La castañera de la Plaza de la Libertad de Valladolid, Viviana de Pablo Gurón, se ha convertido en el personaje principal de un cortometraje que retrata su vida, su entrañable personalidad y su peculiar y clarificadora visión del mundo en tiempos de crisis. La imagen viva e icónica de una vendedora de castañas, una parte imprescindible de los inviernos vallisoletanos, es la protagonista de La castañera de Valladolid, una producción documental que ha sido admitida a concurso para su participación en el Jameson Notodo Filmfest, el certamen de cortometrajes por Internet más importante de España, dirigido este año por el cineasta nominado a los Goya Nacho Vigalondo.
La obra se sitúa en un Valladolid navideño cualquiera en el que, como cada año, Viviana «planta» su puesto de castañas entre la Plaza de Portugalete y la Bajada de la Libertad. La castañera comparte con el público de forma espontánea, viva, adorable, humorística pero no exenta de crudeza, las dificultades de un oficio al que ama, de la vida, de la crisis, de las verdades y las mentiras que tienen en jaque a todo un planeta. De esta manera, Jorge Vallejo, pretende que la propia gente de Valladolid conozca a esta persona, ahora también personaje, como memoria viva de la capital del Pisuerga.