Los sindicatos alertan de que el retraso de los Talleres de Renfe compromete su futuro

Luis Amo
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CCOO y UGT exigen la apertura «inmediata» del nuevo complejo ferroviario del Páramo de San Isidro y reconocen su preocupación respecto al empleo· Piensan que los retrasos obedecen a la falta dinero para los gastos corrientes

«Preocupación», «incertidumbre» y «expectación» son los calificativos empleados por CCOOy UGT para alertar sobre los continuos retraso en la apertura del nuevo complejo ferroviario. Los sindicatos se muestran así «inquietos» porque esta situación podría afectar directamente en la carga de trabajo prevista para un futuro inmediato por una razón muy clara: los talleres de Farnesio disponen ya de maquinaria obsoleta para asumir las nuevas reparaciones en los trenes dado que se optó porque las nuevas inversiones al respecto tuvieran por destino ya los nuevos. Y es por esto que hay pendiente un encargo relacionado con los trenes entre Madrid y Sevilla, es decir, la primera línea de alta velocidad estrenada en España en 1992 que veinticinco años después toca pasar por quirófano. Y este quirófano, precisamente, está en el Páramo de San Isidro y cerrado, tras haber recibido prácticamente toda la nueva maquinaria, tal y como señalan los mencionados sindicatos.

CCOO.

En este sentido, Comisiones Obreras (CCOO) exigió ayer la «inmediata apertura» de los nuevos talleres de Renfe, ya que sin la apertura se pueden perder, a su juicio, los más de 1.000 empleos existentes actualmente. Esto, unido a la falta del soterramiento y la deuda adquirida por las diferentes administraciones puede llevar, según el sindicato, a calificar a toda la operación ferroviaria como «catastrófica».

Fuentes sindicales, según Europa Press, advirtieron de que los problemas que causa el retraso en la apertura de las nuevas instalaciones «empiezan a ser preocupantes», ya que tras fijarse varias fechas para el traslado de los antiguos talleres del paseo Farnesio a San Isidro, a día de hoy «no hay ninguna fecha concreta para el mismo».

Esta situación puede conllevar que las cargas de trabajo establecidas para el año 2016, principalmente todas aquellas relacionadas con el mantenimiento y reparación de los trenes de Alta Velocidad que deben realizarse en las nuevas instalaciones, no lleguen a ejecutarse en las mismas y sean derivadas hacia la iniciativa privada u hacia otras zonas geográficas donde Renfe disponga de instalaciones donde reprogramarlas», alertaron las mismas fuentes, que advierten de que si esto llega a suceder, el volumen de empleo de la actual Renfe «se puede ver afectado gravemente»

UGT.

La Unión General de Trabajadores, por su parte, justifica el retraso de los talleres «hasta ahora», como ellos mismos comprobaron, por la recepción de las nuevas máquinas, su homologación in situ, las evaluaciones de riesgos, las pruebas... «Pero los retrasos ahora ya verdaderamente nos preocupan porque los talleres ya están montados», explica Felipe de Diego, quien advierte de otra situación especialmente preocupante:«Tenemos la casa hecha, estamos dados de alta en la luz y el agua, pero ahora no tenemos dinero corriente para afrontar el pago de esos recibos».

De esta manera tan clara define De Diego la situación que está directamente ligada a la problemática de financiación de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad dado que arrastra la devolución del préstamo de 400 millones. Así, debía abonar antes del pasado 31 de diciembre el pago de 125 millones pero que no puede afrontar por falta de liquidez.

Y, ante esta deuda, Felipe de Diego sí remarca que «la falta de financiación y dinero corriente puede poner en peligro cargas de trabajo inminentes dado que este nuevo trabajo sólo podrá realizarse en San Isidro». Con todo, no considera «que los puestos de trabajo peligren en un corto periodo de tiempo».