«Ahora ya vemos aperturas»

Óscar Fraile - lunes, 10 de diciembre de 2018
«Ahora ya vemos aperturas» - Foto: J.TAJES
La Asociación de Empresarios del polígono de San Cristóbal reconoce que en los últimos dos años se han inaugurado unas diez firmas, después de casi una década de destrucción de empleo

Uno de los termómetros más fiables sobre la actividad económica de la ciudad es el polígono de San Cristóbal. Un espacio que tiene capacidad para 1.300 empresas tras su ampliación y que en la época más boyante, justo antes de que empezara la crisis, llegó a tener más de mil en funcionamiento. Pero a partir de 2008 la actividad cayó estrepitosamente. Tanto, que se perdieron más de 200 empresas en menos de una década.
Básicamente la actividad del polígono en los últimos diez años se puede dividir en tres fases. La primera, caracterizada por la pérdida de empleo y por el cierre de empresas, que duró más o menos hasta 2013 o 2014. Después se inició otra en la que esta destrucción se frenó y las empresas se estabilizaron, aunque sin iniciar nuevos proyectos ni aperturas. La tercera fase se inició hace dos años. «Es cuando empezamos a ver nuevas aperturas, unas ocho o diez desde entonces», explica el presidente de la Asociación de Empresarios del polígono de San Cristóbal, Antonio Rodríguez.
Una de las que más ruido mediático generó, porque el propio alcalde, Óscar Puente, anticipó su llegada, aunque sin desvelar todos los detalles en su momento, fue RW García. Se trata de un grupo americano con sede en San José, en el norte de California, que se dedica a la producción de aperitivos «saludables». Ubicada en el número 25 de la calle Nitrógeno, la compañía todavía mantiene en su página web una dirección de correo para recibir solicitudes de interesados en trabajar en esta planta. En su día, Puente dijo que esta compañía crearía 50 puestos de trabajo que podrían llegar a 150 si el proyecto iba por buen camino. Desde RW Spain rehusaron confirmar el nivel de empleo y actividad actual de la planta.
Otra de las empresas que se ha instalado recientemente en el polígono es Cortes Metalúrgicos Oviedo, dedicada al corte y transformación de todo tipo de metales. La compañía antes estaba en el polígono de La Mora, en La Cistérniga, pero hace algo más de dos años y medio adquirió un solar de 7.000 metros cuadrados en el número 26 de la ronda del Sauce, en San Cristóbal, para trasladarse allí con la firme intención de que su plantilla pasase de 40 a 65 empleados.
«Bendito problema». El presidente de la asociación de empresarios asegura que el tráfico en el polígono es una pista bastante fiable de cómo van las cosas. «Antes podías aparcar en cualquier lado, y ahora tenemos muchos problemas para encontrar un sitio porque se ha producido un movimiento al alza muy importante», explica. Influye, por ejemplo, el hecho de que algunas empresas hayan pasado a trabajar por la mañana y por la tarde, cuando antes lo hacía a un solo turno.
Aparte de las nuevas aperturas, en San Cristóbal también hay empresas que han acometido proyectos de expansión. Por ejemplo, Konecta amplió sus instalaciones en 588 metros para contratar a 163 personas y López Escudero, situada en la calle Etileno, y dedicada a la maquinaria y productos de higiene profesional, ha construido una nave para formación.
Con todo, el polígono de San Cristóbal sigue teniendo mucho margen de mejora respecto a la actividad que registraba en los años previos a la crisis.

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