la baja. Y lo que tiene que haber es un nuevo modelo eficaz que defienda la aplicación de los servicios públicos en el territorio y que sirva para toda España. 
Los desequilibrios territoriales son casi estructurales en Castilla y León, ¿qué se puede hacer para estrechar esas diferencias?
No estoy de acuerdo. La Comunidad estaba muchísimo más equilibrada antes de la crisis socialista y ahora está equilibrándose, lo que pasa que hay que hacer un esfuerzo en determinadas zonas donde la crisis ha golpeado más duro. Hay que hacer un trabajo y esfuerzo complementario donde han cerrado minas o térmicas, en unos casos con inversiones, apostando por los autónomos o incentivando el turismo, la industria agroalimentaria, los regadíos o los agricultores y los ganaderos.
¿Se puede revertir la situación de despoblación o es un cambio sociológico de muy difícil solución?
Estoy absolutamente convencido de ello. Yo no me resigno, no bajo los brazos ante esa situación. La Junta ha puesto la despoblación en el eje de la política española y europea. Es un problema no solo de Castilla y León, sino de toda España. Es un problema de sociedades desarrolladas, que también comparten regiones de Francia y Alemania. Al margen de la política nacional, que no llega porque lo ha paralizado Pedro Sánchez, tenemos que apostar radicalmente contra la despoblación.
¿Este fenómeno va a permitir la supervivencia de los más de 6.000 núcleos de población de la región?
Nosotros vamos a dar esa batalla y queremos exigir al Gobierno de España y a la UE todo el apoyo. No nos quedaremos cruzados de brazos mirando como languidecen nuestros pueblos. Yo he venido a rebelarme, quiero apostar con radicalidad por el futuro del mundo rural.
Todo esto que plantea requiere muchas inversiones, pero ¿cómo se pagará si bajan los impuestos?
Bueno, lo hemos demostrado. Lo llamo el círculo virtuoso de la economía. El PSOE subía los impuestos, generaba más gasto público, provocaba el despido de trabajadores, por lo tanto se generaba paro y déficit. Y eso provocaba el colapso del sistema. Tuvo que venir el PP a arreglar la situación. Equilibramos ingresos y gastos con la política presupuestaria, bajamos impuestos, creció la economía y el empleo y con ello se recauda más aunque se bajen impuestos.
Antes de iniciarse la campaña propuso un acuerdo para que gobernara el partido más votado, ¿sigue apostando por ello?
No quisieron. Pero salimos a ganar y estoy convencido que tendremos el apoyo mayoritario de los castellanos y leoneses. Yo quiero presidir un gobierno moderado, centrado, con el mayor respaldo posible y ese es el afán. Vuelvo a insistir, la división del voto de centroderecha lo que otorga es el gobierno al sanchismo, por eso hay que concentrar esfuerzos, hay que generar la unidad de acción de toda la sociedad. La división abre la puerta a la incompetencia socialista.
Sale a ganar, pero también está la posibilidad de perder.
A mi me da el olfato que nos va a ir bastante mejor que lo que dicen las encuestas, vamos a más.
¿Y si no consigue ser investido presidente, cuál es su compromiso?
Mi compromiso es con Castilla y León, de eso no cabe duda. El que no está en la ecuación es Tudanca, que quiere un trampolín para irse a Madrid. Le voy a facilitar el trabajo el domingo ganando las elecciones.
¿Seguirá los cuatro años aunque sea en la oposición?
Por supuesto, yo estaré donde decidan las personas de Castilla y León, pero siempre aquí.