¿La Gioconda descubierta por el Museo de El Prado de Madrid es la pintura original de Leonardo Da Vinci o pudiera ser el lienzo excepcional el colgado en el Museo del Louvre de París? Este interrogante tan de actualidad en los ambientes culturales españoles e internacionales y su controvertida respuesta bien podría servir para explicar la Colección de Reproducciones Artísticas del Ministerio de Cultura que empieza a descubrirse en Valladolid. Las copias de obras maestras de la escultura occidental, desde el antiguo Egipto hasta la Grecia clásica, así como de los periodos grego-romano, la época medieval, el renacimiento, el gótico y el barroco hasta llegar al siglo XIX, están desembalándose en la actualidad para integrar el nuevo espacio del Museo Nacional de Escultura, en concreto, en la Iglesia de San Benito el Viejo. Y es que los operarios de mudanza y montaje de la colección, así como los técnicos y restauradores de la Dirección General de Bellas Artes están en plena cuenta atrás ante lo que será uno de los más importantes acontecimientos culturales de la ciudad de los últimos años: Valladolid estrenará el Museo de Reproducciones Artísticas este mismo mes.
Más de tres mil piezas, auténticas copias extraídas a partir de los moldes obtenidos de las propias obras originales, están en depósito en el Museo Nacional de Escultura Policromada de Valladolid y será una mínima selección de la colección la expuesta. Estas reproducciones estuvieron expuestas en la capital madrileña hasta hace medio siglo, hasta 1961 en el Casón del Buen Retiro, y aunque alguna fue prestada para distintas muestras temporales, lo cierto es que la capital vallisoletana exhibirá desde los próximos días estas copias fidedignas. Esto significará que el centro escultórico amplía su colección esencialmente de temática religiosa con otros periodos, otras tipologías y otras técnicas. La directora del Nacional de Escultura, María Bolaños, explicó de esta manera el incremento de la exposición permanente: «La apertura de esta colección supondrá un cambio cualitativo y un cambio cuantitativo» del tradicional concepto del museo.
Un total de 270 piezas de yeso serán las expuestas, destacando la Ariadna abandonada, Laocoonte, el Apolo de Belvedere o el Discóbolo. Se trata de una selección de escultura de la antigüedad, de reproducciones procedentes de grandes talleres del mundo como el British Museum de Londres, el Louvree de París, el Arqueológico de Nápoles, del Museo Vaticano de la Ciudad del Vaticano o de otros centros culturales en Versalles, Berlín o Nápoles. Son una cuidada selección cuya exhibición obedece a dos motivos: explicar qué fue de la antigüedad y cómo ha evolucionado este periodo con el paso del tiempo; así como su propia exposición y difusión.
El subdirector general de Museos Estatales del Ministerio de Cultura, Enrique Varela, junto a la directora del Museo de Escultura, explicaron ayer qué podrán contemplar los visitantes en su encuentro con la cultura clásica, aunque previamente necesitan entender la delgada línea existente entre la copia y la obra original, hasta el punto de que los expertos consideran a ésta como «relativa» e incluso lo ejemplarizan con un extraordinario caso: no existe original del Discóbolo pero sí varias copias muy valoradas, destacando una de las primeras, la realizada por los romanos. «Y es que son obras idénticas al original, hasta el último hueco o su color original», precisaron.
Así las cosas, la Colección de Reproducciones Artísticas están en pleno proceso de montaje. Su evidente fragilidad ha condicionado la creación de embalajes exprofeso para cada pieza, respondiendo a imperativos como la protección contra las variaciones de humedad relativa y temperatura; la defensa contra los agentes biológicos; la fijación para estabilizar el objeto; la resistencia a los golpes y la amortiguación de las posibles vibraciones. En total, las piezas que se expondrán han viajado hasta Valladolid en siete trailers especialmente equipados y con sistemas especiales de suspensión hidráulica. Así, a falta de los remates propios de una sala abierta al público, a finales de mes, dependiendo de la agenda de los políticos del Gobierno de España, se abrirá la rehabilitada Iglesia de San Benito el Viejo.