El delicado estado de salud de Miguel Delibes, de 89 años, ha empeorado en las últimas horas y el escritor se encuentra en su casa de la calle Dos de Mayo «en estado de máxima gravedad», sedado, con una vía y con respiración asistida. «Está dormidito para no sufrir, no se está enterando de nada. Su salud ha empeorado y es cuestión de horas, pero nadie sabe cuando se va a producir el desenlace», aseguró ayer su biógrafo oficial, Ramón García, tras la visita que le hizo ayer a última hora de la tarde para interesarse por su estado de salud. «Estuve por la mañana con él y estaba consciente, aunque un poco adormilado. Pensé que había mejorado», comentó García. Y es que el empeoramiento progresivo del autor de El Hereje comenzó en la pasada Navidad. «Observamos una recaída, pero nunca pensamos en un desenlace tan rápido. Ya no puede levantarse, está muy malito, es cuestión de horas», afirmó ayer su hija Elisa, quien ha atendido al escritor durante los último años, en especial desde que en octubre de 1998 se le diagnosticó un cáncer de colon del que fue operado meses después.
Pero el pasado fin de semana Delibes sufrió una nueva crisis de la que parecía se estaba recuperando. «El viernes salimos a pasear como de costumbre, pero el sábado se empezó a encontrar muy mal, aunque parecía que ya estaba mejor», apuntaba un preocupado Ramón García, quien confesaba que la familia estaba «a la espera» del fatal desenlace.
De hecho, todos los hijos del novelista, que viven fuera de Valladolid, fueron llegando a lo largo de la tarde de ayer a la casa familiar del centro de la ciudad, salvo uno de ellos, Juan, quien se encuentra en Panamá.
Su miedo a este momento. También su nieta Ángeles Corzo, que reside en Barcelona, volará hoy hasta Valladolid para acompañar a su abuelo y al resto de su familia en estos duros momentos. «Sé lo que me han dicho por teléfono, que ha empeorado y que puede ser cosa de horas, de días o de varias semanas», apuntó Ángeles Corzo, quien indicó que su abuelo está «muy sedado», ya que Delibes «tenía mucho miedo a este momento, y por eso se ha preferido sedarle para que por lo menos esté tranquilo». «Nos han dicho que nos preparemos para lo peor, que no hay vuelta atrás», lamentó.
No es la primera vez que el estado de salud de Miguel Delibes empeora repentinamente y pone en alerta a sus familiares. De hecho, el pasado mes de mayo, durante la presentación en la Feria del Libro de dos publicaciones sobre la obra del autor vallisoletano, su hijo Germán Delibes reconoció que su padre no se encontraba bien, aunque estaba «feliz por ambas ediciones».
Delibes ocupa desde 1975 el sillón "e" de la Real Academia Española. Pese a destacar por ser novelista, es licenciado en Comercio. Comenzó su carrera como columnista y periodista de El Norte de Castilla, periódico que llegó a dirigir. Es una de las grandes figuras de la literatura española posterior a la Guerra Civil, por lo cual ha sido reconocido con multitud de galardones, pero su influencia va aún más allá, ya que varias de sus obras han sido adaptadas al teatro o se han llevado al cine, siendo premiadas en certámenes como el Festival de Cannes.
Su último gran libro, El hereje, homenaje a Valladolid, se publicó en 1998, y por él recibió el Premio Nacional de Narrativa como reconocimiento. Posteriormente se creó la Cátedra Miguel Delibes, con sede en las universidades de Nueva York y Valladolid, y cuyo objetivo es el estudio de la literatura española contemporánea, darla a conocer en Estados Unidos y difundirla mediante las nuevas tecnologías. Entre sus últimos galardones figuran la Medalla de Oro de Castilla y León y la de Cantabria, el pasado mes de noviembre, cuando ya se pudo ver el delicado estado de salud del escritor. «Mucho metal para mí», aseguró con voz tímida en aquel momento.