Antes de la llegada de Arroyo de la Encomienda había entre los comerciantes vallisoletanos ciertas reticencias por el posible efecto perjudicial que pudiera tener para sus negocios. Sin embargo, cuando están a punto de cumplirse los dos meses desde la apertura de la tienda parece que se está produciendo el efecto contrario.
Tanto es así que la Agrupación Vallisoletana de Comercio (Avadeco) ha encargado un estudio que tendrá acabado la próxima semana donde queda reflejado que los efectos de Ikea en el pequeño comercio «son limitados». En este informe, incluso se pone de manifiesto que algunas tiendas del mueble se están viendo beneficiadas, ya que clientes que están atraídos por Ikea luego llegan hasta Valladolid y visitan tiendas del mueble en la capital.
Sobre los negocios que se han visto obligados a cerrar, Avadeco señala que lo han hecho por el estancamiento del consumo, la falta de confianza del consumidor, el aumento del paro o las dificultades de los clientes de acceder al centro ciudad, pero «no por la llegada de Ikea».
A juicio de los diferentes sectores del comercio, se indica que el mueble se encuentra en mínimos y con los negocias ajustados a los tiempos actuales sobre todo en materia laboral. «Solo aquellos comercios de mueble ‘barato’ han señalado que han notado una menor afluencia los fines de semana».
En el informe, el sector de bazares indica que el mes de enero ha sido «malísimo». «Es posible que una parte se haya visto afectada por Ikea en artículos propios del menaje de hogar». Por otra parte, la sensación de los comerciantes es que las cifras de Ikea están «muy lejos de lo anunciado, ni en visitantes ni en ventas». «Sin duda poco más de 200.000 visitantes en el primer mes, coincidiendo con Navidad, no era lo previsto y en cuanto a ventas, según nuestras apreciaciones están funcionando mejor en artículos de regalo que en mobiliario».
Para Avadeco, la influencia de Ikea no responde a lo anunciado. «Basta acercarse durante cualquier mañana para ver que lo que abunda no son furgonetas de reparto, sino coches particulares. Los clientes de Ikea salen con bolsas, no muy voluminosas».
Avadeco considera que el impacto será mayor con la apertura de Río Shopping por el efecto de tiendas que venden precio como Primark, pero recuerdan que la sociedad atraviesa una crisis de consumo y hasta las grandes multinacionales «están plegando velas».