Concha Velasco junto al alcalde, Francisco Javier León de la Riva.
Después de tres temporadas encarnando a Carmen Orozco en ‘Herederos’ para TVE, Concha Velasco decidió llevar a escena ‘La vida por delante’, la adaptación de Romaní Gary de la novela de Emile Ajar. Hoy, tras casi 230 representaciones por todo el país, la vallisoletana más popular regresa a su ciudad natal para dar vida en el Teatro Calderón a Madame Rosa, una vieja prostituta judía retirada que sobrevivió al genocidio nazi y regenta una pensión donde brinda cobijo a los hijos de otras meretrices.
“Llevo a gala ser de Valladolid, porque mi carácter y mi manera de ser es muy castellana y vallisoletana, pero da un poco de miedo estrenar aquí, porque la crítica es dura y el Teatro Calderón impone mucho. Cada vez que llego con un nuevo espectáculo me preocupo y me pongo nerviosa, a pesar de que ya soy mayor para tener nervios infantiles”, reconoció.
El montaje, que se representa desde esta noche hasta la noche del sábado (siempre a partir de las 20.30 horas y precios entre 15 y 30 euros), está dirigido por el dramaturgo catalán José María Pou, una elección de la propia Velasco. “Se trata de una obra con muchas transiciones y desde el primer momento pensé en él. Yo había visto tres veces ‘La cabra’, que fue la primera obra que Pou dirigió de manera profesional. Aquel texto de (Edward) Albee es muy cruel, cuenta una historia tremenda pero José María le dio una elegancia, un sentido del humor y una sabiduría tremendas. ‘La vida por delante’ es una obra cruda, que toca temas como la eutanasia o el aborto, y nos ha dirigido con tanta sensibilidad que no creo que nadie lo hubiera hecho mejor que él”, argumenta.
Sin embargo, el proceso de transformación en Madame Rosa no fue un camino sencillo. “Los ensayos fueron terribles, porque yo no daba los resultados que Pou esperaba, pero tuvo la gran virtud de aplicar el sentido del humor cuando ya no me podía regañar más. Llegó un día y comenzó a imitarme, y entonces fue cuando comprendí cómo no tenía que hacer al personaje. Todavía hoy, después de más de 200 representaciones, recuerdo cómo no había que hacer algunas escenas”, explica la intérprete, que aludió al público del teatro como “el más generoso del mundo”.
“Madame Rosa es uno de los mejores personajes que he hecho en mi vida”, sentenció la actriz, que recordó que la obra es “muy difícil”, y cómo su representante le pregunto que si estaba loca cuando le habló del proyecto. En las tablas la acompañan un actor veterano como Carles Canut, y dos jóvenes valores como José Luis Fernández y Rubèn de Eguia.
Este último, que encarna a Momo (“el auténtico protagonista”, según Velasco), recalcó los “puntos muy diferentes” en que se encuentran él y su ‘partenaire’ en el escenario: “Yo salí de la escuela de arte dramático hace dos años y llevo un año haciendo este papel, mientras que Concha lleva 54 años de profesión”. Él fue quien se llevó el cumplido de la mañana cuando la vallisoletana le espetó con gesto serio: “Tengo que salir todos los días a luchar para estar a su altura”.
Pese a las diferencias que surgieron con el director en el primer momento, Concha Velasco confesó que lo que más le apetecería en estos momentos es trabajar con José María Pou como actor. “Sería la ilusión de mi vida”, afirmó, si bien ése es un proyecto que, por el momento, queda aparcado puesto que “cuesta mucho trabajo gustar con una obra como para dejar de representarla cuando tiene éxito”.
Embajadora del Teatro Calderón
Al término de su encuentro matinal con la prensa, la actriz recibió de manos del alcalde de la ciudad, Francisco Javier León de la Riva, la medalla que la acredita como Embajadora del Teatro Calderón, un “reconocimiento a su importante y dilatada vida profesional”, en palabras del primer edil, que reconoció su larga amistad con la actriz.
“Concha ha recibido todo tipo de homenajes en Valladolid, desde que estoy en el cargo, y con mi predecesor Tomás Rodríguez Bolaños, y ahora le entregamos este reconocimiento, que antes sólo había recaído en José Luis Alonso de Santos, por ser la artista vallisoletana de mayor trascendencia en las artes escénicas, el cine y la televisión, donde nos ha brindado geniales interpretaciones”, explicó De la Riva, que recalcó que “es un orgullo contar con una embajadora excepcional y de tanto prestigio como ella”.