De tanto tensar la cuerda al final se rompió. El Gobierno decidió ayer «interrumpir» el proceso de desarrollo del anteproyecto de la Ley de prevención del alcohol entre menores para evitar una confrontación partidista y electoral sobre el asunto, la primera vez que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero acuerda paralizar una iniciativa legislativa.
La decisión de suspender temporalmente la futura norma, que fue anunciada por la ministra de Sanidad, Elena Salgado, fue muy bien acogida por el sector vitivinícola, pero las asociaciones de consumidores y de médicos la criticaron.
En su intervención, la titular del ramo lamentó que la salud de los jóvenes se haya utilizado para la confrontación electoral y consideró que la mejor contribución que el Gabinete puede hacer para frenar ese debate es «interrumpir» la tramitación del texto.
La socialista compareció por la tarde para fijar la posición del Gobierno ante este asunto, después de que por la mañana los representantes del vino rompieran el diálogo en relación con el anteproyecto de medidas sanitarias para la protección de la salud y la prevención del consumo de bebidas alcohólicas por menores.
Salgado reconoció que sentía «frustración», pero descartó que se haya planteado dimitir por este asunto e insistió en que este cargo está siempre a disposición del presidente del Gobierno.
Se mostró convencida de que habría sido posible un equilibrio entre los intereses económicos y la protección de la salud de los adolescentes si no hubiera mediado en la polémica la confrontación entre los partidos políticos.
crítica a rajoy. En este sentido, citó las últimas declaraciones del líder del PP, Mariano Rajoy, quien calificó ayer de «disparate colosal» incluir el vino en la futura Ley del alcohol, y lamentó que el mandatario popular apele siempre a un pacto por la sanidad y haga luego manifestaciones así.
El 65 por ciento de los jóvenes entre 14 y 18 años consume alcohol los fines de semana y el 34 por ciento se ha emborrachado al menos una vez en los últimos 30 días, advirtió la ministra.
Los productores de vino consideran «razonable» la interrupción de la elaboración del anteproyecto y coinciden en que la futura norma ha de realizarse de forma más sosegada e implicando a toda la sociedad. Además, el sector vitivinícola comparte la necesidad de comenzar un nuevo proceso para lograr una reglamentación propia de la publicidad del vino.