«Para librar a los jóvenes de la ignorancia, prepararlos para la vida y darles el conocimiento y el amor de la religión» católica. En esta máxima del Padre André Coindre, fundador de los Hermanos del Sagrado Corazón, se resume el espíritu de la pedagogía corazonista, presente en la provincia de Valladolid desde que en el año 2000 la institución religiosa asumiera las riendas del centro educativo gestionado hasta entonces por Las Francesas (enclavado originalmente en el céntrico pasaje que une las calles Santiago y María de Molina).
En la calle Joaquín Velasco Martín desde la década de los 80, el colegio de Educación Infantil (desde hace cuatro cursos escolares dispone de tres aulas de primer ciclo con 45 pequeños de 1 y 2 años), Primaria y Secundaria sufrió una profunda y necesaria reforma tras el cambio de manos. «Intentamos mantener la estructura organizativa», aclara a modo de prólogo el hermano Isidro Sarmiento, su director académico, quien reconoce que el inmueble hubo de ser «rescatado». «Hicimos una gran inversión en infraestructuras y en los servicios informáticos a emplear como herramienta educativa, un trabajo ímprobo» que incluyó además levantar la moral de las familias.
Inversiones. Pero la característica más notable del Sagrado Corazón Corazonistas es que su proyecto educativo es común a la red de centros repartidos por todo el país, una columna vertebral sostenida por tres pilares pedagógicos:la espiritualidad de la compasión, la confianza en la capacidad de cambio y crecimiento de su joven pupilado y la cercanía. ¿El valor que planea sobre todos ellos? Amor y convivencia, respeto y tolerancia.