El Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Industria y Navegación de España y la Cámara de Comercio de Valladolid han puesto en marcha el programa Adaptación de la empresa a la economía digital, que está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) y por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Se trata de una iniciativa dirigida a impulsar la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en los procesos de trabajo de las pequeñas y medianas empresas (pymes).
El programa presta una especial atención, entre otros aspectos, a dotar a las empresas de herramientas para favorecer la fluidez y seguridad en la gestión, y muy especialmente, en los medios de pago y en sus relaciones interempresariales y de las empresas con las entidades financieras y administrativas. Por ello, entre los objetivos del programa está el fomento del uso de la certificación digital como tecnología para hacer seguras estas relaciones.
El programa se divide, básicamente, en dos actividades. En primer lugar se realiza un diagnóstico tecnológico de las empresas para comprobar su potencial de incorporación a un entorno on line o potencial de asimilación tecnológica. Con la fase de incorporación de las TIC a la empresa, el programa pretende poner en el mercado español herramientas del tipo SaaS (software as a service), de forma que sean fácilmente asequibles para estos negocios.
En concreto, se pretende ofrecer herramientas informáticas enmarcadas en líneas de actuación como la gestión de procesos de negocio, la facturación y el comercio electrónico y la gestión de la innovación.
El total de estas ayudas asciende a 120 euros (IVA incluido) dedicados a realizar el diagnóstico tecnológico y 800 euros (IVA no incluido) para la incorporación de las TIC a la empresa, que puede elegir herramientas informáticas de mayor envergadura, aunque tendría que asumir el coste que exceda de 800 euros sin IVA.
Pueden beneficiarse de estas subvenciones las pymes de cualquier sector de actividad que se encuentren dadas de alta en la sección uno del censo del Impuesto de Actividades Económicas (actividades empresariales, industriales y de servicios. Además, tendrán que tener su domicilio social o centro productivo en alguno de los municipios de la demarcación de la Cámara y estar al corriente de sus obligaciones tributarias.