La fulgurante aparición de cuatro patrullas de la Policía abortó, en la madrugada del lunes al martes, un nuevo robo con butrón en la capital vallisoletana. Los ladrones tuvieron que darse a la fuga sin el botín, que lo dejaron colocado y preparado para almacenar sobre una manta, en el suelo del garaje comunitario desde el que hicieron el butrón.
Los hechos ocurrieron sobre las 4.20 horas. La Policía recibió el aviso de que había saltado una alarma en una tienda informática de la calle Gabilondo y en sólo tres minutos, tal como concretaron a El Día de Valladolid fuentes de la Comisaría Provincial, acudieron al lugar cuatro dotaciones. Debieron ser las sirenas de los vehículos las que espantaron a los ladrones, ya que, cuando llegaron las patrullas, no quedaba ni rastro de la banda de butroneros, sólo el habitual destrozo en una pared de los bajos de la comunidad para acceder al interior de la tienda y esa manta llena de programas informáticos originales y algún componente, tendida en el suelo de este garaje privado de la calle Gabilondo (en el barrio de la Plaza de Toros).
Se da la circunstancia de que la tienda informática está junto a un estanco, un tipo de negocio que fue objetivo de estas bandas de butroneros a finales de 2010, una época en la que se registraron siete asaltos a estancos en apenas tres meses.
¿Y el estanco? El equipo de investigadores de la Policía que se ha hecho cargo del caso, además de tratar de dar con los ladrones de la tienda de informática que fue asaltada la madrugada del martes, también trata de aclarar si, en realidad, su objetivo fuera llegar hasta el estanco en vez de a la tienda de informática y que se pudieran haber equivocado de pared al hacer el butrón.
Después de la oleada de robos por este método de finales de 2010, la Policía detuvo en marzo de 2011 a uno de los implicados en varios de los asaltos. En concreto, tras el arresto de S.D.C. en Palencia se logró demostrar su implicación en el robo a un estanco ubicado en la plaza del Doctor Marañón (del que se llevaron más de 12.000 euros en cajetillas de tabaco) y a una perfumería de la calle Juan García Hortelano.
El modus operandi del grupo en el que estaba integrado S.D.C. consistía en visitar las tiendas que eran objetivo por el día y actuar, butrón mediante, por la noche.